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ABC DOMINGO 22 1 2006 Deportes 95 El Atlético encuentra el premio a su talante ofensivo y buen orden La efectividad de los rojiblancos dejó sin respuesta a un Zaragoza plano ZARAGOZA ATLÉTICO DE MADRID 0 2 Zaragoza (4- 4- 2) César; Ponzio (Cuartero, m. 46) Álvaro, Gabi Milito, Toledo; Óscar González (Corona, m. 81) Celades (Movilla, m. 46) Zapater, Savio; Diego Milito y Ewerthon. Atlético de Madrid (4- 4- 2) Leo Franco; Velasco, Pablo, Perea, Antonio López; Maxi, Luccin, Ibagaza (Zahínos, m. 70) (Gabi, m. 74) Petrov (Galletti, m. 75) Kezman y Fernando Torres. Árbitro Iturralde González, del Comité vasco. Tarjeta amarilla a Ponzio, Ibagaza, Petrov, Velasco, Luccin, Álvaro y Leo Franco. Goles 0- 1, m. 27: Maxi. 0- 2, m. 59: Fernando Torres, de penalti. ASÍ JUGARON ZARAGOZA César: mal. Ponzio: regular. Álvaro: regular. G. Milito: regular. Toledo: mal. Óscar González: mal. Celades: mal. Zapater: regular. Savio: mal. D. Milito: regular. Ewerthon: regular. Movilla: mal. Cuartero: regular. Corona: sin calificar. El técnico: Víctor Muñoz. Mal. El equipo no tuvo actitud ni mordiente. Tampoco acertó con los cambios, que no aportaron nada. Renunció a todo demasiado pronto. Lo mejor: Poca cosa, acaso el buen trabajo de Zaparter y la movilidad de Diego Milito. Lo peor: César estuvo desconocido, sin medida de la portería ni del área. La defensa estuvo blanda en las alas. ATLÉTICO DE MADRID Leo Franco: regular. Velasco: regular. Pablo: bien. Perea: bien. Antonio López: regular. Maxi: muy bien. Luccin: bien. Ibagaza: notable. Petrov: regular. Kezman: regular. Fernando Torres: regular. Zahínos: sin calificar. Gabi: regular. Galletti: regular. El técnico: Pepe Murcia. Muy bien. Se nota su mano en el equipo, en el planteamiento, valiente, y a nivel práctico, con ambición y garra de todos. Trabajó con acierto el banquillo. Lo mejor: Maxi, acertado y muy trabajador, auxiliado siempre por la calidad de Ibagaza que, con confianza, va a más. De nuevo bien las dos P de atrás, sobre todo Pablo. Lo peor: Lagunas de concentración, como la mano de Pablo. Arriba flojos. Muñoz deambuló perdido por el campo. A pesar de esto, la entrada en juego de Iturralde evitó que el partido tuviese la opción de cambiar de signo. A poco de comenzar la segunda mitad, el árbitro se tragó una mano de Pablo dentro del área y poco después otra buena jugada de Maxi encontró la salida, otra vez a destiempo, de César que acabó en un penalti tan claro como el anterior. JOSÉ MANUEL CUÉLLAR Todas las sospechas previas al encuentro se confirmaron. Que el Zaragoza, una vez solventada la papeleta de la Copa, aparecería en el partido con un grado menos de intensidad (al final fueron dos o tres o a saber... que le haría ir todo el partido cuesta arriba. Y también que el Atlético, crecido y con fe por el buen juego realizado, más la necesidad de puntos, tendría un plus que le iba a meter mucho en el encuentro que su apocado rival. Fue justo lo que pasó. El Atlético salió con esas ganas y ese hambre que tiene desde que no está Bianchi y desde que está Murcia. Por cierto, hay que decir de Pepe Murcia que le ha dado otro aire al Atlético. Podrá tener cosas buenas o malas pero, desde luego, lo que tiene es un par de redaños para poner todo lo bueno que tiene (incluido una medular en rombo para dejar sitio a Ibagaza) aunque eso sea apostar por riesgos tremendos con cinco hombres muy ofensivos en el once inicial. Esa cuota de gente creativa le dio resultado al Atlético, no sólo porque siempre dio la cara en el encuentro, sino por su alta efectividad ante el portal contrario. Al Zaragoza se le notó en exceso que estaba en huelga de piernas caídas, nada de la presión del partido de Copa ni desmarques ni concentración. El equipo apareció plano y un tanto parado. Se limitó a contemporizar en el medio campo, un tanto asustado ante la avalancha rojiblanca, frente a la movilidad y agresividad del rival. Aunque aguantó los primeros intentos del Atlético, al equipo se le veía un peldaño por debajo del rival, que buscaba a Ibagaza de continuo para armar la ofensiva. Los de Murcia no hicieron un partido a lo tonto y a lo loco, por el contrario se mostraron muy ordenados, con Ibagaza sin descuidar facetas defensivas y apoyando a Luccin en el medio campo. Si hubo un pero en el Atlético fue de nuevo la delantera, que estuvo muy oscurecida, perdidos Kezman y Petrov y un tanto acelerado, co- Velasco obstaculiza el intento de penetración de Savio EFE Dos heridos y varios detenidos tras una pelea en un bar antes del choque Un saldo de dos heridos y varios detenidos fue el balance de un incidente que se produjo en un bar de Zaragoza después de un incidente protagonizado por integrantes del Frente Atlético y aficionados locales. El lance se produjo en dicho bar entre ambas aficiones y los aficionados rojiblancos lo solventaron encendiendo una bengala dentro del establecimiento, que estaba a rebosar lleno de aficionados con sus familias, incluidos varios niños. Lógicamente, el incendio de dicha bengala produjo una tremenda discusión que degeneró en una pelea que acabó con dos heridos y la consecuente detención de varios seguidores del conjunto rojiblanco. Con el triunfo de ayer ante el Zaragoza, el Atlético rompe una racha sin ganar en la Liga desde el 27 de octubre, día en el que ganó tres a cero al Cádiz en el Vicente Calderón. Además, llevaba diez jornadas de Liga y doce encuentros en total sin vencer. Zahínos cayó lesionado y puede tener rotura de ligamentos en el tobillo. Bien agarrada la presa Fernando Torres aprovechó para acabar con su sequía y también para finiquitar el partido con un resultado que pudo haber sido más rotundo si Iturralde no hubiese anulado a continuación otro gol de Torres por no se sabe qué razón. Otras veces, incluso con este resultado y aproximándose el final del choque, se podía haber temido por la suerte del Atlético, pero no ayer. Se veía en el rostro de unos y otros, en el transcurrir del partido, cansinos y desconcertados unos (a Savio no se le vio nunca ni tampoco al medio campo local) y concentrados y muy serios los rojiblancos, confiados de pleno en que esta vez no se les escapaba la presa. El brote de protagonismo de Iturralde no fue a más y el partido, ya tranquilo, se fue al sendero del conformismo por parte de ambos. El del Zaragoza, con el que había tenido desde antes incluso de comenzar el encuentro; y el del Atlético, con la serenidad y confianza de haber encontrado, por fin, el camino correcto. mo casi siempre, Fernando Torres, con la angustia que siente por estar tanto tiempo sin marcar. Sin embargo, lo que sí funcionaba en el Atlético era la conexión IbagazaMaxi, que acabó por ser letal en el meridiano de la primera mitad. Un pase de mago del primero dejó en franquicia al exterior, que aprovechó además una pésima salida de César, apresura- da y falta de medida, para superar al portero con un tiro raso. El gol dejó al Zaragoza más muerto que vivo. No es que hubiera dejado muchas muestras de vitalidad, pero a partir de ese momento perdió todas las referencias del partido. Lento, descentrado y con la ausencia de Cani (sin él la contrucción del juego ofensivo brilla por su ausencia) el equipo de Víctor