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ABC DOMINGO 22 1 2006 93 Deportes El Atlético vuelve a ganar (0- 2) dos meses y medio después gracias a los goles de Maxi y Torres en Zaragoza ESTADO DE ÁNIMO... Y ALGO MÁS ENRIQUE ORTEGO Roberto Carlos celebra el gol de Beckham, que corre a gritarlo REUTERS Golazos contra el Carnaval Roberto Carlos, Beckham y Robinho hundieron a un Cádiz que, apoyado por una animosa hinchada, se adelantó y puso en un brete al Real Madrid JOSÉ MIGUEL MATA MADRID. Muchas veces los sueños no se cumplen. Demasiadas. El Cádiz soñó con adelantar el Carnaval un mes y celebrarlo en el Bernabéu. Le sobró media hora. Hasta entonces, el 0- 1 que reflejaba el marcador y el color de las gradas, mucho amarillo, lo presagiaba. Pero en el fútbol los sueños son goles y no buenas aficiones. Y Roberto Carlos, Beckham y Robinho devolvieron a los gaditanos a la cruda, y derrotada, que no vencida, realidad. El impulso de sus 5.000 seguidores dio alas al Cádiz en los primeros compases. Sus jugadores eran fieras luchando por el balón, qué menos en honor de una afición que es capaz de desafiar al Real Madrid y a sus hinchas en su propia casa. Fueron diez minutos de vértigo en que los amarillos parecían más sobre el campo que los blancos y casi todo el juego se desarrollaba en terreno madridista. Sin embargo, Casillas fue el único de los locales que no intervino. La efervescencia gaditana perdía gas al llegar al área enemiga, así que poco a poco, cuando el ímpetu del primer embate fue dejando sin resuello a los visitantes, la pelota pasó al tejado de los loca- balón parado. El Real Madrid tuvo que echar mano de todos sus recursos para sacar adelante un partido que se le había empinado tanto como otros esta misma temporada. Pero, evidentemente, el estado de ánimo y de juego del equipo no es el mismo que semanas atrás. Ahora cree en lo que hace y su confianza alcanza también a los golpes francos. Todo vale. Todo es fútbol. Otra victoria ante un digno rival. Si el Sevilla salió descalabrado (4- 2) después de dar la cara, los cadistas podrán contar a sus nietos que complicaron la vida al Madrid una hora... Preparó Espárrago a conciencia la forma de frenar al Madrid. Guti y Zidane fueron su objetivo. Les maniató. No les dio ni un metro ni un segundo. Dejó solo a Gravesen, pero el danés no supo aprovechar su libertad de acción. Tocar no es lo suyo. Quien mejor lo vio fue López Caro, que con media hora por delante le mandó a la ducha. Guti se echó atrás y llegó la reacción. Robinho volvió a completar un gran partido y Baptista continúa sin estar: sólo una ocasión de gol. Escaso bagaje para la primera referencia ofensiva de un equipo con ese potencial. A les y empezó a correr con mayor fluidez y velocidad. Otra vez fueron Guti y Zidane los armadores del fútbol merengue. Como el Cádiz se echó atrás, cada vez más asfixiados Bezares y Benjamín en su labor de tapar a los dos creadores de López Caro, se puso él solo la soga al cuello. Por más cerrada que sea una defensa, con sus paredes, sus aperturas a las bandas o sus jugadas individuales los madridistas siempre encontrarán una llave. Es en la movilidad recuperada, en el ofrecerse y salir, donde radica el gran cambio del Madrid, cuyos jugadores ahora crean espacios donde antes levantaban muros. REAL MADRID CÁDIZ 3 1 Real Madrid (4- 1- 4- 1) Casillas; Cicinho, Sergio Ramos, Mejía, R. Carlos; Gravesen (Cassano, m. 58) Beckham, Guti (Helguera, m. 84) Zidane, Robinho (Bravo, m. 87) y Baptista. Cádiz (4- 2- 3- 1) Armando; Varela, De Quintana, Berizzo, Raúl López; Benjamín, Bezares; Estoyanoff (Enrique, m. 72) Mirosavljevic (Lobos, m. 72) Sesma; y Medina. Árbitro Lizondo Cortés. Amarilla a Gravesen, Berizzo, Cassano, Cicinho y Casillas. Goles 0- 1, m. 53: Medina. 1- 1, m. 67: Roberto Carlos. 2- 1, m. 71: Beckham. 3- 1, m. 83: Robinho. to arriba. Hasta la media hora Casillas estaba inédito. Claro que tuvo que desperezarse rápido porque Benjamín le puso en un brete con un derechazo desde dentro del área, el primer remate entre los palos de los amarillos, que en el último cuarto de hora intentaron dormir el partido, que hasta entonces había sido de ida y vuelta, y lo consiguieron, pues al margen de una arrancada de Robinho que acabó en penalti no señalado de Benjamín por una patada Ocasiones sin tino Armando detuvo un cabezazo de Sergio Ramos tras un córner y luego un remate de Baptista después de una gran jugada individual del ex sevillista. Y Robinho disparó dos veces ligeramente desviado. El Madrid dominaba y pese a ello no había logrado romper la resistencia de los de Espárrago, que a la contra y sobre todo por el costado de un inspirado Estoyanoff intentaban poner una pica en el Bernabéu. Pero el Cádiz era demasiado blandi- clara, lo mejor fue otro trallazo del propio Benjamín al que respondió felino Casillas. A la vuelta del descanso se repitió la historia. De nuevo con fuerzas, el Cádiz fue un ciclón y esta vez se llevó todo por delante. Sergio Ramos se cruzó providencial ante Medina en el primer ataque, pero en el segundo la arrancada- -no era fuera de juego- -de Estoyanoff acabó en un remate de Medina que rechazó Casillas para que el propio Medina remachase el 0- 1. Y De Quintana tuvo el 0- 2 en un remate que se fue desviado por poco... El Madrid perdió el orden y la compostura por un momento. Sus jugadores se precipitaban en los pases, demasiado ansiosos por llegar cuanto antes ante Armando. Caro reaccionó y metió a Cassano en el campo. Pero esta vez el italiano no protagonizó la reacción, sino dos clásicos. Roberto Carlos y Beckham. Dos faltas, dos goles al corazón del Cádiz. El primero, de fuerza, un zurdazo impresionante del brasileño que no hubiera sido nada de no abrirse la barrera amarilla. El segundo, de clase. Un derechazo más colocado que potente a la escuadra. Golazo. Como el de Robinho, que sentenció con otro remate colocado desde la frontal después de un control magistral. Fin del sueño.