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ABC DOMINGO 22 1 2006 Cultura 73 CLÁSICA Ciclos de la ONE Obras de J. Cervelló, T. Takemitsu y L. van Beethoven. Intérpretes: Orquesta Nacional de España (director: J. Pons) Solista: T. Mork (violonchelo) Lugar: Auditorio de Madrid. ESTRENOS DE CERVELLÓ Y TAKEMITSU ANTONIO IGLESIAS S iguen sucediéndose los estrenos o primeras audiciones por la Nacional, marco que en un tiempo fue poco animoso a enriquecer un repertorio- -de modo especial el español- -y que, ahora, aplaudimos dentro de un significado harto elocuente. Así, tuvo lugar en estreno absoluto y por primera vez en estos prestigiosos atriles, la escucha de un bien titulado poema dramático para orquesta que su autor, el barcelonés Jordi Cervelló, rotula como Ybris y es pieza considerable en sus dos partes, bajo el influjo de la desolación y la infinita tristeza que hoy late en tantos corazones atentados terroristas, guerras, genocidios, desastres naturales... y que el compositor encierra en dos momentos que no por adscritos al mundo tonal dejan de enriquecerse con el buen dominio de la paleta orquestal, abrumándonos con su lograda melancolía, que alcanza en momentos un sentido trágico. Cervelló compartió el éxito de sus veinticinco minutos de duración desde el palco escénico. Con una similar duración y también como Primera vez ONE siguió en el programa Orión and Pleiades para violonchelo y orquesta, del japonés Toru Takemitsu, defendida por el excelente solista noruego, Truls Mork, con un sonido precioso (sabiamente extraído de un Montagnana veneciano de 1723) seguro e impecable tanto en sus numerosos soli y breves cadenzas como en sus intervenciones concertantes, es decir, dominador siempre. La página posee un largo denominador común calmo, conseguido con calidades de acertado artífice en reiterados climas, tan gratos que pueden rozar hasta el empalago, aun cuando su consideración parta en todo instante de quien sabe experimentar y logra traducirlo en los pentagramas. Una segunda parte la llenaría la Octava Sinfonía de Beethoven, llevada con buen pulso por Josep Pons y los expertos profesores de la Nacional, quizá bastante exagerada su general acentuación dentro de una manera muy tradicional y trillada. En esta ocasión, nuestra admiración se centra en el esfuerzo y los resultados verdaderamente excepcionales logrados ante los complejos estrenos de Cervelló y Takemitsu. Bravo. CÉSAR RINCÓN Matador de toros Mi historia en Madrid se repite ahora con México Feliz por su campaña americana, el maestro cree que el destino le ha colocado en el LX aniversario de la Monumental, una de las tres fechas más importantes del calendario taurino mundial TEXTO: GUILLERMO LEAL FOTO: EFE CLÁSICA Ciclo Grandes Intérpretes Obras de W. A. Mozart, R. Schumann, F. Chopin, C. Debussy, H. Villa- Lobos e I. Albéniz. Pianista: N. Freire. Lugar: Auditorio Nacional. FREIRE EN UN PROGRAMA MOSAICO A. I. on un programa mosaico, de ricos colores, con páginas de seis compositores, nada menos, que escribieron para el piano con singular genialidad obras hoy muy trilladas, hemos vuelto a admirar a Nelson Freire dándonos un total confeccionado a la antigua usanza que festejamos aunque tan sólo fuere por resultar inusual, y agradecemos por incluir a nuestro gran Isaac Albéniz. Por otra parte, a estas alturas del pianismo mundial, atreverse a interpretar la Sonata de la marcha turca mozartiana, el Carnaval Op. 9 de Robert Schumann, la Barcarola de Chopin (que vino a sustituir a última hora a la programada Cuarta Sonata de Scriabin) dos de las Images debussystas Refleces dans l eau y Poissons d or con la contemporaneidad de su compatriota Heitor Villa- Lobos, sostenida por A lenda do cabocio (1920) y As C três Marías (1939) para alcanzar el contrastado final de la sesión con Evocación y Navarra datadas en los primeros años del siglo XX, supone muchísimo valor, porque todas deberían ser conocidas y justipreciadas, y habrían de derivarse criterios personales de casi imposible acuerdo. La facilidad mecánica del gran pianista que el mundo reconoce en el prestigioso brasileño le torna en dominador de sus traducciones brillantísimas, seguras, continuadoras de una tradición que nos lleva a pensar en aquellos otros grandes del teclado que todavía y bien por encima del oropel acuden a nuestra memoria. Su enfoque de la Sonata de Mozart que se cierra con la célebre marcha y Rondó alla turca resultó lo más encomiable de su actuación, por su serio concepto, por no exagerar la velocidad de sus tres tempi por acercarnos tanto al pequeño piano de una época... Ya, después, tanto en uno u otro autor, Freire, dominador y en posesión de tan hermosas sonoridades bien contrastadas, pecó porque, pianista en su tiempo, es decir, de nuestros días, acelera excesivamente los momentos vivos, en contadas ocasiones hasta rozar lo atropellado. Su éxito, excusado será decir que muy merecido, lo ratificaría con la concesión de propinas -me atrevo a decirlo en plural- -porque abandonaba la sala, cuando comenzaban con acento español, siguiendo a las dos páginas albenizianas. -El pasado domingo triunfó en La México y regresa hoy y el 5 de febrero, en la corrida del LX aniversario, para sustituir a El Juli, que deberá permanecer inactivo dos semanas, a causa de una lesión en la muñeca derecha. ¿Cómo afronta el compromiso? -Nunca es grato sustituir a un compañero, pero las circunstancias de la vida me han puesto en el cartel estelar, que es el del próximo día 5, junto a Enrique Ponce. Y este domingo torearé con El Zotoluco. Recuerdo que en 1991, en Madrid, yo estaba anunciado una sola tarde, y a partir de ahí me catapulté hacia el sitio en el que gracias a Dios estamos ahora. Es algo similar a lo que me está sucediendo en México. -La corrida del aniversario de la plaza es la más codiciada. -Es una tarde muy especial, una de las tres fechas más importantes en el calendario taurino mundial, junto a la Corrida de la Beneficencia de Madrid y el Domingo de Resurrección en Sevilla. Las circunstancias y el destino me han colocado ahí, y estoy muy contento. -Después de su gran campaña, como torero y como ganadero, en su tierra de Colombia, ¿qué le pareció su reaparición en México? -Me siento muy feliz por todo. En México corté una oreja de mucho calibre, que bien pudieron ser dos si no hubiese ocurrido con el primer toro. Pero me quedo con la repercusión que tuvo ante el público, ante la prensa. ¿Qué repercusión tiene para una figura de su talla un éxito aquí? -Un triunfo en México repercute mucho a nivel mundial. Y ya no hablo de dinero, porque esta plaza te da un caché importante. Madrid sí que te da un dinero muy bueno, pero La México te da caché, es parte de la historia de cualquiera que se llame figura del toreo. Claro que la responsabilidad es muy Rincón, el pasado domingo en La México grande. Hay tres o cuatro plazas en las que a uno se le atraganta todo. ¿Cuáles son? -Madrid, Sevilla, Bilbao y La México. También quiero mencionar Bogotá, que es una plaza que a mí me exige mucho y que va cobrando una importancia muy buena; además, es mi plaza, porque ahí es donde nací. ¿Cuáles son sus metas para sus posteriores compromisos? -Bueno, siempre he tenido la ilusión de cortar un rabo en México. Sé que no es fácil, pero ese sueño nadie me lo puede quitar. Y ojalá pueda cumplirlo. ¿Y de cara a España? -Las cosas vienen bien, con mucha importancia. Fui triunfador a mis cuarenta años, aunque me siento muy joven, y debo seguir por ese tenor. León (México) Moralzarzal (Madrid) El Zotoluco indulta un toro en una gran tarde G. L. Con la plaza llena, se lidiaron toros de Begoña, de juego desigual. César Rincón, en maestro, aunque su desacierto con la espada en el cuarto le privó de los trofeos, oreja y saludos. Zotoluco, con una primera faena meritoria y una segunda muy templada, dos orejas y dos orejas y rabo simbólicos. Rafael Ortega, variado, oreja y silencio. Gabriel Picazo corta seis orejas en su encerrona ABC. Gabriel Picazo, solvente y variado, cortó seis orejas y salió a hombros ensu actuación en solitario en la cubierta de Moralzarzal. Con media entrada, se lidiaron novillos de Zalduendo y Victoriano del Río, manejables, según informa mundotoro. Éste fue el balance del novillero madrileño: ovación, oreja, dos orejas, ovación, dos orejas y oreja.