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ABC DOMINGO 22 1 2006 Cultura 71 CLÁSICA CDMC Obras de José María Sánchez- Verdú. Int. Celia Alcedo, soprano. José Antonio Carril, barítono. Esteban Algora, acordeón. Cuarteto Assai. Miembros de la Orquesta de la Comunidad de Madrid. Dir. José María Sánchez- Verdú. Auditorio del MNCARS LA LEVEDAD DEL SER ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE Günter Grass y Claudio Magris, ayer por las calles de Oviedo REUTERS Grass: Hasta que no se integró al Este no se ha conocido la Europa de verdad Mano a mano del Nobel alemán y Claudio Magris anoche en Oviedo Príncipe de Asturias de las Letras debatieron sobre el poder y sus alrededores con motivo de los XXV años de los Premios Príncipe de Asturias PACHÉ MERAYO ABC OVIEDO. Sostiene Günter Grass que Alemania no está cerca de volver a liderar Europa: Un solo país puede detener el desarrollo del mundo, pero si está solo no puede ponerlo en marcha. No hay que olvidar que la Constitución Europea ha sido rechazada por Francia y Holanda, lo que ha supuesto, sin duda, una marcha atrás en el proceso que se había empezado. Sólo si Alemania tiene ayuda podemos pensar en avanzar Al respecto, Magris reconoció que el texto constitucional europeo no era el ideal pero aseguró que lo más importante era dar un paso adelante en la construcción de Europa: Soy pesimista, porque creo que existen muchas dificultades para alcanzar un Estado europeo, aunque optimista, porque creo que se finalizará con un gran Estado europeo Empero, el Nobel alemán está convencido de que la Europa que se construye es la Europa que se necesita. La real llega a decir. Antiguamente se decía que este continente estaba formado por los países del Oeste, pero ésa era la gran mentira. Hasta que no se integró a los países del Este no se ha conocido la Europa de verdad Con esa apertura se creará una comunidad necesab Los dos premios ria, según el autor de El rodaballo pero que traerá sus lógicas dificultades y que ya ha provocado un cambio en su centro neurálgico Magris replica y reivindica como crucial una realidad europea, ya que no existe un problema que sólo atañe a España o a Italia. Esta unión debe responder a una realidad de Estado, con leyes, gobierno y Parlamento Visiones de España Günter Grass, que se ha comprometido políticamente en multitud de ocasiones apoyando públicamente con su voz al Partido Socialdemócrata, no dudó un solo instante en alabar al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Al serle preguntado por cómo desde su país se observaba al nuestro tras el cambio de color en el Palacio de la Moncloa, el escritor alemán admitió: Yo no puedo hablar por toda Alemania, pero sí puedo decir que, personalmente, adoro a Zapatero, como también me gusta España Dicho lo cual, añadió: Creo que España es uno de de los países más vitales de toda Europa, así como Alemania es uno de los países más fuertes Sobre las próximas elecciones en Ita- Para Magris, la cultura española reúne pasión, ironía y autoironía, pero sin malvado cinismo lia, Magris confesó: Espero y deseo abiertamente una victoria de la actual oposición de L Ulivo, porque el Gobierno de Berlusconi ha generado en Italia una situación anómala e intolerable que va más allá de la distinción entre centroizquierda y centroderecha. Tengo amigos y compañeros de la escuela, muy conservadores, que dicen que nunca le perdonarán a Berlusconi haberles obligado a votar en los últimos años al centroizquierda, algo que jamás se hubieran imaginado que llegarían a hacer Günter Grass, que a menudo se convierte en personaje de sus propias novelas, describiéndose a sí mismo con cierta morfología grotesca, admite todo tipo de preguntas sobre la política internacional, no así sobre su nueva obra, la novela en la que está ocupado ahora. Anunció, eso sí, que está trabajando en un manuscrito y aseguró que éste estará listo en unos meses, ya que aparecerá en otoño Sin embargo, nada de su contenido: De eso no puedo hablar explicó. Magris confesó que para él era emocionante regresar a Asturias, porque le recuerda cuando recibió el premio en 2004, una de las cosas más importantes que me han ocurrido en la vida Sobre las diferencias culturales que encuentra entre España e Italia, Magris concluye: La cultura española parece más apasionada y abierta. Lo que encuentro fascinante es que reúne grandes dosis de pasión e ironía y autoironía, pero sin malvado cinismo. Y esto lo considero muy quijotesco uede estar contento el compositor José María SánchezVerdú. Vientos propicios han reunido en un corto intervalo de tiempo la publicación de su primer disco monográfico, compendio de diversas obras e intérpretes; el estreno a principios de febrero, en el Festival de Música de Canarias, de una de las obras encargo de esta edición, y la celebración ahora de un concierto monográfico dentro de la temporada auspiciada por el Centro para la Difusión de la Música Contemporánea en el que fue llamado Auditorio 500 del Museo Reina Sofía. Pero algo hace sospechar que no es sólo una buena racha lo que vive Sánchez- Verdú. Así lo ha demostrado la cantidad de fieles reunidos en este último concierto, algunos dispuestos incluso a escuchar la sesión de pie. Y es que su música tiene atractivo y personalidad. Está armada a partir de un sólida red de inquietudes culturales aunque a la postre todo ello sea apenas una brisa que circula entre sonidos medidos y silencios pulcramente calculados, que importan tanto por su realización como por el cordial y recogido ambiente que generan. Nada hiere y mucho sugiere la música de Sánchez- Verdú. Puede ser a través de la obra de Guillaume de Machaut, semilla para la serie Machaut- Architekturen que si en la segunda pieza deja claramente entrever viejos encuentros sonoros o esquejes de ritmos, en la cuarta, se vuelve más pretendidamente abstracta por influjo de la percusión. Porque Sánchez- Verdú necesita para componer un punto en el que apoyarse, apenas el roce en algo tan inocuo como una idea o un color. Así su Trío y su Cuarteto núm. 8 viran al azul, a través de una preestablecida sinestesia o los versos de Björn Kuhligk, resultando siempre una síntesis de ilimitado refinamiento y muy adecuada dimensión. Cuantos participaron en este concierto, dirigido en buena parte por el sintético gesto del propio compositor, la situaron en un plano sugerente e intencionado. Y entre todos, el barítono José Antonio Carril, meticuloso en los efectos vocales, la soprano Celia Alsedo, más rotunda invocando y paseando a San Juan y Santa Teresa en Quasid 7 y el acordeonista Esteban Algora, concentrado ante las esbeltas Arquitecturas del silencio Ellos fueron las cabezas visibles para una sesión bien resuelta y muy aplaudida. P