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6 Opinión DOMINGO 22 1 2006 ABC POR OTRA PARTE LA MEDALLA DE PEPE AVIONES PROVERBIOS MORALES GENEROSOS no es en sí reprobable. Muchas traiciones son, por el IKEL Buesa afirma que el residente de la Moncontrario, dignas de alabanza. Ahora bien, lo caracteríscloa es un traidor y Carlos Martínez Gorriatico de la traición generosa es la inmovilidad de quien la rán replica que no hay para tanto. Ambos son perpetra. Los motivos de un tránsfuga podrán ser más o buenos amigos míos, sé que se estiman y deploraría que menos limpios- -nunca lo serán para aquéllos a los que rompieran por una cuestión trivial. Yo creo que el resiabandona, por supuesto- pero, por lo menos, corre un dente es un traidor, pero no más traidor que el último de riesgo en la huida: desde ser tiroteado por la espalsus secuaces, y me parece tedioso inventariar da hasta reñir con la familia. El traidor generoso todas las apologías de la traición que la izquierpermanece siempre donde estaba: por ejemplo, da ha hecho a lo largo de su historia. De las mientras los disidentes del comunismo que se juliterarias más recientes, baste recordar La garon la vida para pasarse al bien llamado mundo traición democrática de Guy Hermet, que libre fueron legión, raros han sido los detractores tanto gustó a los socialistas por sus ditirambos del capitalismo voluntariamente expatriados a a Felipe González, y el Elogio de la traición los países comunistas. El comemierda, magnífico de Denis Jeambar e Yves Roucaute. Por cierto, concepto cubano equivalente al de traidor generoel viernes pasado publicaba un breve extracto JON so, nunca se ha dado prisa para pedir visado de de este último ensayo El Heraldo de Chiapas JUARISTI residencia en el paraíso igualitario que predica. (y no va de coña) Transcribo un par de aforisDe la traición generosa se obtiene sólo un beneficio mos representativos de su contenido general: La traipsíquico inmediato, y eso en el mejor de los casos, porción, si no se vuelve cobardía, es la forma superior de la que el enemigo no es tonto y, como Roma, nunca paga a decisión política Y este otro: No traicionar es peretraidores. Generalmente, el traidor generoso suele pencer, desconocer el tiempo, los espasmos de la sociedad, sar- -o, mejor dicho, se imagina- -que el enemigo es tan las mutaciones de la historia. La traición, expresión sugeneroso, desprendido, magnánimo y comemierda coperior del pragmatismo, se aloja en el centro mismo de mo él mismo. Y no. El enemigo, si es un enemigo de vernuestros modernos mecanismos republicanos ¿Pragdad (y Otegui lo es) está esperando que le tiendas la mamatismo? Sí. Pragmatismo barato, en definitiva, pero la no para tirarse a la yugular. Y hace bien, porque hasta progresía emasculada de nuestro tiempo no alcanza ya las amebas saben que si el enemigo esboza gestos amisa entender otra ética de bolsillo que ésta del Maquiavelo tosos en mitad del combate es que se declara vencido. para principiantes. En muchas especies de vertebrados superiores, las peLa izquierda, que se tiene por virtuosa, pretende que leas entre machos durante la temporada de apareo terincluso la traición resulte edificante. Traiciona siemminan cuando uno de los contrincantes se vuelve de espre en aras de un ideal superior, porque la traición a paldas al otro y levanta la grupa, como la hembra cuansecas, sin cobertura moral, no es que sea de derechas: se do invita a la cópula. El rival lo interpreta como una ha vuelto incomprensible. Alain Finkielkraut definió rendición y se aleja con desprecio. Entre humanos, ten hace veinte años la modalidad preferida por la izquierpor seguro que aceptará la invitación. Si ya empiezas da como traición generosa. Entiéndase: cada acto de admitiendo lo razonable de que muchos catalanes se traicióndebe servir sólo para poner de relieve la magnasientan miembros de una nación exclusivamente catanimidad del traidor, que lleva su esfuerzo de comprenlana, te van a poner el preámbulo como un bebedero de sión de las razones del enemigo hasta el extremo de acapatos. bar suscribiéndolas. En principio, lo de cruzar la línea C ON mucho retraso me enteré de la concesión de la medalla del Mérito del Trabajo a Juan José Hidalgo, presidente de Air Europa. La tardanza en el conocimiento no rebajó la satisfacción por el hecho. De entre los millones de españoles merecedores de la distinción, seguro que Pepe Aviones- -mote con el que se le conoce en el sector, desconozco si para gusto o disgusto del afectado- -figura en el pelotón de cabeza. El mérito principal de Hidalgo radica en la visión y el valor que tuvo para romper, en 1994, el monopolio de Iberia en el puente aéreo Madrid- Barcelona. Esa fue una acción tan positiva para la sociedad, la economía, las empresas y los consumidores que no resultaría exagerado levantar un monumento en su homenaje, cuya mejor ubicación sería la sede del Tribunal de Defensa de la Competencia. JOSÉ M La decisión de Juan José GARCÍA HOZ Hidalgo constituyó el mejor ejemplo para que la sociedad española percibiera de manera práctica que la competencia empresarial es el motor del progreso y del bienestar económico. Y al contrario, el monopolio produce retrasos, ineficiencias y posiciones de ventaja. No hay que ser muy mayor ni muy desmemoriado para advertir que si Air Europa no hubiera decidido iniciar sus vuelos regulares y frecuentes entre Barcelona y Madrid el precio del trayecto se habría mantenido por las nubes. Y si viajar entre las dos ciudades se ha convertido en un bien al alcance de casi cualquiera, se debe precisamente a la competencia. Hidalgo fue el primero y debió de acertar porque, a continuación, se apelotonaron los recién llegados: desde Spanair a Vueling, afortunadamente son muchos los que quieren pescar en el torrente de pasajeros Barcelona- Madrid; lo cual ha resultado positivo incluso para Iberia, que sin poder subir los precios como en los malos tiempos del monopolio, ha mejorado su servicio y la puntualidad de la línea y que, a pesar de todo, sigue siendo la más rentable. Si Pepe Aviones decidió arrostrar el riesgo de perder dinero no fue por fomentar la competencia, ni por hacer más eficiente la economía, sino sencillamente por afán de lucro, por ganar una pasta en el decir castizo. En 1994, enfrentarse al Gobierno- -bueno, a José Borrell, a la sazón ministro de Transportes- que sólo autorizó la iniciativa por imperativo de Bruselas, y a la propia Iberia era arriesgarse a la ruina y a cercenar cualquier capacidad de crecimiento futuro. Aunque llevo años sin ver las cuentas de Air Europa, parece que la visión y el valor de Hidalgo también han sido recompensados, pues la compañía ha crecido en pasajeros y en líneas servidas. No ha debido de ser sencillo y sólo Pepe Aviones sabe las noches de insomnio padecidas hasta alcanzar el actual estatus de respetabilidad, pero esa fue su decisión. En tiempos de polémica sobre la responsabilidad social corporativa, cuando las grandes corporaciones se ven obligadas a dedicar la mayor parte de sus memorias anuales al grado de cumplimiento de este y de otro requisito legal, administrativo o de opinión, la medalla al Mérito del Trabajo de Pepe Aviones recuerda que la primera y principal responsabilidad social corporativa de una empresa estriba, pura y simplemente, en ganar dinero. Dando por supuesto el respeto a la ley y el juego limpio en competencia, los beneficios empresariales son la señal inequívoca de servicio a la sociedad. M