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52 SÁBADO 21 1 2006 ABC Cultura y espectáculos La Audiencia Nacional inmoviliza en Madrid los papeles del Archivo de Salamanca La Sección Séptima tomó la medida porque los legajos iban a ser trasladados anoche a Barcelona b Tras la medida cautelarísima la Sala Contencioso- Administrativa ha convocado a las partes el próximo martes para adoptar una decisión en firme MIGUEL PORTILLA MADRID. La Sección Séptima de la Sala Contencioso- Administrativa de la Audiencia Nacional decidió a última hora de ayer, y por unanimidad, inmovilizar cautelarmente los documentos que en la víspera salieron del Archivo de la Guerra Civil de Salamanca y que iban a ser trasladados a Cataluña la pasada madrugada. La Sección Séptima aceptó la petición en este sentido presentada por el Ayuntamiento salmantino, que se recibió a última hora de la mañana de ayer en la Audiencia Nacional. La Sección Séptima toma la decisión cautelarísima sin tener el expediente y sin haber oído a la Administración, por razones de urgencia un caso previsto por la ley. La medida se adopta con los datos aportados sólo por el Ayuntamiento de Salamanca y se aplaza hasta el próximo martes la resolución firme sobre el contencioso. Ese día está convocada la Administración con el fin de que aporte sus razones para efectuar el traslado de los legajos y el expediente correspondiente. Entonces, la Sección Séptima de la Sala Contencioso- Administrativa decidirá si confirma la inmovilización o permite el traslado de los papeles a Barcelona. Este plazo lo contempla la Ley, que dice que se puede tomar una medida cautelarísima por razones urgentes siempre que se convoque a las partes en un plazo de tres días hábiles para alegar sus motivos y aportar la documentación pertinente. Julián Lanzarote decía ayer en un acto en Salamanca: No hay que dar la batalla por perdida ley que ordena el traslado de estos fondos documentales, ya que parte de las 500 cajas no corresponden a instituciones o particulares catalanes. La vista tendrá lugar el martes a las once de la mañana, y allí se decidirá si levantar o mantener la paralización del traslado. La decisión se adoptará tras determinar si el cambio de ubicación de los documentos se ha realizado cumpliendo la ley o no. Los magistrados que anoche adoptaron unánimemente la decisión de paralizar el traslado son el presidente de la Sección Séptima de lo Contencioso, José Luis López Muñiz, que ha sido el ponente de la resolución dictada, y también los jueces Begoña Fernández Dozagarat, Jaime Alberto Santos, Isabel Reza Gómez y María Dolores de Alba Romero. Poco antes de conocerse la decisión de la Audiencia Nacional, la ministra DAVID ARRANZ de Cultura, Carmen Calvo, anunciaba en Murcia que su Departamento presentará alegaciones, como en todos los recursos y recordó, igualmente, que hasta el momento todos los recursos y tentativas de protección jurisdiccional que ha tenido el Gobierno de Castilla y León y el Ayuntamiento de Salamanca han resultado en contra de sus peticiones Ahora, la Audiencia Nacional ha roto esta línea argumental. Justo antes del viaje Según pudo saber anoche ABC, este Tribunal decidió reunirse de urgencia y no cumplir con la agenda prevista- -iban a deliberar el próximo lunes- -cuando supieron que el Ministerio de Cultura tenía previsto trasladar la pasada madrugada a Barcelona las 500 cajas con los legajos del Archivo, que se encuentran en la cámara acorazada del Departamento desde que llegaron a Madrid, procedentes de la ciudad del Tormes. El Ayuntamiento de Salamanca había impugnado ante la Audiencia Nacional el traslado de los papeles por entender que se incumplió la ley y solicitó que, de forma cautelar, las cajas permanezcan en el Ministerio. El alcalde de Salamanca, Julián Lanzarote, explicó ayer que la petición de que los papeles permanezcan en Madrid se fundamenta, entre otros argumentos, en que se ha vulnerado la PAPELES Y MEMORIALES XAVIER PERICAY ostiene la ministra que el traslado de los papeles de Salamanca debe permitir que nadie más haga política de enfrentamiento de unas comunidades autónomas con otras Ojalá. Pero mucho me temo que sus pronósticos no van a cumplirse. Y no lo digo por el desgaste que las chapucerías procedimentales, las salidas de pata de banco y las apelaciones a los bajos instintos de las partes en litigio pueden haber causado ya, a estas alturas, en la convivencia. Lo verdaderamente preocupante no es eso. Lo verdaderamente preocupante es hasta qué punto ese intermi- S nable proceso está sirviendo para avivar la idea, tan querida por el nacionalismo catalán- -ese amplio espectro, no se olvide- de que la guerra civil no fue una guerra entre españoles, sino una guerra entre Cataluña y España. Como si Cataluña hubiera sido, lo mismo que España, un todo uniforme. Como si en Cataluña no hubiera habido, lo mismo que en España, vencedores y vencidos. Y es que, en este sentido, el traslado de los papeles salmantinos no constituye, por desgracia, un hecho aislado. Desde hace más de un año, una comisión interministerial está traba- jando en un proyecto de ley destinado a rehabilitar moral y jurídicamente a las víctimas de la guerra civil y del franquismo. Pues bien, el Gobierno de la Generalitat tiene intención de aprobar a finales de febrero un anteproyecto de ley por el que se va a crear un Memorial Democrático cuyo objetivo es prácticamente idéntico al que persigue la comisión interministerial, sólo que limitado a Cataluña. Es cierto: en ambos casos está por ver qué se entiende por víctima de la guerra civil. O sea, hasta donde alcanza la memoria. Pero, a tenor de lo que ha trascendido hasta la fecha, todo indica que el Memorial catalán no va a interesarse más que por una clase de víctimas: las que lo fueron por la acción de esa España a la que algunos, setenta años después, siguen empeñados en seguir combatiendo.