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ABC JUEVES 19 1 2006 Internacional 35 JOSÉ BORRELL Presidente del Parlamento Europeo La UE debe aumentar el presupuesto o renunciar a algunas de sus ambiciones El máximo representante de la Eurocámara cree que la crisis de la UE, tras el rechazo franco- holandés a la Constitución, es mucho más grave de lo que parecía TEXTO MARIBEL NÚÑEZ. CORRESPONSAL FOTO HORST WAGNER Borrell recibió a ABC en su despacho de la Eurocámara estamos formulando las mismas preguntas que se le encargaron a la Convención que resolviera. ¿Quién es el responsable de esta pérdida de tiempo -No es exactamente una pérdida de tiempo sino de razones. El propio proyecto de Constitución ha evolucionado, como consecuencia de la ampliación, de una forma que nadie preveía que fuese percibida, porque nadie preveía en 2001 que en 2004 la ampliación fuese vista como lo ha sido. En estos años han pasado además muchas cosas, entre las que destacaría la guerra de Irak; la desunión entre los europeos en su política internacional; la ampliación, que se ha presentado con toda su complejidad; el euro no ha traído en el terreno macroeconómico para el conjunto de Europa las promesas de crecimiento con las que se había presentado, etcétera. -En cuanto a la ampliación de la UE de 15 a 25 países, algunos creen que ha sido uno de los detonantes del doble rechazo francoholandés a la Constitución Europea... -Es posible, ya que, por ejemplo, todo el debate sobre las consecuencias sociales de la ampliación está todavía ahí, y en España aún no somos muy conscientes, pero en Suecia está en el debate público porque ven que hay empresas de los países bálticos que desembarcan allí a construir escuelas con sus trabajadores pagados en Suecia con los sueldos lituanos o estonios. ¿Hasta dónde ha complicado la toma de decisiones la ampliación? -Lo ha complicado mucho, porque Europa es ahora como un mundo en miniatura, con diferencias de rentas enormes y más desigual de lo que era antes, por lo que hay una gran discrepancia entre los objetivos del proyecto europeo en los diferentes países. ESTRASBURGO. El Parlamento Europeo ha votado en contra del acuerdo sobre el Presupuesto de la UE para el periodo 2007- 2013 que aprobó el Consejo de Jefes de Estado y de Gobierno en diciembre... ¿Qué escenario se abre ahora? -Una de las cosas que más me han sorprendido es que varios miembros de ese Consejo no sabían que el Presupuesto necesita el acuerdo del Parlamento. Tuve que recordárselo varias veces y alguno llegó a decir que el Parlamento siempre hace lo que dicen los gobiernos, cosa que hasta ahora ha sido así, pero también hubo un día que dijimos no a la Comisión con el caso Butiglione. Hay momentos en que las instituciones usan el poder que les dan los Tratados. ¿En cuánto dinero cree que el Parlamento conseguirá aumentar el Presupuesto europeo? -Yo no lo plantearía en términos cuantitativos. Lo que está claro es que el Presupuesto no está a la altura de lo que la UE dice que quiere hacer por lo que habrá que renunciar a algunas ambiciones o aumentar los recursos para hacerlas realidad. Es curioso que cada vez que se reúne el Consejo Europeo decide que hay que hacer una cosa más y cuando llega el momento de poner el dinero nunca viene bien. Además, el acuerdo de diciembre no refleja posición común sobre el proyecto, y tanto es así que el propio Consejo decidió revisarlo en 2008, ya que de aquí a entonces habrá cambios en capítulos tan importantes como la política agrícola, el cheque británico o el papel que Europa debe jugar en el mundo. ¿Cómo encaja este no al Presupuesto en el actual momento político que vive la UE, tras el rechazo franco- holandés a la Constitución? -El Consejo decidió un periodo de reflexión, una pausa, hasta el mes de junio. Lo que parece claro es que este plazo se va a ampliar por lo menos hasta después de la presidencia alemana, que termina en junio de 2007. Lo que ha ocurrido es que las cosas no han avanzado lo suficiente, ya que, por ejemplo, la presidencia británica no ha hecho nada en esta materia porque no tenía ningún interés y porque estaba muy preocupada con sus propios objetivos. Ahora la presidencia austriaca sí tiene ganas de hacerlo y lo va a hacer, pero la crisis es mucho más profunda de lo que parece. -Pero, volviendo al asunto de la Constitución, ¿usted cree que está viva o muerta? que parece ser una de las grandes preguntas... -No creo que ésta sea la forma razonable de afrontar este debate, pues es demasiado simplista. La pregunta es si los problemas que la Constitución pretendía resolver están resueltos sin ella, y la respuesta es no y, además, son más graves cada día, y por tanto hay que intentar resolverlos. Se le había pedido a la Convención que redactó la Constitución que se resolviera la cuestión del reparto de los votos que emanaron del acuerdo de Niza, el reparto de competencias, la reunificación de los Tratados, etcétera, y nada de esto se ha resuelto. Yo creo que hemos perdido cinco años, es decir, en este tema es como si estuviéramos en 2001, ya que nos La Europa que surgió tras la ampliación es mucho más desigual que la que había con sólo quince países Estrasburgo rechaza las cuentas de la UE aprobadas en el Consejo M. NÚÑEZ ESTRASBURGO. El Parlamento Europeo rechazó ayer por amplia mayoría (541 votos a favor, 56 en contra y 76 abstenciones) la resolución sobre el acuerdo del presupuesto de la UE acordado por el Consejo de Jefes de Estado y de Gobierno el pasado mes de diciembre en Bruselas. La decisión de la Eurocámara es muy importante en este caso porque el presupuesto requiere el acuerdo de las tres instituciones europeas (Comisión, Consejo y Parlamento) para poder salir adelante. Entre los motivos para este rotundo rechazo está, por ejemplo, el hecho de que para este año, el último del ac- tual periodo presupuestario conocido como Agenda 2000, los créditos de compromiso son equivalentes al 1,093 por ciento de la renta nacional bruta de la UE, y para 2007, si saliera adelante lo aprobado por el Consejo en diciembre, las cuentas europeas serían el próximo año inferiores, ya que equivaldrían al 1,045 por ciento de la renta europea, 862.363 millones de euros. A lo anterior se le añade además el hecho de que en el primer caso, en 2006, la UE tiene 25 miembros, y el próximo año contará con 27, tras incorporarse Bulgaria y Rumanía. El Parlamento Europeo aprobó en junio del año pasado una propuesta financiera que, para atender las prio- ridades políticas, fijaba unos créditos de compromiso de 974.837 millones de euros, equivalentes al 1,18 por ciento de la renta europea. El escenario que se dibuja ahora, por tanto, es el de apertura de negociaciones entre las tres instituciones europeas para intentar acercar posiciones y lograr un acuerdo que pueda pasar el imprescindible filtro del Parlamento Europeo. En la resolución aprobada ayer se critica además al Consejo, ya que se centra en las políticas tradicionales gestionadas por los Estados miembros más que en subrayar las políticas que permiten a la Unión Europea hacer frente a nuevos desafíos, y éstos, además, siguen luchando por preservar sus intereses nacionales más que por fomentar la dimensión europea, y además no han sido capaces de abordar la cuestión fundamental de la reforma de los recursos propios