Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
18 Nacional EL DESAFÍO DEL ESTATUTO CATALÁN JUEVES 19 1 2006 ABC ANTONI CASTELLS Consejero de Economía de la Generalitat En la propuesta de financiación del PSOE hay puntos difícilmente aceptables BARCELONA. ¿Qué es lo irrenunciable para el cuatripartito en materia de financiación? -No me gusta plantear la palabra irrenunciable, es un mal método para negociar. En la propuesta del PSOE hay puntos que resultan difícilmente aceptables y que se refieren al núcleo de nuestra propuesta. -Uno de ellos es la creación de una única Agencia Tributaria catalana. -La propuesta del Estatuto plantea una Agencia Tributaria de Cataluña, dependiente de la Generalitat que recaude todos los impuestos propios y estatales. Por el contrario, la del PSOE es muy limitativa, pero hay posibilidad de avanzar hacia una fórmula que asegure una verdadera responsabilidad fiscal para la Generalitat y no perjudique su eficacia. Una agencia consorciada entre Estado y Generalitat me parece una alterativa muy razonable. -Usted parece estar en terreno de nadie en esta negociación por su condición de socialista catalán. -Si alguien representa los intereses de los ciudadanos catalenes es el Gobierno de la Generalitat y yo, como consejero de Economía, soy el primer valedor ante el Gobierno y ante el PSOE del proyecto aprobado en el Parlament Pero primer valedor no quiere decir un instransigente que lleve las cosas a un callejón sin salida. -Hay quien presupone en Cataluña que su condición de socialista le obliga demasiado con el PSOE y hay quien considera, en el resto de España, que están traicionando a sus compañeros socialistas. -Tengo una relación especial con el vicepresidente Solbes y con el PSOE, pero cuando negociamos cada uno defiende sus posiciones. -Sin embargo, cuando Maragall convocó a los cuatro partidos molestó en el PSOE, que vio en esa convocatoria una forma de elevar el listón catalán. -Es inevitable que en una negociación determinadas iniciativas se valoren de forma distinta entre las partes que negocian. -Y esta situación no favorece el clima que se está creando en el resto de España... -Es posible que los acuerdos alcanzados, al ser planteados como un triunfo en frente del PSOE contribuyan a enrarecer el clima en el resto de España y esto de ninguna manera favorece la negociación. ¿Cómo se le explica a un ciudadano de Murcia, Aragón o Castilla, que el Estatuto también es bueno para ellos? -Con este Estatuto Cataluña hace una apuesta por España. No es una pro- El consejero y responsable de economía del PSC defiende la legitimidad de sus reivindicaciones frente al PSOE, y asegura que nadie como él defenderá los intereses catalanes TEXTO: IVA ANGUERA Á. GONZÁLEZ ABAD FOTOGRAFÍA: Y. CARDO Cataluña es y quiere seguir siendo solidaria; nunca me oirá hablar de limitar la solidaridad puesta de separación ni de agresión. No queremos afirmar Cataluña negando a España y exigiendo privilegios, pero tampoco queremos que se afirme España negando a Cataluña. Es una propuesta para dotar nuestro autogobierno de un contenido sólido, avanzando en la línea de los países federales. ¿Y en materia de financiación? -Este punto ha suscitado críticas muy injustas, sobre todo a dos: que el Estado desaparecerá en Cataluña en materia tributaria y que la propuesta es insolidaria. Son acusaciones falsas y malintencionadas. Lo que proponemos es dotarnos de capacidad de gestión real sobre los impuestos sin fragmentar el sistema impositivo. Y por otra parte, reafirmamos la participación catalana con unos mecanismos de solidaridad que permiten a todas las comunidades prestar niveles simila- res de servicios. Pero sin penalizar a aquellas que pagan más impuestos. Es evidente que el modelo que proponemos es el que deseamos para Cataluña, pero no queremos ni podemos oponernos a que otras Comunidades pueden tener uno similar. Pensamos que puede ser bueno para todos. -Parece poco probable que sea bueno para todos cuando aquí se habla de limitar la solidaridad. -Cataluña es y quiere seguir siendo solidaria, así que a mi no me oirá nunca esa expresión. -Pero sus socios la utilizan constantemente. -Como socialista creo que debe exitir la solidaridad y que sería inaceptable que los ciudadanos que viven en comunidades con menor renta reciban menos servicios sólo por disponer de menos recursos. Pero también es razonable que si los ciudadanos de una comunidad pagan más impuestos, su gobierno autonómico pueda disponer de más recursos, como ocurre en cualquier otro país. Lo que me preocupa es que el uso político del Estatuto y el clima anticatalán que se ha creado lleva a una percepción completamente equivoca- da de la realidad. -En el debate sobre la definición de Cataluña como nación, ¿hasta donde pueden ceder? -Será al final del proceso cuando deberemos analizar el Estatuto en su conjunto y decidir si es aceptable o no. El hecho de que la palabra nación figure en el articulado no es una declaración de soberanía y, por tanto, no surte consecuencias jurídicas. Tiene valor de afirmación. Cataluña era una nación antes de que lo dijera el Estatuto y lo seguirá siendo aunque no lo dijera. El verdadero peligro son los nacionalismos excluyentes, que niegan al otro para afirmarse a sí mismos. Creo que debemos encontrar la forma de convivir en un proyecto común que permita que cada uno se defina según su grado de conciencia nacional, que en Cataluña es muy elevado. -Durante este proceso el PSC ha perdido su vertiente socialista y actúa demasiado marcado por el catalanismo. Usted, además pertenece al sector más catalanista del PSC... -Yo estoy en el PSC porque soy socialista. Es cierto que el peso político y mediático del Estatuto tiende a ensombrecer todo lo demás. Pero si queremos tener más autogobierno es para resolver los problemas de nuestra sociedad. Necesitamos más recursos, más financiación, porque Cataluña tiene problemas muy serios que no se resolverán sólo con proclamaciones de principios. -Los empresarios han advertido contra el excesivo intervencionismo del Estatuto. -Comprendo que el Estatuto es muy detallista y prolijo, pero no puede ser calificado de intervencionista. Intervencionismo es ampliar el campo de actuación de los poderes públicos en detrimento de los agentes privados: individuos y empresas. Desplazar el poder en determinados ámbitos del Gobierno a la Generalitat no es intervencionismo. El texto propone que la Generalitat asuma competencias que ahora están en manos del Estado, pero no amplía el campo de actuación de los poderes públicos. Y en materia económica el Estatuto es aún más prudente y mantiene el statu quo actual, porque en este campo un aumento del autogobierno podría condudir a la fragmentación del mercado. ¿Cree que sigue vigente la posiblidad de un fracaso de las negociaciones y la retirada del Estatuto? -La posibilidad siempre existe, pero sería muy negativo que se produjera. Naturalmente está sujeto a que alcancemos un acuerdo razonable. Todos nos jugamos mucho y nadie debería especular con un fracaso.