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ABC MIÉRCOLES 18 1 2006 Madrid 45 Como cada 17 de enero, ayer se celebró en Madrid la festividad de San Antón, patrón de los animales. Cientos de personas acudieron al templo con sus mascotas para recibir el agua bendita y comprar los panecillos que procuran salud y dinero Los 360 hisopazos por hora del padre Villar TEXTO: MARÍA ISABEL SERRANO FOTOS: IGNACIO GIL MADRID. El Señor bendiga este animal y San Antón lo proteja de todos los males del cuerpo Esto mismo lo repitió ayer el padre Juan Martínez Villar, una media de cinco o seis veces por minuto. Total, 360 bendiciones a la hora, hisopo en mano, llenito de agua bendita. Así estuvo el hombre desde las nueve de la mañana hasta las cinco de la tarde. Paró un ratito, para comer. Ocurría en la iglesia del santo patrón de los animales. De San Antonio Abad (San Antón) en la madrileña calle de Hortaleza donde, como cada 17 de enero, cientos de fieles llevan a sus mascotas para las tradicionales vueltas que no es otra cosa que honrar al santo y procurar su bendición. A media mañana, el padre Villar, como se le conoce en la iglesia, mantenía su alegría y su desparpajo. Él no había contado los hisopazos que llevaba echados. Ni pensaba hacerlo. Del Real Madrid En la romería de ayer ganaron, por goleada, los perros. La fila, que daba la vuelta a la calle Farmacia, estaba repleta de canes de todas las razas y tamaño. Bien engalanados para la ocasión. Ahí estaba una caniche blanca con su mantita rosa y su colega, de al lado, con otra de cuadros escoceses. Y una atrevida yorkshire terrier de poco más de un kilo provocando al enorme pastor alemán, de más de sesenta kilos, que estaba detrás de ella. También recibieron el agua bendita un cocker limpísimo y un precioso labrador que hizo muy buenas migas con la perdiguera de Burgos. Los dueños no escatimaron gastos para que sus mascotas lucieran modelitos de lo más cool Y ojo a ese can con uniforme del Real Madrid. Todo un pichichi. Había expectación por un cerdo que llevan todos los años. Es época de matanza dijo alguien en la fila. Miradas de mosqueo. Lo cierto, según el padre Martínez Villar, es que por su hisopo de agua bendita ya han pasado una serpiente, una chinchilla, cobayas, conejos, pájaros y loros nos contaba el hombre haciendo memoria entre las especies más exóticas. Una perrita, bien abrigada, recibe el agua bendita de manos del padre Martínez Villar Los dueños de los canes vistieron de gala a sus mascotas. También hubo una serpiente, cobayas y conejos A lo largo del día, los escolapios calculan que iban a vender más de doce mil bolsas de roscos del santo El día fue completo. Hubo diana floreada a cargo de la Banda de Cornetas y Tambores de la Policía municipal. Misa de doce con la iglesia llenita de perros que apenas ladraron. Y la procesión, a las cinco y media, que recorrió las calles que rodean el templo y las antiguas Escuelas Pías de San Antón. Un can sin pedigrí Nosotros hemos venido a bautizar al perro nos contaban Isabel García y Calixto Jiménez, vecinos de San Blas. No tiene pedigrí Es un perro callejero, pero muy listo y lo queremos mucho apunta Isabel mientras nos insiste en que tan bonita como la romería de San Antón es la de su barrio, el 3 de febrero. Allí también tenéis que ir los periodistas El 3 de febrero es San Blas. Y por San Blas, la cigüeña verás. Muy cerca de la fila de las mascotas, ayer en San Antón, como es tradicional, estaba otra cola: la de los panes, más concurrida, si cabe, que las de las Este pájaro fue uno de los pocos que estuvieron en la romería de ayer mascotas. Otros dos escolapios, colocados en una especie de despacho al aire libre y debajo de la inscripción ...si quis est parvulus veniat ad me que los niños se acerquen a mí despachaban, a diestro y siniestro, los famosos panecillos del santo. Dicen, también, que hay que envolver una moneda junto al rosco y guardarlo durante un año. Pasado ese tiempo se come el rosco y se cambia por otro recién comprado. Ese gesto procura bienestar y dinero. Nadie sabe muy bien cómo es la receta de los panes de San Antón pero, de un año para otro, no se ponen duros. Tan cierto como que hoy es 18 de enero. La bolsa de seis panecillos costaba 1,50 euros; la de doce, 3, y la de dieciocho 4,50. Se calcula que, a lo largo de la jornada, iban a despacharse más de doce mil bolsas. Una tradición que sigue viva De origen egipcio, San Antonio Abad vivió entre el año 251 y el 356 después de Cristo. A su muerte, dejó todas sus propiedades a los pobres. Se le recuerda en un encuentro con San Pablo Ermitaño en el que un pájaro, con un pan en el pico, acude a alimentar a ambos hombres. De ahí que más de seiscientos años después en Madrid se mantenga viva la tradición del pan y de la bendición a los animales. No se ponen duros Cientos de personas esperaban su turno para conseguir los roscos Dicen que son milagrosos, como el agua del santo. Hubo gente que esperó hasta dos horas para adquirir los panecillos.