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ABC MIÉRCOLES 18 1 2006 Opinión 7 TRIBUNA ABIERTA POR JOSÉ EUGENIO SORIANO EL OSCURANTISMO EN LAS PRUEBAS DE IDONEIDAD A CÁTEDRAS Con la vía propuesta ahora por el ministerio para el acceso a las cátedras serán el teléfono y la visita personal- -en fin, métodos poco éticos- -los únicos que funcionarán AMENTABLEMENTE, cada vez que se cambia el Gobierno se produce un vaivén de la legislación universitaria. La Ley de Reforma Universitaria (LRU) del Gobierno González, en lo que toca al acceso a los cuerpos universitarios, tenía un solo pero grave defecto: el excesivo control local de los tribunales al otorgar a la universidad convocante dos miembros sobre cinco, con lo cual ligar el trío en un recíproco do ut des, era sencillo y provocó una fuerte y criticada endogamia. Ahora bien, en el resto, la LRU era un modelo de racionalidad científica y académica. No solamente establecía la oralidad de las pruebas a superar, sino también un debate amplio y profundo entre los aspirantes y la comisión encargada de valorarlos. Se aunaba así la transparencia con la garantía y defensa del proyecto docente e investigador. Es decir, racionalidad y crítica en un contexto transparente y fiable, crítico, con seguridad. No eran pocas las oposiciones a cátedras en las que se llenaba el aula, y, desde luego, cuando se producía algún escándalo (por ejemplo, el caso de Emilio Lledó) quedaba patente y se corregía necesariamente. Pero la manifestación incluso de estas patologías demostraba que la transparencia que proporciona la oralidad permitía detectarlas y luego corregirlas. Personalmente, he visto en una polémica ocasión cómo trescientas personas llenaban el Aula Magna y durante un sábado completo comprobaban cuál era el nivel de los candidatos, en los que llegó a ponerse de manifiesto incluso un plagio; el debate duró varias horas y no hubo duda tras la discusión. Todo esto se acaba en el extraño proyecto que ahora germina en el ministerio y que pretende que el acceso a las cátedras consista en enviar documentación a una comisión que está, a lo mejor, a cientos de kilómetros del candidato y que no le conoce personalmente. Y luego, le remiten el resultado por escrito. Mágicamente, pues, el concursante recibirá, o no, el plácet, sin poder defender su proyecto, sin posibilidad de exponerlo, sin que existan terceros que puedan comprobar la calidad del candidato y criticarlo, lo cual forma parte ineludible de la comunidad académica, la cual sabe bien situar así a cada sujeto. Con la vía propuesta ahora, serán el teléfono, la visita personal, en fin, métodos poco éticos, los únicos que funcionarán. Y no se podrán comprobar las habilidades y técnicas puestas al día por cada candidato. Porque las técnicas docentes e investigadoras están en continua evolución. Desde que se obtiene plaza de profesor titular hasta que se saca la cátedra suelen pasar varios años. Y pretender que nada cambia durante ese tiempo en metodología de la ciencia o de la docencia es simplemente un grave error. Máxime cuando tenemos el desafío de apli- L car la declaración de Bolonia, que exige sofisticadas herramientas docentes para lograr una enseñanza personalizada. Y hay que demostrar que se conocen. Vuélvase al buen y transparente sistema de acce- so de la LRU en este y en otros puntos, corrigiendo la endogamia, para lo cual bastaría que la universidad designara solamente un miembro de la comisión. Existe, además, una segunda versión del proyecto que agrava los problemas, ya que une al oscurantismo indicado la más absoluta y grave de las endogamias; se trata de una alternativa que también figura como posible opción en el proyecto de ley, por la cual la universidad podría designar directamente a todos los miembros de la comisión, con lo cual, si llega a convertirse en ley, será siempre un club de amigos local el que designe a cada nuevo miembro. Es decir, cien por cien de endogamia. Nadie se presenta frente al cártel, porque la barrera de esa corruptela sería, por lo tanto, definitivamente insalvable. Por último, antes de concursar existe una acreditación previa que se configura como un procedimiento sin vinculación a convocatorias ni limitación de número de acreditaciones. Con lo cual, una de dos: o bien quienes estén acreditados ya se consideren moralmente con la condición de catedráticos y no se presenten a ningún concurso, limitándose a presionar en su propia universidad hasta que le saquen su plaza, o bien aquellos que ingenuamente continúen creyendo en las reglas deambularán errabundos a la búsqueda pirandelliana de su plaza, aumentando progresivamente el número según vaya pasando el tiempo. Bolsa de parados que aumentará y aumentará. Ambas situaciones generan desprestigio, inestabilidad, situaciones de conflictividad e incertidumbre y, en definitiva, la necesidad de volver en poco tiempo a tener que hacerse cargo de un problema creado por este sistema. Un mínimo de sentido común parece que exige que la oferta de plazas públicas deba coincidir con la demanda, y evitar lamentables situaciones como las denostadas pruebas de idoneidad que gravaron los presupuestos públicos durante lustros, al incorporar de golpe a muchísimos profesores, y colapsaron el acceso de los jóvenes investigadores que han carecido de plaza por esa causa. Catedrático de Derecho Administrativo y doctor por la Universidad de Bolonia REVISTA DE PRENSA POR JUAN PEDRO QUIÑONERO SOBERANÍAS E HIPOTECAS Un vasto arco iris de incertidumbres parece fragilizar pilares de lo que en otro tiempo se llamaba la soberanía nacional. Antes de conocer la sentencia del juez Fernando Grande Marlaska, Le Figaro comentaba que el congreso de Batasuna siembra la discordia poniendo al presidente Zapatero en un dilema Zanjado el dilema Le Monde fue el primer periódico francés en dar la noticia de la decisión de la Audiencia Nacional, en su edición online. Y su descripción sumarial de la situación parece sugerir una agravación de tensiones, hipotecas e incertidumbres pendientes, ya que todas las declaraciones recogidas con minucia subrayan la agravación de los enfrentamientos, sin perspectivas de paz Intentando ir más lejos, Café Babel publica un amplio informe sobre nacionalismos y regionalismos europeos. El capítulo consagrado a Irlanda comienza con esta frase: El IRA pudo firmar el alto el fuego. Pero no renunció al crimen Café Babel resume la posición del IRA pacificado con esta frase: Sicilia, sin el sol A continuación, se publica un recuadro titulado: Los primos vascos: el caso de ETA En la escena internacional, las relaciones entre Zapatero- -Bono- -y Chávez son fuente inagotable de controversia. El Universal venezolano publica un artículo con lenguaje muy marcial y en el que se elogia con virilidad el compromiso del gobierno Zapatero con el gobierno Chávez, afirmando: Chávez consolidó los vínculos con Irán: y la alianza Irán- Venezuela pudiera eliminar del mercado, en caso de agresión, siete millones de barriles de crudo por día Bravata de la especie más cruda, quizá poco realista, pero bien reveladora de una realidad diplomática que no sé si contribuye a dar credibilidad al Gobierno español, en Oriente Medio, por donde viaja Moratinos, según cuenta el Daily Star libanés, cuando Haaretz destaca el nuevo compromiso europeo para cubrir los millonarios déficit palestinos, que el Wall Street Journal evalúa en 1.000 millones de dólares y que los países árabes remolonean a pagar. En otro marco, Morocco Times anuncia desde Rabat- Barcelona la creación de una zona industrial catalana- marroquí fundamento de unas relaciones privilegiadas entre Cataluña y Marruecos. Pesimistas históricos y hedonistas podrán consolarse leyendo L Express, que presenta con respeto y simpatía Madrid Fusión una nueva cumbre gastronómica mundial. Siempre nos quedarán los huevos fritos.