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28 Internacional CONFLICTO PALESTINO- ISRAELÍ MARTES 17 1 2006 ABC DECONSTRUIR A SCHRÖDER aso a paso Ángela Merkel reconfigura los principios de la política exterior alemana, rectificando el giro dado por su predecesor a una diplomacia que había gozado de gran estabilidad desde el fin de la II Guerra Mundial. Se acabó el antinorteamericanismo. Las relaciones con Estados Unidos vuelven a ser esenciales para la seguridad de Alemania y la construcción europea. No es una alianza basada sólo en intereses sino, y sobre todo, en valores. En Moscú Merkel tiene ante sí una agenda más desagradable. Se ha repetido que ella habla ruso y Putin alemán, lo que no se ha comentado tanto es que ella era una prisionera FLORENTINO en su propio país y él PORTERO uno de los carceleros. El pasado les une en el reproche y el revanchismo. Schröder, junto con Chirac, buscó en Rusia una alianza permanente, convencido de que la época del vínculo transatlántico había quedado atrás. Los intereses eran comunes y, por lo tanto, cabía asumir riesgos. La violación de los derechos humanos, la presión sobre los estados vecinos, la dependencia energética de Moscú eran aspectos menores en comparación con la formación de un bloque que asegurara estabilidad a una Europa autónoma. Para Merkel esos aspectos secundarios son esenciales. Como alemana oriental su visión de Rusia tiene mucho más que ver con la de un polaco o un húngaro que con la de un francés. Rusia sigue siendo un problema y lo demuestra cada día. Las recientes presiones sobre Ucrania y Bulgaria por la cuestión del gas, los intentos de subordinar las políticas de los estados que formaron parte del Pacto de Varsovia, la constante reducción de los márgenes de libertad, la violación de los derechos humanos, la colaboración con regímenes dictatoriales que apoyan el terrorismo... son hechos mayores para una mujer que fundamenta su acción política en principios y valores firmes. El reciente ejercicio de poder ruso con el suministro de gas a Europa ha puesto de manifiesto hasta qué punto Putin está dispuesto a aprovechar esta fuente de energía para doblegar voluntades. No es sólo fuente de riqueza, lo es también de poder. En palabras de Irwin Stelzer, el petropower Schröder no parecía preocupado, es más ha aceptado participar en el proyecto empresarial del nuevo zar. Para Merkel, sin embargo, la independencia energética es capital. Hoy Alemania está mucho más cerca de renovar su confianza en las centrales nucleares que hace un mes. Alemania y Rusia se necesitan y son muchos los temas que requieren de su colaboración, pero queda atrás un capítulo en el que Rusia vio más cerca que nunca la posibilidad de romper el vínculo transatlántico y someter a su influencia esta península euro- asiática que es Europa. Viejas aspiraciones muy presentes en los antiguos oficiales del KGB que hoy controlan Rusia. P Colonos judíos enmascarados sobre el tejado de un edificio que el Gobierno pretende evacuar en Hebrón EPA El Ejército de Israel declara zona militar cerrada los barrios de Hebrón ocupados por los colonos ante la violencia desatada por los mismos jóvenes extremistas que en verano se opusieron a la evacuación de Gaza Intifada judía, segunda parte JUAN CIERCO. CORRESPONSAL HEBRÓN (CISJORDANIA) Si uno mira al cielo entre las callejuelas de la Ciudad Vieja de Hebrón, no ve más que un toldo de rejas carcelarias y montones de basura apilada por los colonos judíos. Si uno mira al suelo en ese Hebrón ocupado por centenares de fanáticos que desde hace años mantienen como rehén a toda una ciudad palestina, no ve más que piedras de una batalla campal de punto y seguido permanente. Si uno mira al fondo, ese fondo siempre triste y oscuro, por el que apenas se atreven a asomar sus caras compungidas los palestinos expulsados de sus casas en el mercado de frutas y hortalizas, ve paredes de estrellas de David, ve comercios cerrados desde hace lustros, ve el laboratorio de la ocupación injusta y violenta en el que este puñado de metros cuadrados se ha convertido por la dejadez o incitación de los sucesivos Gobiernos de Israel, conservadores o laboristas, laboristas o conservadores. Si uno mira de frente, con la cabeza alta, con el ceño fruncido, con la precaución debida ante el cariz violento de los últimos acontecimientos, sólo ve policías y soldados, y agentes antidisturbios israelíes a caballo, y jóvenes atrincherados con pasamontañas dispuestos a todo con tal de evitar que judíos como ellos les saquen a rastras como hicieron hace sólo unos meses en los asentamientos de Gaza. Hebrón, triste y oscura, fiel refle- jo de una ocupación que no llegará a su fin con Ariel Sharón dentro o fuera del hospital, se ha convertido en estos últimos días en una nueva representación teatral de lo que fue la Franja mediterránea en verano, con centenares de chicos y chicas de acné pronunciado y madres con hijos y bebés en sus brazos enfrentándose a los suyos a costa de un puñado de iluminados que viven donde no deben ni siquiera para los legisladores hebreos. un par de azotes, ha declarado los barrios judíos de la ciudad de Abraham, de Ibrahim para los musulmanes, zona militar cerrada Ehud Olmert, primer ministro interino, está decidido a que se cumpla en este caso concreto la ley y no ha ahorrado efectivos policiales y militares para ello. Es su primer desafío como sucesor potencial de Sharón y se sabe mirado con lupa. Saludos a lo nazi Pero detrás de estos chicos y chicas de acné pronunciado, de estos adolescentes de azotes más que merecidos que saludan a los agentes a lo nazi que se niegan a razonar con ellos porque dicen no hablar alemán, hay un puñado más que amenazador de colonos armados, que llevan aquí demasiado tiempo por obra y gracia de gobiernos poco determinados, o quizás demasiado pero en dirección contraria, y que, a diferencia de muchos de Gush Katif, no permitirán su expulsión de la ciudad palestina sin abrir fuego. Quizás entonces, cuando uno llegue a Hebrón y mire al cielo, verá algo más que las rejas carcelarias y la basura apilada. Verán el halo iluminado de los disparos, los mismos de siempre, aunque en este caso no les tengan a los palestinos como objetivo sino sean fruto de esa Intifada judía, segunda parte, a la que algunos parecen querer abonarse. Y ya se sabe que segundas partes, tampoco en Hebrón, nunca fueron buenas. Órdenes de evacuación La orden de evacuación, de esas pocas viviendas que no del casco antiguo de un Hebrón que como Cisjordania seguirá ocupado, con Sharón dentro o fuera del hospital, está servida. El Ejército israelí, para evitar males mayores y la llegada en desbandada a través de Kiryat Arba de más adolescentes merecedores de Los viejos colonos de Hebrón amenazan con utilizar sus armas antes que permitir su expulsión Ehud Olmert afronta su primer desafío como potencial sucesor de Ariel Sharón