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ABC MARTES 17 1 2006 25 Bachelet y Lagos conciertan en Chile una transición presidencial armoniosa y eficiente entre socialistas La ONU se estanca en el Sahara, después de 15 años de misión y con el referéndum cada día más lejano Putin alerta a Occidente sobre la tentación de dar pasos bruscos en la cuestión iraní Merkel advierte a Moscú del descontento alemán por el deterioro democrático en Rusia b El jefe del Kremlin dice que Tehe- El pasado comunista Angela Merkel y Vladímir Putin son personajes con más similitudes de lo que parece a primera vista: ambos hablan alemán y ruso; la niñez y juventud de los dos discurrió bajo el comunismo y ambos vivieron en la desaparecida RDA. La canciller, que perteneció a la FDJ- -juventudes comunistas de la Alemania del Este- -y pretendió estudiar en la Universidad de Leipzig, no tuvo más remedio que aprender el ruso. El presidente, por su parte, estudió alemán para dedicarse en la RDA a enrolar en el KGB a cuantos jóvenes pudo. No comparten, sin embargo, la nostalgia del jefe del Kremlin por el poderío soviético, del que Merkel abomina. Merkel y Putin se dirigían ayer hacia su conferencia de prensa conjunta en Moscú AFP rán aún no ha excluido la posibilidad de enriquecer uranio en territorio ruso y ofrece crear una empresa mixta con ese propósito RAFAEL M. MAÑUECO. CORRESPONSAL MOSCÚ. Angela Merkel no se mordió ayer la lengua en su primer encuentro como canciller alemana con el presidente Vladímir Putin. Dijo que le cantaría las cuarenta por el deterioro de la democracia en Rusia y cumplió su promesa. Putin se defendió tratando de mostrarse comprensivo con las demandas de Occidente en materia de libertades y derechos humanos, pero afirmó, en clara referencia a Guantánamo, que en todas partes cuecen habas. La canciller y su anfitrión ruso hablaron también de Irán, el tema central de las conversaciones, de hidrocarburos y de grandes proyectos bilaterales, sobre todo en el área de la cooperación económica. Echando de nuevo un capote al régimen de los ayatolás, Putin aseguró que Irán no ha excluido definitivamente la posibilidad de enriquecer uranio en territorio ruso y volvió a ofrecer la creación de una empresa mixta con ese propósito. El presidente ruso señaló que el enriquecimiento de uranio, necesario para su utilización en centrales nucleares aunque susceptible de emplearse para la fabricación de bombas atómicas, es uno de los principales problemas que enfrenta a Teherán con la comunidad internacional Putin afirmó que su país comparte con sus colegas europeos y estadounidenses un en- Rusia comparte con sus colegas europeos y estadounidenses un enfoque muy similar en la cuestión iraní foque muy similar en cuanto al problema iraní aunque alertó de la tentación de dar pasos bruscos o equivocados... Debemos ser muy cautelosos advirtió en rueda de prensa. Merkel llegó a Moscú directamente desde EE. UU. en donde no tuvo reparos en poner sobre el tapete asuntos polémicos y en reconocer que Alemania tiene más cosas en común con EE. UU. que con Rusia. Es posible, pero Berlín tiene en el país más extenso del planeta muchos intereses. Alemania es el primer socio comercial de Rusia con un volumen de intercambio de casi 27.000 millones de euros en 2005, el 30 más que en 2004. Con la construcción del gran Gasoducto de Europa del Norte, el gas pronto se convertirá en otro gran negocio para ambos países. Irritación de la UE Esa estrecha vinculación económica entre Moscú y Berlín no ha sido impedimento para que Merkel pusiera al Kremlin los puntos sobre la íes. Transmitió a Putin la irritación que ha causando en la UE la nueva ley rusa que regulará la actividad de las ONG, considerada muy restrictiva. Estamos siguiendo muy de cerca que se aplique la ley de manera que las ONG puedan seguir funcionando dijo Merkel. Putin bromeó asegurando que le satisface mucho que la legislación de su país despierte tanto interés. En su primera redacción, el borrador acababa prácticamente con la actividad de las organizaciones no gubernamentales. A propuesta del Kremlin, se suavizó, aunque sin eliminar muchas de las limitaciones que impone. El mes pasado, la ley fue aprobada por la Duma, la Cámara Baja, y debe pasar aún por la Cámara Alta antes de que el presidente ruso la rubrique. La canciller alemana criticó también los recortes de los últimos años a la libertad de prensa en Rusia y los excesos del Ejército en Chechenia, pero, al final del encuentro, ambas partes se mostraron satisfechas. Aunque no parece probable que Merkel llegue con Putin al grado de compenetración que logró Schröder, tras la visita de ayer, las relaciones entre Moscú y Berlín están más consolidadas.