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12 Nacional LA POLÉMICA ASAMBLEA DE BATASUNA MARTES 17 1 2006 ABC EL ENGAÑO E ra verano de 2003 cuando acabé de escribir mi libro Cobardes y rebeldes sobre las reacciones sociales ante el terrorismo. Había una firme política contra el terrorismo del Gobierno popular, el pacto antiterrorista del 2000 parecía sólido e incuestionable y aún no habían tenido lugar las lamentables reacciones al 11- M. Y, sin embargo, ni siquiera en aquel contexto sentía seguridad alguna de que la democracia y el movimiento de resistencia acabarían derrotando al terrorismo. Terminaba el libro con el temor a la imposición final del miedo, de la cesión al chantaje y del pragmatismo sin principios, y con la lúgubre percepción de que la movilización antiterrorista podría llegar a ser considerada EDURNE la excentricidad de URIARTE unos exaltados. Lamentablemente, los últimos acontecimientos se parecen demasiado a esa intuición, aunque la imaginación de aquel ensayo fue muy limitada respecto a los protagonistas, los líderes que convertirían la resistencia antiterrorista en el movimiento de unos extremistas. Pensaba que serían los nacionalistas y que ocurriría en el País Vasco. No los socialistas, y desde el Gobierno de la nación. Entonces no dudaba de la sinceridad de José Luis Rodríguez Zapatero en la firma del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo. Creía que ese pacto certificaba la maduración de los dos grandes partidos nacionales en la lucha antiterrorista, y no sólo de la derecha. Y que significaba lo que decía: la renuncia definitiva a la negociación con los terroristas y a su legitimación indirecta a través de la aceptación de la tesis del conflicto. Del PP y del PSOE. Pero Rodríguez Zapatero nos engañó. Su política actual muestra que su participación en el pacto fue un mero movimiento táctico provocado por lo que consideraba determinada marea favorable de la opinión pública. Sus escandalosas palabras de tolerancia hacia Batasuna no son el producto de acontecimientos extraordinarios que le obligaron a incumplir lo que firmó. ETA, ni ha abandonado la violencia ni ha renunciado a sus exigencias. No es ETA la que ha cambiado al presidente, sino el presidente quien nunca creyó en aquella política antiterrorista. En una muestra de extraordinario cinismo político, Zapatero y sus portavoces pretenden completar ahora ese engaño con otros dos. Sin el más mínimo sonrojo, persisten en apelar al pacto que han abandonado y acusan de deslealtad a quien lo defiende, al PP. Y mientras piden tolerancia para el mitin de Batasuna, aún tienen la osadía de asegurar que no pagarán, que no están pagando, un precio político a ETA. Ambas cosas son ya más que evidentes para la inmensa mayoría de los españoles. Pero Zapatero confía en que todo el mundo se avendrá a una gran mentira colectiva a cambio del fin de ETA, el que sea. Espera que el pragmatismo sin principios sea un credo generalizado. Y yo espero que se equivoque. EFE EA y ERC quieren forzar más derechos para Euskadi y Cataluña La presidenta de Eusko Alkartasuna, Begoña Errazti, advirtió ayer de que tanto su partido como ERC- -con el que EA celebra unas jornadas políticas desde ayer- -tienen el compromiso de forzar la devolución de los derechos de nuestras dos naciones por parte de los partidos centralistas y el imperialismo español Errazti, quien participó con el presidente de ERC, Josep Lluís Carod- Rovira, en la presentación de las jornadas en Vitoria- -ambos fueron recibidos por el lendakari Ibarretxe, como muestra la imagen- afirmó que la organización del Estado de la Constitución de 1978 está en cuestión El PP pide a Conde- Pumpido que inste también al Supremo para que actúe Rajoy acusa al fiscal general de marear la perdiz con su iniciativa los principios de legalidad e imparcialidad de la Fiscalía y le exigen que no traicione su misión constitucional CRISTINA DE LA HOZ MADRID. El PP presentó ayer un escrito ante la Fiscalía General para solicitar que no traicione los principios de legalidad e imparcialidad y que inste también al Tribunal Supremo al objeto de impedir el acto del sábado. En este sentido, el líder del PP, Mariano Rajoy, acusó a Conde- Pumpido de marear la perdiz por entender que se ha limitado a dejar el asunto en manos del juez de la Audiencia Fernando Grande- Marlaska cuando, dijo, debería haber instando ya a la Sala Especial del Supremo, informa Ep. Asimismo, criticó que el gobierno no mueva un solo músculo y sólo se dedique, dijo, a arremter contra la oposición. El PP critica en su escrito que mientras para algunos la Ley de Partidos ha pasado a convertirse en un estorbo el Ministerio Fiscal no puede secundar una estrategia política cuya viabilidad exige la flagrante violación y demolición b Los populares apelan a del principio de legalidad El escrito se muestra muy duro contra el fiscal general al que no le puede parecer suficiente según añaden, el juicio del jefe del Gobierno acerca del carácter excesivamente rígido de la Ley de Partidos para traicionar su misión constitucional de defender la vigencia y aplicación del principio de legalidad. Con referencias constantes a distintos artículos de la Ley, que ampararían la actuación de la Fiscalía, el PP reclama acciones legales precisas para impedir un acto que pasaría a la historia como el triunfo de la ilegalidad y la desobediencia civil y una página tan lamentable no puede tener al fiscal general como su principal hacedor En definitiva, puede y debe impedir tan clamorosa burla de nuestro sistema democrático Personalidad jurídica Tras recordar el contenido del informe de la Guardia Civil en el que se concluye que el acto del día 21 lo convoca Batasuna, el PP rebate que defienda la extinción de la personalidad jurídica de los dirigentes de Batasuna, pero una cosa es que su derecho de reunión permanezca incólume y otra, bien distinta, es que ese derecho se pretenda ejercer va- liéndose de la misma estructura orgánica que fue declarada ilegal y sirviendo a sus fines El PP defiende que es al Ministerio Fiscal y no a la Sala del Tribunal Supremo que determinó la ilegalización de Batasuna a quien le corresponde la iniciativa del proceso, lo demás es confundir a la opinión pública, como lo es también- -el texto habla de sensación de fraude -pretender esperar a que se resuelva el procedimiento puesto en marcha por iniciativa del juez Grande- Marlaska. En este sentido, el PP entiende que una cosa es el proceso penal abierto en la Audiencia contra dirigentes de Batasuna por responsabilidades individuales y otra el procedimiento de disolución y cese de actividades de una formación política seguido por la Sala Especial del Supremo. También critican la reunión que Conde- Pumpido mantuvo recientemente con los fiscales jefe del País Vasco, preguntándose si lo que se buscaba era ahogar cualquier iniciativa jurídica que disgustara al Gobierno o entorpeciera su política de alianzas. En este sentido cree conveniente que Conde- Pumpido traslade a los fiscales jefes del País Vasco el apoyo de la Fiscalía para que actúen con el máximo rigor