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ABC LUNES 16 1 2006 77 Deportes El Barça sumó su decimoséptimo triunfo consecutivo, pero Deco fue expulsado y Eto o escupió a Expósito Marc Coma, segundo español que gana en motos, y Luc Alphand, en coches, nuevos reyes del Dakar Zidane, triple goleador ayer, canta uno de los tantos que logró IGNACIO GIL El Real Madrid vuelve al fútbol Buen partido de los blancos, que de la mano del goleador Zidane y un magistral Guti derrotaron a un Sevilla rocoso que siempre fue enemigo JOSÉ MIGUEL MATA MADRID. El Real Madrid ha vuelto. Hace falta saber si lo ha hecho para quedarse. Pero de momento el fútbol está de enhorabuena. Cualquier parecido entre el equipo que ayer derrotó al Sevilla- -que nunca se rindió y siempre fue al frente, lo que da más mérito al partido de los blancos- -y el de hace un mes sería como que te toque La Primitiva: casualidad. El Madrid fue un bloque repleto de individualidades que manejó el balón, lo jugó con criterio, se desplegó con acierto y remató con puntería. Se gustó y gustó. Y demostró que hay fútbol más allá de Luxemburgo (de Vanderlei, claro) Sorprendió de entrada la velocidad del primer cuarto de hora de los locales. Hacía mucho tiempo que no jugaban con tanta decisión al primer toque, haciendo correr el balón más que a los jugadores, intercambiándose todos las posiciones al unísono, con intención de apoyar, de desmarcarse, y no sólo de ocupar físicamente un sitio. Por un momento incluso se asemejó al Barcelona en su intensidad, movilidad y entrega. Y en muchos momentos sus jugadores volvieron a sacar la calidad que les iguala a los azulgrana. Fruto de ello, en apenas seis minutos la otrora infranqueable defensa sevillista ya había caído. Un Zidane redivivo- -participativo, comprometido y rápido de reflejos todo el partido- -le puso el balón a Guti en el mismísimo LA POSESIÓN DEL BALÓN, SER O SER ENRIQUE ORTEGO REAL MADRID SEVILLA 4 2 Real Madrid (4- 2- 3- 1) Casillas; Cicinho, Sergio Ramos, Mejía, Roberto Carlos (Raúl Bravo, m. 67) Gravesen (Soldado, m. 79) Guti; Beckham, Zidane, Robinho; y Baptista. Sevilla (4- 2- 3- 1) Palop; Alves, Aitor Ocio, Dragutinovic, David; Martí, Maresca; Navas (Kepa, m. 87) Kanouté, Adriano (Jesuli, m. 63) y Luis Fabiano (Jordi, m. 80) Árbitro Puentes Leira. Amarilla a Mejía. Goles 1- 0, m. 6: Guti. 1- 1, m. 50: Luis Fabiano. 2- 1, m. 57: Zidane, de penalti. 3- 1, m. 60: Zidane. 3- 2, m. 84: Ocio. 4- 2, m. 90: Zidane. punto de penalti, donde el canterano lo esperó incomprensiblemente solo para fusilar a Palop. Pase genial en el tercer gol La mejoría que hasta ayer apuntaba el equipo de López Caro se confirmó entonces. Un conjunto lanzado al ataque, ocupando las bandas con constancia y clarividencia- -bien Cicinho, bullicioso y con clase- disfrutando con el balón como no lo conseguía casi desde los primeros tiempos de Queiroz. Precisamente Cicinho puso en pie al Bernabéu por un centro- chut en parábola que acabó con el balón en la cruceta. Luego, Robinho tuvo una opción en una contra magistral lanzada por Beckham con un pase de 60 metros, pero llegó forzado para regatear a Palop, y más tarde Alves cometió penalti al propio Robinho... ¿Y el Sevilla? En ningún momento se descompuso y su pero fue que no llegó al remate hasta el minuto 40, cuando Luis Fabiano cabeceó desviado. Mientras, Maresca y Martí habían ido arreglando con el paso de los minutos la superioridad blanca en la medular y Navas, intermitente, dejaba algunas gotas de clase. Pero en conjunto ofrecía empaque y apuntaba maneras. Se vio apenas regresar del descanso. Un trallazo de Maresca, rechazado como pudo por Casillas, lo remacho Luis Fabiano. Empate. Los fantasmas que han rodeado al Bernabéu últimamente amenazaban con reaparecer. Pero este equipo, ahora, también parece haber recuperado el espíritu para no ceder ante los inconvenientes. Siguió atacando y Zidane aprovechó el claro penalti de Aitor Ocio a Baptista para volver a adelantar a su equipo antes de que Guti, con un taconazo magistral que fue la jugada del partido, dejase solo al francés ante Palop para que éste hiciera el 3- 1. Ahí el partido se rompió. Ambos equipos fueron arriba y abajo como posesos, el Sevilla pudo recortar distancias (dos postes salvaron al Real) y el Madrid pudo ampliarlas. Hasta que Ocio puso más emoción en un partido que fue un homenaje al fútbol, que ha vuelto al Bernabéu, y Zidane remachó. or algo el balón es un elemento insustituible e imprescindible en el fútbol. Porque en un altísimo porcentaje, el equipo que se adueña de él tiende a ganar los partidos. Por eso este Real Madrid es distinto al de hace un mes. Porque no desprecia la posesión del esférico. Todo lo contrario. Lo quiere. Se asocia en torno a él para llevar la iniciativa, para dominar la situación y ya no está siempre a merced del enemigo. Ahora, por lo menos, está ahí. En la pelea por tener el mando. Y cuando lo tiene es capaz de encadenar minutos que fueron monólogos de gran fútbol con circulaciones eternas de balón con detalles maravillosos de Zidane, de Guti, de Robinho y hasta de Beckham. Y todo tiene más valor porque enfrente tuvo un Sevilla indomable que también quería el balón, la iniciativa, y por eso estuvo vivo hasta el último suspiro. La duda que dejó sin resolver ayer el Madrid es si ahora que está recuperando sus principios futbolísticos no necesita arriba un delantero específico con el instinto propio del hombre de área. Y ese jugador, en ausencia de Ronaldo, sólo puede ser Soldado. P