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44 Sociedad LUNES 16 1 2006 ABC Medio Ambiente Más de dos mil cetáceos se han acercado, como cada año, a las costas de la península de Baja California, en México, donde permanecerán hasta el mes de abril tras culminar su ciclo reproductivo. A mediados de otoño comenzaron un viaje de diez mil kilómetros desde el Ártico, en la migración más larga de todos los mamíferos El largo viaje de la ballena gris TEXTO: MANUEL M. CASCANTE CORRESPONSAL CIUDAD DE MÉXICO. Unas dos mil doscientas ballenas grises han llegado, como cada invierno, a las costas de la península mexicana de Baja California. Todos los años cientos de estos cetáceos realizan un viaje de más de diez mil kilómetros desde las frías aguas del Ártico hasta las bahías de San Ignacio, Ojo de Liebre, Bahía Magdalena y Puerto San Carlos, en el Estado de Baja California Sur, para completar su ciclo reproductivo. Este espectáculo ha impulsado otra alternativa turística en una región que ya cuenta con abundantes atractivos, destinados principalmente a viajeros de alto nivel adquisitivo. Desde enero y hasta abril, cuando los mamíferos regresen a su lugar de origen, los pescadores de la zona ejercerán como guías y convertirán sus lanchas de trabajo en barcas de recreo para estos visitantes. La ballena gris- -Cetacea Eschrichtiidae Eschrichtius (Eschrichtius robustus) -pasa los meses de verano en los mares de Bering, Chukchi y Beaufort. Después emigra hacia las lagunas de criadero en la costa de Baja California. Sigue así una ruta migratoria más larga que cualquier otro mamífero, haciendo un viaje redondo de cerca de 20.000 kilómetros. Los primeros ejemplares en llegar son las hembras preñadas, que tienen urgencia por refugiarse en zonas protegidas para dar a luz. Posteriormente llegan los machos y hembras en edad reproductiva y los animales jóvenes. Dentro de las lagunas, los comportamientos más comunes que se observan son los brincos, colas, apareamientos, cortejos y la convivencia de las madres con sus crías. De peligro de extinción a más de 25.000 ejemplares Las ballenas grises fueron llevadas casi a la extinción cuando el capitán Charles Scammon descubrió la laguna Ojo de Liebre alrededor de 1850. Con la llegada de barcos procesadores en los años veinte del siglo pasado, las ballenas sufrieron una gran disminución: antes del descubrimiento de Scammon se estima que existían unos veinticinco mil ejemplares, mientras que para la década de 1930 apenas quedaban unos centenares. La ballena gris recibió protección, a través de la Comisión Ballenera Internacional, en 1946, momento en que comienza una notable recuperación. Superada de nuevo una población de 25.000 individuos, la ballena gris fue eliminada de la lista de especies en peligro de extinción y, desde 1994, de la de especies amenazadas. Ahora es una animal bajo protección especial. Aunque en la antigüedad fueron vistas en Europa y en Asia, hoy día las ballenas grises prácticamente se limitan al norte del océano Pacífico. En Baja California hoy es posible, además, contemplar ejemplares de otras ballenas, como la azul, la jorobada, el cachalote y la orca. con barbas: enormes cedazos de un material duro y flexible llamado hueso de ballena Las barbas funcionan como un peine que filtra los nutrientes de las aguas saladas. Las ballenas grises obtienen la mayoría de su alimento durante los meses de verano que pasan en el Ártico. Su dieta consiste principalmente en unos pequeños crustáceos llamados anfípodos, y pueden llegar a comer al día hasta una tonelada y media de estos organismos. La ballena utiliza su lengua para crear una fuerte succión y absorber el sedimento del fondo marino. Esto durante el verano, porque cuando están en sus terrenos de crianza en el sur, las ballenas generalmente ayunan. Sus principales depredadores son las orcas, los tiburones y el ser humano. Una ballena gris emerge del mar media tonelada. Los bebés ballena dependen de una dieta de leche por lo menos durante seis meses. A mediados de abril, cuando los ballenatos están listos para realizar el largo viaje de regreso al norte, las madres se reúnen con sus crías y forman grupos de migración para protegerlas de los predadores. La ballena gris es la única especie de la familia de las Eschrichtiidae. Es de color gris pizarra, que puede aparecer como gris moteado. Dispone de dos orificios nasales y su larga boca parece partir la cabeza en dos. La ballena gris no tiene aleta dorsal, sino una serie de jorobas bajas y redondas. Su chorro no es muy distintivo. Al alcanzar la madurez, los machos miden más de catorce metros y su peso es superior a las 16 toneladas, mientras que las hembras REUTERS Lagunas de crianza La ballena gris alcanza su madurez sexual a los ocho o nueve años de edad. El apareamiento se realiza principalmente en las lagunas de crianza y en las bahías del sur, en la costa oeste de Baja California, aunque a veces también ocurre durante la migración. Las hembras se aparean con varios machos para asegurarse de que queden preñadas; la cópula dura apenas unos segundos. Tras un periodo de gestación de aproximadamente un año, las hembras embarazadas se desplazan de nuevo hasta aguas californianas para dar a luz a sus crías en el océano Pacífico o en el Mar de Cortés. La hembra da a luz una sola vez cada dos años, generalmente a una sola cría. El ballenato, al nacer, mide entre 4 y 5 metros y pesa alcanzan una longitud de 15 metros y pueden llegar a pesar hasta treinta toneladas, cuando están preñadas. La ballena gris pertenece a una de las tres familias de grandes ballenas Las primeras en llegar son las hembras preñadas, en busca de refugio y protección para dar a luz La ballena gris pasa los meses de verano en las frías aguas de los mares de Bering, Chukchi y Beaufort