Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 16 1 2006 Nacional 17 RENOVACIÓN EN EL PP GALLEGO Feijóo rejuvenece el partido para recuperar la hegemonía del voto urbano BNG y PSOE reaccionan con nerviosismo ante la nueva imagen de unidad b La nueva dirección regional in- cluye más mujeres, más jóvenes e incluso una inmigrante africana, reflejo del reto de recuperar apoyos en las grandes ciudades A. AYCART SANTIAGO. La evidente satisfacción de Mariano Rajoy- -y de un Manuel Fraga que siempre había presumido de su capacidad para hacer sucesiones ordenadas- -con los resultados del Congreso que concluyó ayer en Santiago, es el espejo inverso del malestar en las filas del bipartito en la Xunta por el ascenso de Alberto Núñez Feijóo, un político correoso pero flexible, que ha articulado, aupado por la militancia, una sólida imagen de unidad, ajena a los tradicionales difíciles equilibrios territoriales. La nueva dirección del PP gallego, un equipo más joven, con mayor presencia femenina, una imagen más moderna e incluso con una inmigrante africana en sus filas, tiene muy poco que ver con la que consiguió articular en los últimos años un Manuel Fraga en declive desde la catástrofe del Prestige y obligado a repartir cuotas de poder entre los díscolos barones del partido. En el proceso ha quedado en la cuneta el derrotado Xosé Cuiña, que ni siquiera se presentó en un Congreso que había reclamado insistentemente en los últimos años; se ha desactivado Francisco Cacharro tras la confirmación de la fortaleza de Xosé Manuel Barreiro en Lugo, y hasta José Luis Baltar el prototipo de barón provincial, se vio obligado a cambiar a última hora de bando para no figurar entre los perdedores. Es el momento de una nueva generación de dirigentes, jóvenes pero avalados por una amplia experiencia institucional como Pilar Rojo, Corina Porro, Carlos Negreira, José Manuel Figueroa, Mar Sánchez Sierra o el nuevo secretario general, Alfonso Rueda, el más inesperado fichaje del nuevo presidente. Es un equipo diseñado para dar la batalla por el voto urbano, perdido a manos llenas por el PP en las últimas comparecencias electorales, en beneficio de PSOE y BNG que no han dudado en pactar para utilizar las ciudades co- mo plataforma para acceder a la Xunta, pese a fiascos como la ruptura de sus acuerdos en Vigo. Malas noticias para el bipartito Un destacado dirigente socialista reconocía a ABC que la contundente victoria de Núñez Feijóo- -apoyado por el 96 por ciento de los compromisarios- -después de un proceso de elección abierta, ha sido la peor noticia posible para el bipartito que preside Emilio Pérez Touriño en la Xunta de Galicia. Primero por la recuperación de la unidad en el PP gallego, pero también por la personalidad del nuevo jefe de la oposición, que ya dio muestras de su capacidad política al abanderar la defensa del Plan Galicia ante los incumplimientos del Gobierno de Rodríguez Zapatero. Los socios del Gobierno gallego, que La nueva dirección del PP tiene poco que ver con la que articuló Manuel Fraga en los últimos años se han beneficiado en sus primeros meses de las dudas de un PP sacudido por la pérdida de la Xunta, tras quedarse a sólo un escaño de la quinta mayoría absoluta consecutiva, e inmerso en el difícil proceso de relevo del fundador del partido, han reaccionado con evidente nerviosismo al imparable ascenso de un Feijóo que cuenta con el respaldo absoluto de Mariano Rajoy. De ahí la beligerancia del coordinador de la ejecutiva del BNG, Vicente Jorquera, quien, lejos de dar al nuevo dirigente popular los cien días de cortesía tradicionales, se apresuró ayer a denunciar que representa a la derecha más recalcitrante y censurar que se rija por una visión feudal y vasallática (sic) de las relaciones internas No menos beligerante, el secretario de organización del PSOE gallego, Ricardo Varela, destacó que la nueva dirección del PP forma parte del núcleo duro de la derecha intransigente y destructiva de Rajoy, Zaplana y Acebes y advirtió que está por ver si la unión del PP gallego es real o simplemente un espejismo En este sentido, socialistas y nacionalistas daban más importancia a la ausencia de Cuiña que los propios compromisarios del PP. La prueba de fuego para el flamante sucesor de Fraga empieza realmente hoy. A su labor de oposición a un Gobierno caracterizado por las contradicciones internas, suma la necesidad de articular una respuesta a las propuestas independentistas del BNG y la indefinición del PSOE ante la reforma del Estatuto de Autonomía.