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4 Opinión LUNES 16 1 2006 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: José Luis Romero Adjunto al Consejero Delegado: Emilio Ybarra Aznar Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil ADVERTENCIA ISRAELÍ A existencia de Israel es un hecho indiscutible en el seno de la comunidad internacional. A pesar de su compleja formación y de las vicisitudes por las que ha atravesado desde su nacimiento, es una de las piezas claves sobre las que se sostiene la arquitectura política del conjunto del Oriente Próximo. La visita del ministro Moratinos que comienza hoy, además de conmemorar el veinte aniversario del inicio de relaciones diplomáticas entre ambos países, pone de manifiesto la voluntad de España de desempeñar un papel más activo en la región actuando como un interlocutor fiable para Israel debido a nuestra tradicional capacidad de maniobra entre los países árabes. De hecho, la Cumbre de Madrid de 1991 contribuyó a despejar decisivamente algunos de los obstáculos que dificultaban el proceso de paz en la zona, abriendo cauces de comunicación bilateral entre Israel y sus vecinos. Y aunque desde entonces se han producido avances significativos dentro de ese proceso, lo cierto es que las incertidumbres siguen ahí, aunque ahora agravadas no tanto por los actores directos en el conflicto- -Israel y la Autoridad Nacional Palestina- -cuanto por terceros, tal y como evidencia la desafiante actitud que exhibe Irán debido a su irresponsable empeño en dotarse de armas nucleares y las constantes amenazas de destrucción que su presidente, Mahmud Ahmadineyad, profiere contra el Estado de Israel. Ha llegado a sugerir la necesidad de, literalmente, borrar del mapa a los israelíes. La entrevista al presidente israelí, Moshe Katsav, que publica hoy nuestro periódico, revela sin tapujos la gravedad del momento que atravesamos. Sus palabras son inequívocas: Israel no tolerará que un estado totalitario como es Irán sea una potencia nuclear ni un país exportador de terrorismo. La advertencia la hace el jefe de un Estado que ha demostrado otras veces que es capaz de adoptar medidas para salvaguardar su seguridad. Y aunque el cargo de Katsav es básicamente institucional, con todo, sus declaraciones hay que valorarlas en sus justos términos. Especialmente ahora, cuando Israel vive un ínterin político debido al coma de Sharón y hay unas elecciones generales dentro de dos meses. La movilización de la comunidad internacional ante la amenaza que representa Irán es urgente. Primero, porque la región aloja ya demasiados escenarios de tensión, y el más importante de ellos, Irak, todavía no ha sido resuelto satisfactoriamente. Y segundo, porque Irán es un país con un peso y una proyección política de gran relevancia, de ahí que un conflicto abierto con él puede tener derivas insospechadas. En cualquier caso, corresponde al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas adoptar las iniciativas que desactiven la crisis tras el fracaso de la estrategia diplomática seguida por la troika de la Unión Europea formada por Reino Unido, Francia y Alemania. Pero iniciativas que sepan combinar con inteligencia las justas dosis de mesura y firmeza. L EXPECTATIVAS VASCAS NEGATIVAS ATASUNA no sólo no requerirá de ETA el cese de la violencia, sino que estará siempre dispuesta a secundarla en la medida en que la banda terrorista- -a la que pertenece de manera ancilar- -continúa representando la vanguardia de la llamada izquierda abertzale, que desde hace mucho tiempo es un entramado delictivo oportunamente ilegalizado y que, según feliz expresión del Tribunal Constitucional, es un muerto civil. Sin embargo, la política de expectativas generada por el presidente del Gobierno, basada en indicios externos- -la banda lleva más de dos años y medio sin asesinar, pero continúa delinquiendo- -y en datos que sólo Rodríguez Zapatero afirma conocer, ha propiciado una suerte de resucitación del brazo civil de los terroristas y un fortalecimiento de su protagonismo político que parecen hacer irreversible y natural que Batasuna celebre el próximo día 21 una asamblea del todo ilegal pero que ninguna instancia competente está dispuesta a impedir. Batasuna- -como hoy informa ABC- -no va a pedir a la banda criminal una tregua; Batasuna, como declaraba a nuestro periódico el propio presidente del PNV el pasado sábado, no está en condiciones de ofertar ninguna sorpresa positiva para la paz y la libertad; Batasuna, en definitiva, es la correa de transmisión de ETA y no hay ni un solo motivo para, por desgracia, pensar que este papel vicario y subordinado a los pistoleros haya caducado. El presidente del Gobierno, pese a todo, se ha introducido en una especie de extraña huida hacia delante alimentando esperanzas y propiciando gestos, haciendo abstracción de la gravísima realidad de una organización delictiva que insiste en constituirse en interlocutora del mismísimo Estado y de un conglomerado ilegalizado que le secunda en ese propósito. Rodríguez Zapatero, además, está llevando adelante esta política, con un desprecio manifiesto a la Ley de Partidos y a las sentencias del Tribunal Supremo y del Constitucional que resulta alarmante, por irresponsable, y con una manifiesta insensibilidad hacia las víctimas del terrorismo. Por si fuera poco, el denominado nacionalismo democrático, a más de perseverar en sus planes soberanistas bien configurados en el proyecto de Ibarretxe de una Euskadi como comunidad libre asociada -rechazado por el B Congreso pero vivo en la pretensión reivindicativa del PNV y de EA- -lejos de rectificar en sus planteamientos radicales y maximalistas, insiste en ellos de manera recurrente. No es baladí que el lendakari lo sea con los votos de una formación que, como el Partido Comunista de las Tierras Vascas, sigue punto por punto el guión de Batasuna y de ETA. Y sin embargo, el grupo parlamentario del PSE en la Cámara de Vitoria ha apoyado unos presupuestos en los que se prevén ayudas pecuniarias para los familiares de los presos etarras. Con razón afirmaba el sábado pasado en las páginas de ABC Josu Jon Imaz, presidente del PNV, que vamos a tener que trabajar en el terreno de la reparación de las víctimas, porque si todo va bien, si ETA definitivamente cesa en su actividad, es posible que vayamos a tener en los próximos años situaciones que puedan ser en algunos casos duras para personas que han sufrido en carne viva el terrorismo El apoyo del PSE a los presupuestos elaborados por el Gobierno vasco es ya una bofetada a las víctimas y supone un mal augurio que desde la máxima jerarquía del PNV se anuncie que éstas habrán de pasar por momentos aún más duros. El presidente del Gobierno se confunde con el tratamiento que está propiciando a ETA y Batasuna; y se confunde también en la estrategia de acercamiento al PNV. Y seguiría confundiéndose si cree que entre lo que ocurra con el Estatuto de Cataluña y lo que suceda en el País Vasco existen vasos comunicantes lo que suceda en Cataluña no puede ser el techo para Euskadi declaró ayer Ibarretxe) Esa visión de la jugada es una estratagema de Carod- Rovira- -amplio y profundo interlocutor de los etarras- -y resulta la manifestación más obvia de que el Ejecutivo carece de una estrategia solvente para seguir abordando la cuestión vasca. El camino estaba trazado- -Pacto Antiterrorista, Ley de Partidos, represión policial, aislamiento político del nacionalismo, colaboración internacional, firmeza judicial- pero por razones sin explicar Zapatero se ha introducido en una senda incógnita. Puede hacerlo, pero no sin impunidad; no sin que el error le pase factura. Y la factura será muy alta si el día 21 se consiente que Batasuna pisotee la legalidad para ratificarse en lo que es y no ha dejado de ser: un instrumento del terrorismo de ETA. LA ESTABILIDAD DE PAKISTÁN A frontera entre Pakistán y Afganistán es un área que no controla ninguna autoridad reconocida. Por acuerdos con los grupos étnicos locales que se remontan al periodo colonial, la llamada zona tribal escapa a la vigilancia de las autoridades de Islamabad, por lo que es en realidad territorio de mafias y caudillos, dedicados tradicionalmente al tráfico de drogas, el contrabando y la fabricación artesanal de armas de fuego. Fue una zona de importancia capital para la derrota de las tropas soviéticas en Afganistán y desde que Estados Unidos y otros aliados europeos ayudaron a derrocar a la dictadura de los talibanes ha vuelto a ser un territorio ignoto, una especie de agujero negro donde se escabullen los cabecillas terroristas que siguen tratando de impedir que Afganistán o Irak puedan llegar a ser sociedades libres y democráticas. Por ello no resulta descabellado pensar que Ayman alZawahiri pudiera haberse encontrado allí en el momento L en el que se produjeron los ataques norteamericanos y en todo caso, los informes de inteligencia más fiables no lo descartan completamente. Pero ni siquiera estos antecedentes justifican que se produzcan errores como los que han costado la vida a casi una veintena de civiles en una aldea paquistaní. Las comprensibles reacciones de ira que se han producido en la población paquistaní merecerían al menos una disculpa explícita y una investigación. La situación en Afganistán está complicándose cada día que pasa- -algo que tendría que tener muy en cuenta el Gobierno español para dotar adecuadamente de medios y material a las tropas allí destacadas- -y sólo faltaría que las fuerzas extranjeras se dedicasen a regar el incendio con gasolina, provocando la desestabilización de un país como Pakistán, dotado de armamento nuclear. La guerra contra el terrorismo ha de ser larga y difícil, pero no tendrá éxito si se lleva a cabo en detrimento de los principios básicos que decimos defender.