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ABC DOMINGO 15 1 2006 Deportes 95 TENIS OPEN DE AUSTRALIA Las lesiones de sus rivales hacen a Federer más favorito que nunca Sólo Roddick, Nalbandian y Hewitt parecen capaces de plantarle cara al suizo DOMINGO PÉREZ MADRID. Hoy hacia la medianoche española (once de la mañana en Melbourne) comienza el Open de Australia, el primer Grand Slam del año. En cualquier torneo en el que compita Roger Federer, siempre aparecerá como el máximo favorito. Si es uno de los cuatro grandes, aún más, porque no suele fallar en las citas importantes. Desde que dio su salto de calidad y pasó a convertirse en el gran dominador del circuito- -cuando se impuso en Wimbledon por primera vez- -ha ganado seis de los diez Grand Slam disputados: Wimbledon 2003, 2004 y 2005, Australia 2004 y US Open 2004 y 2005. Y, en Roland Garros y Australia 2005 fue semifinalista. Pero por si estos datos o los 33 títulos conquistados a lo largo de su carrera, no fueran suficiente aval, en esta ocasión une a su descomunal talento un golpe de fortuna que, sin sudar, le ha despejado el camino, descabalgando a tres de sus más temibles rivales. El maleficio australiano Y es que en Melbourne no estarán ni el hombre en activo que más Open de Australia ha ganado, Andre Agassi (cuatro veces) ni el tenista que el año pasado le eliminó en semifinales y acabó siendo el campeón, el ruso Marat Safin, ni el joven que parece llamado a ser el encargado de destronarle algún día del número uno mundial, el actual número dos del mundo, Rafael Nadal. Con el panorama tan abierto y franco, la relación de aspirantes a intentar frenar al suizo se reduce drásticamente. Tal vez Andy Roddick (segundo cabeza de serie) que ha comenzado la temporada con fuerza (vencedor en el torneo de exhibición de Kooyong) Pue- de que Lleyton Hewitt (tercer favorito) si consigue superar la maldición que persigue al tenis australiano y a él en concreto en el torneo oceánico. Australia cuna de alguno de los más geniales tenistas de todos los tiempos lleva décadas sin ver a uno de sus jugadores alzarse con el título. Concretamente desde el triunfo de Mar Edmonson en 1976. El propio Hewitt estuvo en la pasada edición cerca de romper el maleficio puesto que cayó en cuatro sets ante Safin en la final. Sin embargo, en esta oportunidad lo tendrá especialmente complicado puesto que si todo marcha de acuerdo a la lógica se cruzaría con el helvético en unas de las teóricas semifinales. El tercero en discordia en esta improvisada coalición anti- Federer) y tercer cabeza de serie, el argentino David Nalbandian adquirió sus derechos a ser considerado favorito en el pasado Masters de Shangai. Allí el suramericano se impuso contra todos los pronósticos al de Basilea en una increíble final en la que remontó dos sets adversos. Además, las pistas de Melbourne no se le dan nada mal y ha sido cuartofinalista en las tres últimas ediciones. Si el tenis australiano vive un largo gafe en su propia competición, lo del español es para nota, es el único grande en el que jamás ha ganado un tenista nacional, ya sea hombre o mujer. Se ha estado cerca varias veces, pero sólo eso. Juan Gisbert (1968) Andrés Gime- Roddick, ayer en la final de Kooyong, en la que ganó al alemán Haas no (1969) Arantxa Sánchez Vicario (1994 y 1995) Carlos Moyá (1997) y Conchita Martínez (1998) han sido los únicos finalistas españoles. Nada apunta a que se pueda estrenar al fin el palmarés. La Armada acude con una nutrida representación (13 hombres y ocho mujeres) pero ninguno parece reunir la consistencia su- REUTERS ficiente como para dar la campanada en Australia. Carlos Moyá, Juan Carlos Ferrero, Tommy Robredo y David Ferrer serán las mejores opciones masculinas y Anabel Medina, reciente vencedora en Canberra, la esperanza femenina. Si alguno de ellos alcanza los octavos de final ya se podría hablar de gran éxito. Martina Hingis, el regreso de la última reina La suiza disputó seis finales seguidas de 1997 a 2002 D. P. MADRID. Australia en las dos últimas décadas ha conocido a tres reinas. La primera la alemana Steffi Graf (campeona en 1988, 89, 90 y 94 y finalista en 1993) la segunda la estadounidense Mónica Seles (cuádruple ganadora en 1991, 92, 93 y 96) y la tercera la suiza Martina Hingis, que sumó seis finales consecutivas de 1997 a 2002, con títulos en los tres primeros años. Al final de ese 2002, Martina decidió retirarse un poco porque sufría una lesión crónica en los pies, un bastante porque estaba hastiada de un deporte en el que con sólo 17 años era ya campeona de Australia, Wimbledon y US Open y finalista en Roland Garros y un mucho porque su tenis y su físico se habían quedado obsoletos ante el imperio de los músculos y tamaño de las Williams, Capriati, Davenport y compañía. Rivales de los españoles Nicolás Almagro- Andreev (Rus. 23) Carlsen (Din. -F. Verdasco (28) Zib (Che. -Juan Carlos Ferrero (15) Marín (Cos) -Alberto Martín Pavel (Rum. -Carlos Moyá (32) Henrych (Che. -Fernando Vicente Serra (Fra. -David Ferrer (11) Tommy Robredo (16) -Vanek (Che. Wawrinka (Sui. -Albert Montañés Behrend (Ale. -Feliciano López (31) Dent (EE. UU. 27) -Guillermo García Moodie (Afs. -Óscar Hernández Panova (Rus) -Arantxa Parra Lourdes Domínguez- Vivi Ruano Sugiyama (Jap. 26) -C. M. Granados Ondraskova (Che. -A. Medina (28) Laine (Fin. -Nuria Llagostera Safarova (Che. -M. A. Sánchez Laura Pons- Groenefeld (Ale. 22) Ahora, tres años después, con 25, decide regresar a la alta competición. Su presentación en el torneo de Sidney dejó entrever que mantiene un juego con el que puede ganar a cualquiera de las jugadoras que van del puesto 20 para arriba, pero que hacia abajo puede perder con cualquier y que está bastante lejos de las cinco o seis mejores del planeta. En ese sentido se estrenará con la rusa Vera Znovareva y no sería nada extraño que su debut se clausurara en la primera ronda. En cualquier caso, si pasa, no aparece entre las candidatas al título. Venus Williams y Justine Henin son, sin embargo, las máximas favoritas a conquistar el título femenino Ese privilegio, con la actual campeona, Serena Williams, fuera de forma y muy pasada de kilos, queda en manos de su hermana Venus que, por contra, parece haber reencontrado el gusto por el entrenamiento y en las belgas Justine Henin (vencedora en el reciente torneo de Sidney) y Kim Clijsters (si supera sus problemas con la muñeca y la cadera) También cuentan entre las favoritas Lindsay Davenport (finalista el año pasado) que sigue viviendo una especie de extraño semirretiro que, sin embargo, no le impide estar permanentemente entre las mejores, Maria Sharapova, que siempre es muy regular en los torneos principales y, por último, las francesas, Amelie Mauresmo y Mary Pierce, pero sólo si ambas han sido capaces de mantener el buen momento de forma con el que cerraron la pasada campaña.