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ABC DOMINGO 15 1 2006 Los domingos 59 Garzón: Estaba condenado a morir V. R. A Baltasar Garzón no se le ha olvidado ni un sólo detalle de aquella madrugada en que su determinación hizo posible la salvación de Ortega Lara. Llegué al caso por accidente- -relata el juez a ABC desde su casa en Nueva York, donde a esta hora del anochecer en Madrid él anda por la cocina preparándose algo para comer- Estaba de guardia cuando la Guardia Civil solicitó los mandamientos de entrada y registro de varios domicilios y de la nave de Mondragón ante la sospecha fundada de que se pudiera encontrar allí Ortega Lara. Fue una noche de mucha tensión. Aunque la Guardia Civil estaba muy segura, había un margen de dudas sobre lo que podía surgir y éramos conscientes que de haber problemas, lo que le esperaba al secuestrado era la muerte. La verdad es que no había suficientes datos en las pruebas que se aportaban; pero en esta profesión de juez a veces tienes que tomar decisiones de este tipo, jugártela especialmente, dentro del margen que te permite la legalidad, sobre todo si lo que tratamos son temas de terrorismo. Cualquier juez en tendría que haberlo hecho Se habían practicado varias detenciones y la nave, desalojadO. Pero no veíamos nada. Pedimos a Álava una máquina medidora de volúmenes y eso llevaría un tiempo. Eran más de las seis de la madrugada. La tensión iba a más. Se volvía una y otra vez sobre lo mismo hasta que se movió una de las máquinas y debajo apareció una pequeña entrada. Pero Uribecheverría Bolinaga, uno de los detenidos, nos dijo que no había nada, que sólo guardaban un perro. El mecanismo que despejaba la entrada se había doblado y no se podía activar, de modo que con no poco esfuerzo se logró abrir un espacio útil por el que pudo pasar un funcionario. Otro problema que se barajaba era la posibilidad de que Ortega Lara no estuviera solo. Bajó el funcionario y le encontró. Su reacción a la luz fue inmediata y pedí que se apagaran todas las luces. Porque ante nuestra sorpresa, Ortega Lara volvió a meterse en aquel agujero- -luego confesaría que pensó que, para mayor escarnio, los etarras se habían disfrazado de guardias para asesinarle- Pedí que le llevaran a la ambulancia, me acerqué a él, le sujeté las manos y fue cuando se dio cuenta realmente de lo que pasaba. Sé quién es usted, es el magistrado Baltasar Garzón, y ahora sé que estoy libre Era el 1 de julio de 1997, y estaba viviendo uno de esos momentos que justifican toda una vida de trabajo Explica el juez que, para preservar la intimidad del secuestrado, prohibí que se grabara su salida del zulo, pero, aprovechando la penumbra, alguien no lo cumplió y una television dio esas imágenes. Me desagradó enormemente que eso eso produjera aunque reconozco que la visión de ese momento muestra la verdadera cara del terrorismo y no esa propaganda de hojalata de decir lo que quiere o lo que no quiere una organización de terroristas, sino de lo que son capaces aunque luego puedan aparecer con una corbata en un parlamento. Hay una canción argentina de Lito Nebbia que dice que si olvidamos lo que sucedió nos vuelve a pasar la misma cosa. Por eso hay que cuidar tanto la memoria La primera y única vez que Garzón vio a Ortega Lara fue esa madrugada del 1 de julio de 1997. Fue Gómez de Liaño el que llevaba el secuestro y siguió haciéndolo tras la liberación. Luego le he seguido en sus apariciones públicas, y el año pasado le mandé una carta para invitarle al curso que sobre Tortura y Terrorismo dirigí en la Universidad de El Escorial, y que declinó. Le entiendo. Cuando este verano visité en Argentina la Escuela Mecánica de la Armada (ESMA) -ese dispensario de tortura al por mayor- -me acordé de él: 532 días en un cajón empapado de 3 metros cuadrados Ortega Lara, afiliado al PP desde 1987, participa en la actividad política. En la imagen con su mujer (a la derecha) durante un acto de homenaje a los alcaldes burgaleses tos años en los que ha tratado de recomponer los pedazos en que le rompió el martirio, cuando el pasado 3 de junio, víspera de la multitudinaria manifestación que recorrió las calles de Madrid en contra de una negociación con ETA, tomaba la determinación de que su nombre figurara entre los miembros de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, uniéndose al clamor de libertad, justicia y dignidad Relata a ABC Francisco José Alcaraz, presidente de la AVT, cómo me llamó para decirme que estaba con nosotros, que apoyaba nuestra reivindicación, pero que no podía asistir a la marcha que bajo el lema Por ellos, por todos. Negociación en mi nombre no se celebraría al día siguiente por distintos lugares de la capital de España en los que la banda había derramado tanta sangre. Y desde ese momento- -confirma Alcaraz- -se inscribió en la AVT, que en año y medio ha duplicado la cifra de asociados, haciendo casi tantos como alistó en los 24 años anteriores de su existencia, curiosamente, sobre todo con víctimas de los 80. Desde entonces, Ortega Lara trabaja duro con nosotros un lastre y en los retos, por muy absurdos que sean, es donde hay que demostrar que no somos objetos, sino personas, y que nada ni nadie nos puede someter. Cuando se le llevaron le dije a mi hermana: Hay cosas que podemos hacer los demás y cosas que sólo puedes hacer tú. Ahora eres la mujer de un secuestrado y cuando venga tiene que poder contar contigo, y tienes un hijo, para el que ahora eres el padre y la madre. Yo estaré contigo pero te voy a exigir que eso lo hagas perfectamente, que asumas tus papeles y tu situación Y lo hizo como se le pidió. Este sacerdote, misionero salesiano, que en diez días partirá hacia Angola, recuerda que a raíz del secuestro de su cuñado quedó atrapado por el mundo de las víctimas, a muchas de las cuales acompaña desde entonces en su desesperación. Es un universo de gran complejidad. Hay gente a la que se le pueden pedir cosas, y, otra, a la que no, y aunque la atención psicológica es básica y fundamental, no es suficiente. Sólo cuando una persona se siente querida después de haber sufrido un zarpazo así puede iniciar su camino de sanación. Y luego, el camino puede ser todo lo largo que se quiera; por eso no se puede nunca empezar hablando de perdón; son caminos, y unas veces se podrá llegar y otras no; la vida es la vida. El hecho de acompañar esas vidas también me ha formado y me ha abierto muchos misterios y muchos valores que ignoraba El cura es la firmeza con alzacuellos. Cuenta que cuando iba hacia el encuentro de José Antonio, antes incluso de que lo hiciera Domi, tenía muy claro cuáles eran los puntos lógicos y básicos para empezar un camino de sanación y recuperación. Lo primero era que tuviera conciencia de la secuencia temporal y él me dio la clave de que la tenía perfectamente clara, y, después, que viera en quién podía confiar y quién le podía llevar a ir confiando, rompiendo todas las suspicacias ordinarias y recelos. Sin manipular, fomentando libertad y capacidad de crecer. Poco a poco Afiliado al PP desde 1987, el 2 de mayo de 2003, al sexto año de su li- El paradigma de las víctimas Es- -insiste el presidente de la AVT- -una víctima que, como muchas otras, ha rehecho su vida, que reniega de la victimización y que, aunque no olvida, su pensamiento está en el presente, en su día a día, y en su futuro, con su mujer, Domitila, y con sus hijos Daniel, que cuando se llevaron a su padre tenía 3 años y el día en que se reencontaron no le reconoció, y la pequeña de la casa, una niña adoptada que llegó de Ucrania y que el padre no suelta de sus brazos, ahora que ve limitada su movilidad por un problema en la cadera. Ellos son, por encima de todo, la razón de su vida. No en vano, cuenta Isaac Díez, el hermano sacerdote de Domitila, portavoz de la familia durante los largos meses del secuestro, cómo ellos cimentaron el pilar de su recuperación, porque las cosas, o se asumen o en lugar de fundar una vida, una historia y un proyecto, confunden. Lo que no se asume es Isaac Díez, portavoz de la familia durante el secuestro: Sólo cuando se siente querida, una persona que ha sufrido semejante zarpazo puede emprender el camino de la sanación beración, Ortega anunciaba que iría en penúltimo lugar de la candidatura de su partido al Ayuntamiento de Burgos, lista que encabezaba el ex ministro de Trabajo, Juan Carlos Aparicio. Lo hacía por solidaridad con todos los ediles de todos los partidos que se juegan la vida por defender sus ideas, sobre todo en el País Vasco. Ocupo ese lugar- -dijo- -como punto de apoyo, pero no para entrar en el Consistorio, ya que eso requiere una dedicación exclusiva que no puedo dar De manera que sólo aceptó el cargo de vecino consejero y ser parte del Consejo de Administración del Servicio de Deportes bajo la condición inapelable de no cobrar ni un duro. Bienvenido Nieto, su amigo y concejal de Deportes, asegura que su labor es magnífica y brillante, siendo la voz de la calle del deporte de base Junto a él comparte muchas horas de trabajo y confidencias, pero nunca hemos hablado de lo que le pasó. Claro que hablamos de política y jamás le he visto airado cuando salen ciertos temas: siempre dice que lo importante es lo que está por venir y que nuestra obligación es garantizar un futuro mejor a los jóvenes. José Antonio es de esas personas con un plus de bondad. Y eso, sin duda, le ha ayudado a sobreponerse Lo mismo que no revivir los detalles de su cautiverio. Por eso un pacto familiar le obliga a (Pasa a la página siguiente)