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ABC DOMINGO 15 1 2006 Nacional 31 LA INSEGURIDAD CIUDADANA Las Fuerzas de Seguridad piden un plan nacional contra la delincuencia mafiosa Advierten que si no hay una actuación global, las cifras no pararán de crecer b Las prisiones también se han Por sus horarios los conoceréis Las bandas organizadas se han pluriempleado. Aún persisten las clásicas distinciones que vinculan nacionalidades y delitos, pero la frontera es cada vez más difusa y está en permanente modificación según la Policía. Los investigadores, al acecho permanente, aseguran que no sólo por sus métodos sino incluso por las horas que eligen para actuar los delincuentes es posible saber de dónde proceden. Y eso es clave para esclarecer, por ejemplo, los robos en viviendas. Los grupos de colombianos asaltan chalés y pisos de noche y con santo es decir, con información previa. Buscan que estén los inquilinos dentro para que abran la caja fuerte o para darles el paseíllo por los cajeros automáticos. En definitiva, botín fácil. Los chilenos, por contra, también eligen la noche pero no suelen tener información y son más ágiles y violentos según los investigadores. Los grupos del Este y algunos del norte de África prefieren que los moradores estén dormidos para evitar complicaciones y asegurar el triunfo. Su objetivo son las carteras, las llaves del coche y lo que esté a mano. convertido en puntos calientes de contacto. Hay bandas que se ceden la infraestructura o la zona tras estas alianzas carcelarias C. MORCILLO P. MUÑOZ MADRID. Desde hace tiempo en nuestro país se han asentado auténticas multinacionales delictivas que tocan todos los palos. Costó mucho aceptar la existencia de bandas organizadas y ese es el primer paso necesario para investigarlas y condenarlas como tal La opinión es de un veterano cargo policial que conoce muy de cerca el problema. A la larga se tendrá que poner en marcha un plan nacional contra el crimen organizado, como en su día se hizo con las drogas donde se ha volcado el esfuerzo. De lo contrario costará mucho atajar el fenómeno y no parará de aumentar. Cuanto antes se tenga en cuenta, mejor El plus de calidad de los delitos que se cometen, cada vez más violentos, y la desestabilización económica o social que pueden acarrear algunos de ellos justifican esta petición. El blanqueo de capitales, asociado durante años al tráfico de drogas, es hoy un efecto colateral de la actividad de muchas de estas organizaciones. Sólo hay que darse una vuelta por la Costa del Sol o la Comunidad Valenciana. Hay grupos que no delinquen aquí, pero sí lavan los beneficios en nuestro país y este delito hay que perseguirlo igual. Además será uno de los que no parará de crecer señalan los investigadores. Códigos de conducta Otros factores sobre los que no hay discusión refuerzan la idea de un plan global para afrontar el fenómeno. La movilidad de estos grupos, nacional e internacional, que complica su seguimiento; la peligrosidad de los mismos, a veces más relacionada con las cir- Colombianos de redes asentadas en Madrid se están desplazando a Japón para desvalijar viviendas cunstancias en que se cometen los delitos que con los propios integrantes de la banda, que sí despliegan una férrea rigidez en sus códigos de conducta. Y una tercera razón: su inestabilidad interna propicia entradas y salidas continuas en el grupo con la consiguiente dificultad para ficharlos. Las cárceles han contribuido a esta movilidad interna. Policía y Guardia Civil lo tienen claro: las prisiones son puntos calientes de contacto e intercambio de experiencias. Se ha detectado que algunas bandas de colombianos, tras estancias de sus miembros en centros penitenciarios, han hecho tales migas que se han cedido unas a otras la infraestructura o el territorio para cometer robos. Otras alianzas entre individuos de nacionalidades distintas han nacido de la misma forma. En cuanto a su carácter migratorio, la última novedad la ha detectado la Policía. Miembros de grupos colombianos asentados en Madrid y especializados en robos en joyerías y viviendas se han trasladado a Japón en busca de botines fáciles. Casas con posibles y una legislación laxa están detrás de los viajes intercontinentales.