Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
4 Opinión DOMINGO 15 1 2006 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: José Luis Romero Adjunto al Consejero Delegado: Emilio Ybarra Aznar Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil LA AUTOPSIA PONE LUZ AL CASO ROQUETAS E CATALUÑA, A DEBATE A llegada del proyecto de nuevo Estatuto para Cataluña al Parlamento nacional ha centrado el debate político y jurídico sobre la inserción del texto en los límites constitucionales y las consecuencias de su aprobación en el modelo de Estado. Esta es la razón por la que resultan improcedentes los llamamientos al silencio que hacen a veces los dirigentes catalanes cuando se trata de replicar las críticas que proceden de otras comunidades. Lo que se discute en relación con el nuevo Estatuto catalán es también una revisión sustancial de las relaciones entre Cataluña y el resto de España y de la continuidad del Estado en aquella autonomía, motivos suficientes para que el interés legítimo en el desenlace de este proyecto estatutario no esté limitado a los representantes políticos catalanes, sino que se extienda a toda la sociedad española. Sin embargo, otra cuestión no menos importante, pero que está pasando menos advertida en el debate político, es el futuro de la propia Cataluña. La aprobación de la propuesta estatutaria por el Parlamento autonómico no liberó a la sociedad catalana de nuevas responsabilidades por el resultado de este proceso de revisión de los fundamentos de su autogobierno. En la entrevista que hoy publica ABC, Jordi Pujol afirma con sinceridad que haya o no Estatuto, hay muchas posibilidades de que el resultado sea negativo La autoridad personal y política de Pujol es suficiente para rebajar las expectativas que se han construido en torno a este nuevo proceso estatutario, sobre el que se han volcado propósitos que van más allá de la mera sustitución de un texto por otro, y llegan directamente a la revisión del modelo constitucional de 1978. Cabría, entonces, preguntarse si este proceso político ha sido iniciado por personas capaces para culminarlo, si tenía objetivos definidos desde el principio y si, tal y como están las cosas, su mantenimiento no es un fraude a la sociedad catalana y también a la española. Fraude para ambas porque si a los catalanes se les ha planteado el nuevo Estatuto como el salto cualitativo que necesitaba su identidad nacional- -o cualquiera de las ocho fórmulas con las que el presidente del Gobierno iba a resolver la disputa semántica en torno a la nación- a los restantes L españoles se les dice insistentemente que el futuro Estatuto- -pactado con independentistas, nacionalistas y el socialismo confederal- -hará más fuerte y cohesionada a España. Obviamente, Pujol enfoca su análisis desde la perspectiva nacionalista, porque señala la causa del posible fracaso en las dificultades que hay para reconocer a Cataluña el volumen competencial y financiero que, a su juicio, merece. Claro que tales dificultades son las exigencias derivadas de un determinado orden constitucional y de un modelo unitario y descentralizado de Estado en el que la unidad, la igualdad y la solidaridad son sus pilares fundamentales. Y una de tales dificultades habría de ser el trato político y jurídico del castellano en Cataluña, claramente en regresión desde el acceso de la coalición nacionalista y socialista en 2003, tal y como se desprende del estudio que hoy publica ABC, elaborado por el profesor Francesc de Carreras y el letrado de la Seguridad Social José Domingo sobre la doctrina del Tribunal Superior de Justicia catalán en torno a la cooficialidad y la creciente aplicación de sanciones por parte de la administración autonómica. En todo caso, Pujol demuestra poseer una capacidad de equilibrio argumental muy superior- -por ejemplo, al tratar la solidaridad entre regiones y la suficiencia fiscal- -a la que esgrimen los actuales dirigentes políticos catalanes, que se sintetiza en el reconocimiento de que Cataluña es España, pero lo es a su manera Los problemas surgen en la concreción de esa manera de ser de Cataluña en España, pero también de Cataluña consigo misma, porque el templado pesimismo de Pujol es una instrospección de la situación en la comunidad que presidió durante tantos años. Buena parte de la esfera político- mediática catalana responsabiliza a la intransigencia española del desconcertante panorama que se ha abierto. Bien, no se trata de establecer competiciones, pero ejemplos como el deplorable artículo de Avui en el que se insultaba gravemente a los militares, o aquella otra pieza en la que se proponía el linchamiento de los intelectuales que se han movilizado contra el nacionalismo obligatorio, partieron de Cataluña. Así que el victimismo, quizás también sea a su manera L informe final de la autopsia haconfirmado la versión- -manejada por laGuardia Civil desdeunprimer momento- -de que Juan Martínez Galdeano murió a consecuencia de la ingesta de cocaína y no por los golpes que recibió en el cuartelde Roquetas (Almería) Los forenses dan por seguro que la fractura del esternón fue producto de las maniobras de reanimación que le fueron practicadas al detenido inmediatamente después del fallecimiento Sorprende el escaso eco político- mediático de este análisis forense en un asunto en el que quienes hoy callan desplegaron en su día su indignación. Hubo quien trató de abrir una causa general contra la Guardia Civil. Estas revelaciones oficiales deben dar por zanjado un incidente tan desgraciado como lamentable que, además de saldarse con la muerte de un ciudadano que llegó al cuartelillo a denunciar un incidente de tráfico, tuvo una grotesca reacción por parte del Ministerio del Interior. En vez de meditar con sosiego su respuesta, se dedicó a sembrar dudas sobre la actitud de la Guardia Civil durante y después del incidente. La zarabanda, en la que intervino activamente el secretario de Organización del PSOE, llegó hasta el director general de la Benemérita, sometido a crítica por la mitad del Gobierno. La precipitación no es buena consejera, sobre todo cuando se pone en práctica en un lugar tan sensible como el que ocupa el ministro Alonso. TRÁGICO ERROR EN A caza y captura de los cabecillas de Al Qaida se está convirtiendo en un rosario de chascos y fracasos para Estados Unidos. Mal está que así sea- -por lo que denota de fallos en las tareas de información e inteligencia referida al fenómeno terrorista- pero peor que, paralelamente, las operaciones terminen con la muerte de civiles inocentes. El último episodio ha tenido lugar en Pakistán, donde un avión Predator teledirigido por la CIA desde Afganistán lanzó al menos diez misiles sobre Damadola, una aldea del área tribal paquistaní cercana a la frontera afgana, en busca del egipcio Al Zawahiri, número dos de Osama bin Laden. Islamabad descartaba horas después que este peligroso sujeto hubiera caído en el ataque, pero sí informaba de la muerte de dieciocho civiles en el bombardeo. Naturalmente, el Gobierno local convocó inmediatamente al embajador estadounidense y afirmó que no volverá a permitir que ocurra un incidente similar. El alcance de este episodio puede tener, ya en el terreno geopolítico, otros efectos secundarios, pues Pakistán es un aliado preferente de la Casa Blanca en Asia, donde, al parecer, se esconde buena parte de la dirección del entramado criminal que dirige Bin Laden. PAKISTÁN L RELEVO POPULAR EN GALICIA H OY concluye el congreso extraordinario del PP de Galicia que pone punto final a un largo periodo dominado por una figura excepcional. En efecto, después de dieciséis años y de cuatro triunfos electorales por mayoría absoluta- -más un quinto, insuficiente para gobernar- -Manuel Fraga se dispone a culminar en el Senado su fecunda vida política. Llega a la presidencia del partido Alberto Núñez Feijóo, gestor eficaz y político sensato, que ha sabido aglutinar a los diversos sectores, en particular gracias al pacto con su adversario principal, Xosé Manuel Barreiro, ahora vicepresidente y coordinador del grupo parlamentario. Núñez Feijóo es un hombre joven que se va a rodear de caras nuevas en todos los órganos directivos y que ofrece un notorio perfil de renovación y cambio de estilo. La eterna discordia entre los elementos rurales y urbanos, los de la boina y el birrete ha sido zanjada con el contundente respaldo al nuevo presidente por la gran mayoría de los afiliados, sin que los barones territoriales (sobre todo, José Cuiña, el eterno delfín haya opuesto tanta resistencia como unos esperaban y otros temían. La operación ha salido redonda para los objetivos de Mariano Rajoy. Fiel a su estilo, el líder nacional del PP ha tutelado discretamente el proceso sucesorio, moviendo las piezas oportunas y manejando con prudencia una situación potencialmente explosiva. La circunstancia no era sencilla. A las querellas históricas, no exentas de personalismos e intereses particulares, se sumaba la pérdida del poder y la retirada del referente carismático. Rajoy ha resuelto el problema con resultados muy favorables para su imagen como líder indiscutible de su partido. Así, Núñez Feijóo inicia su mandato con las fuerzas intactas para enfrentarse a un gobierno de coalición en el que la mezcla oportunista entre socialismo y nacionalismo empieza ya a dar muestras de flaqueza. El debate del Estatuto será la prueba de fuego para un líder dispuesto a recuperar Galicia para el PP, esta vez sin hipotecas internas ni equilibrios imposibles.