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84 SÁBADO 14 1 2006 ABC Deportes Woodgate no jugará ante el Sevilla y cierra la puerta a Mejía Sin más centrales disponibles, el canterano disputará su quinto partido y no podrá ser cedido; además, el Madrid no le permite irse JULIÁN ÁVILA MADRID. Otra vez a vueltas con el culebrón del central en el Real Madrid. En el primer equipo hay cinco piezas específicas y sólo una, Sergio Ramos, afronta el próximo encuentro con absoluta normalidad y tranquilidad. Más problemas, algunos entrelazados, tienen los otros cuatro. Por orden. El primer afectado es Iván Helguera, aunque para López Caro el internacional puede pasar al centro del campo para convertirse en el único pivote organizador. Está sancionado por acumulación de amonestaciones y verá el partido ante el Sevilla desde la grada. Segundo afectado: Jonathan Woodgate. El inglés tampoco jugará mañana. El domingo pasado acabó el encuentro ante el Villarreal con el sóleo del gemelo izquierdo muy cargado y no se encuentra en condiciones de rendir al máximo. Con sus músculos de cristal, la idea del cuerpo técnico era dosificar las apariciones del inglés y que disputase un partido cada siete días porque no puede hacerlo continuamente debido a esos problemas físicos. Y, por supuesto, en el club no quieren arriesgar un ápice después de tanto descalabro. En lo que va de semana no se ha entrenado con el grupo y quizá no vuelva a ser titular hasta el partido frente al Cádiz del próximo sábado, también en el Bernabéu. y ésta lleva el mismo camino. Sin embargo, el club se opone con rotundidad a su salida, salvo que deposite la cláusula de rescisión- -unos 12 millones de euros- -y se desvincule del Madrid. Tanto Emilio Butragueño como Benito Floro le han dicho que no pueden permitir su salida porque la plantilla del primer equipo es corta y, además, López Caro cuenta con él. Para rematar el culebrón, Álvaro Mejía jugó el partido de Copa con unas décimas de fiebre por culpa de la inflamación de las anginas y acabó vacío de energía. Ayer ya estaba algo recuperado, pero con síntomas de cansancio. En el colmo de las coincidencias, si no se recuperase el técnico tendría que echar mano de Raúl Bravo o recurrir al jugador del filial Arbeloa. Cassano intenta robar el balón a su técnico ayer en el entrenamiento ANGEL DE ANTONIO Míchel Salgado, dos semanas de baja MADRID. Pintaba en bastos la lesión de Míchel Salgado en el partido de Copa ante el Athletic. La primera exploración en el mismo banquillo del Santiago Bernabéu por el doctor Hernández apuntaba a un percance importante. Ayer, el examen exhaustivo, apoyado en una resonancia magnética, corroboró los temores del especialista y el defensa estará de baja por un periodo de quince días. Sufre una contractura y microrrotura fibrilar en el músculo sóleo de la pierna izquierda Con un calendario tan condensado, el lateral se pierde, como mínimo, dos partidos del Campeonato de Liga (Sevilla y Cádiz, ambos en el Bernabéu) y la eliminatoria de cuartos de final de la Copa del Rey frente al Betis. Si se cumplen los plazos, Míchel Salgado podría estar a disposición de López Caro para el segundo encuentro de la segunda vuelta, cuando el Real Madrid debe medirse con el Celta en Balaídos. Ahora, Cicinho ocupará su puesto y aumentará la competencia que existe en el lateral derecho. El delantero se entrenó ayer por primera vez con el equipo y dio serias muestras de su pésimo estado de forma. Acabó la sesión resoplando y buscando el carrito del agua milagrosa El martirio de Cassano TEXTO: J. ÁVILA Ni cedido ni traspasado Siguiendo el escalafón de apariciones el recambio sería Paco Pavón. Tercer afectado. El canterano también se encuentra lesionado. La semana pasada sintió un pinchazo en el músculo psoas iliaco de la pierna derecha, percance que se vio agravado en el primer entrenamiento de la semana en un choque fortuito con Sergio Ramos. Ha mejorado mucho, pero no es segura su presencia en la cita copera del miércoles ante el Betis, en Sevilla. El cuarto afectado, y más perjudicado, es Mejía. El también canterano tendrá que jugar junto a Sergio Ramos porque no quedan centrales disponibles. Una buena noticia que se convertiría en un yugo porque si lo hace sumará el quinto partido de la temporada y no podrá ser cedido a ningún otro club de Primera división en el mercado de invierno. Mejía ansiaba una cesión porque la temporada anterior la pasó en blanco MADRID. Antonio Cassano mantiene un áspero litigio con la comida, con la báscula, con el pulsómetro, con los conos, con el cronómetro... desde que se incorporó, muy fuera de forma, al Real Madrid el pasado 4 de enero. En estos casi diez días el italiano ha sufrido como un perro en dobles sesiones de trabajo para estilizar la figura y convertirse, de nuevo, en jugador de fútbol. Siempre solo o acompañado por otros compañeros lesionados, orientado por el recuperador José Luis Sanmartín, ha machacado el césped de Valdebebas sin apenas espías hasta el jueves. Ayer, el sanedrín decidió que Antonio ya podía incorporarse al grupo para continuar con su paulatina aclimatación. Y lo pasó mal, bastante mal, lo que vino a corroborar su holgazanería en las últimas semanas como jugador del Roma. Aguantó entre risas el trabajo en la distancia corta, el calentamiento y los rondos iniciales- -incluso intentó un caño a López Caro- La risa se tornó en lamento cuando el tajo se amplió en distancia. El primer ejercicio consistió en esquivar un obstáculo y chutar a puerta desde la frontal. Cerró la serie, a ritmo aceptable y de más a menos, sin marcar. La segunda prueba le costó aún más. Tenía que salir desde el medio del campo con un pase al extremo, correr a tope hacia la portería y rematar dentro del área. ¡Cómo sufrió Antonio en la serie! Las repeticiones desnudaron su estado de mala forma: malos controles, remates muy desviados o fallados con estrépito... y se ganó más de un reproche de López Caro: ¡Más intensidad, Antonio! Hay que recuperar sin despistarse Cassano sintió un alivio cuando el entrenador bajó la bandera a cuadros. Se fue como un desnutrido al carrito de las bebidas isotónicas. Un trago le devolvió la sonrisa, pero se queda sin billete para recibir al Sevilla.