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58 Cultura SÁBADO 14 1 2006 ABC TEATRO Armengol Autor: Miguel Murillo. Dirección: Esteve Ferrer. Escenografía: Ana Garay. Vestuario: Eduardo Acedo. Iluminación: Juanjo Llorens. Composición y dirección musical: Arnau Vilà. Coreografía: Javier Castillo (Poty) Intérpretes: Pepe Viyuela, Rosa Renom, Nacho Aldeguer, Simón Ferrero, José Luis Martínez, José Vicente Moirón, y Ricardo Ruiz, entre otros. Lugar: Teatro Español. Madrid. CLÁSICA Ciclo de Ibermúsica Obras de G. Fauré, M. Ravel, J. Torres y G. Bizet. Intérpretes: Orquestra de Cadaqués (Director: G. Noseda) Solista: J. -B. Pommier. Lugar: Auditorio Nacional. Fecha: Madrid, 10- I- 2006 TORRES ENTRE FRANCESES ANTONIO IGLESIAS CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN P or esta obra obtuvo Miguel Murillo el premio Lope de Vega 2002 y hay que saludar muy positivamente que el Teatro Español haya recuperado la tradición, bastantes años arrumbada, de representar la pieza distinguida con el prestigioso galardón madrileño. Y hablando del Lope de Vega, no es mala la ocasión para subrayar el trabajo de edición que actualmente lleva a cabo la Asociación de Directores de Escena de casi todas las obras que han recibido el premio- -de algunas pocas no se ha podido localizar el texto- -desde que por primera vez fue otorgado en 1932 a Leonor de Aquitania de Joaquín Dicenta (hijo) Después de las albricias, regresemos a Armengol una historia triste de amores y entusiasmos barridos en tiempos de guerra por la furia homicida, la intransigencia y el rencor, una historia sobre la solidaridad y el mirar hacia otra parte para salvar el pellejo cuando vienen mal dadas, sobre la obstinación por borrar del mapa a quien se considera adversario y la buena cara que quien se sabe limpio de culpa pone al mal tiempo. Armengol se llama el protagonista de la pieza, un entusiasta preparador deportivo que en los años treinta se insta- Pepe Viyuela encarna a Armengol, el protagonista de la obra ló en Badajoz y montó un gimnasio y, en el mismo local, una sala de baile dominical para pagar el alquiler y los gastos, pues daba clases gratuitas a jóvenes con pocos medios económicos para prepararlos como atletas. Miguel Murillo ha amasado con datos reales el perfil de este Armengol, que encabezó la delegación de Badajoz que debía participar en la Olimpiada de los Pueblos Libres del Mundo, organizada en la Barcelona de julio de 1936 como contestación a la apoteosis nazi de los Juegos Olímpicos de Berlín, aunque el bueno de Jesse Owens se encargara de amargarle la fiesta a aquel tipo del bigotillo al que Bertolt Brecht llamaba pintor de brocha gorda A su regreso en agosto a Badajoz, ya tomada por las tropas del general Yagüe y desatada una feroz represión con una oleada de ejecuciones, Armengol fue confinado en su gimnasio bajo vagas acusaciones de actividades subversivas y pederastia; su cadáver aparecería días después junto a una tapia. ABC La obra arranca con la evocación del viaje a Barcelona por parte de uno de lo chicos de la expedición y con Armengol encerrado, y avanza entre flash- back hacia una muerte anunciada tras la que, difuminados los motivos políticos, laten los ecos de una antigua reyerta del preparador con un mando militar y los celos del dueño del local- -preboste nacional en esos tiempos revueltos- -que no soporta el afecto que Marina, su esposa, siente por Armengol; una historia de amor condenado a la aniquilación mientras suena casi constantemente la música de una banda, como siniestro fondo festivo a la represión desatada. Esteve Ferrer dirige con buen pulso la función, a la que ha insuflado una matizada teatralidad y que concluye con un gran golpe de efecto final. Los actores cumplen eficazmente su cometido, encabezados por el afinado Armengol de Pepe Viyuela y la sensible composición que de Marina hace Rosa Renom. Anthony Blake une ilusionismo y teatro en su nuevo espectáculo J. B. MADRID. Conocido fundamentalmente por sus apariciones televisivas, el mentalista Anthony Blake llega ahora al teatro Nuevo Apolo de Madrid para presentar su nuevo espectáculo, titulado Lo saben todo sobre tí La principal novedad es que el espectáculo cuenta con un texto escrito por Miguel Murillo y que tiene dirección escénica: la que le ha dado Esteve Ferrer. Blake ha tomado como punto de partida la existencia de Echelon, una red de espionaje electrónico. Nos controlan por todas partes- -argumenta el mentalista- todos los sistemas se pueden piratear, y sólo con encender el móvil o a través de la tarjeta de crédito ya se nos puede tener controlados y se nos puede seguir. Y este espectáculo pretende que el público vea esos elementos de control Asegura que el público va a encontrar a un Anthony Blake distinto, porque Esteve Ferrer me ha hecho ser actor. Yo, por mi parte, he puesto el hábito de mi personaje para manejar al público A través, por tanto, de la explicación de lo que es y lo que significa la red Echelon, Anthony Blake va incorporando sus números de ilusionismo- todo está en la imaginación sigue siendo su lema- -en los que, naturalmente, necesita el contacto con el público. No se fuerza a nadie; si alguien me dice que no quiere colaborar, no insisto. Pero la mayoría de las veces sé por sus caras quién está dispuesto y quién no. La comunicación no verbal es una de las armas que utilizo en el espectáculo. Y, por supuesto, quienes entran en él saben que van a ser enga- Anthony Blake ñados, que todo es ilusión. Ése es el juego El contacto directo con el público es, para Blake, uno de los mayores alicientes. Trabajar en directo en un teatro es mucho más emocionante que la televisión onito y muy interesante programa el ofrecido dentro de la serie de Orquestas y Solistas del Mundo de Ibermúsica, en la sala grande del Auditorio Nacional, por la ya prestigiosa Orquestra de Cadaqués bajo la batuta titular del milanés Gianandrea Noseda, en la tarde del martes. Programa que, con Maurice Ravel, una de las cumbres del impresionismo musical francés, situado entre Gabriel Fauré y Georges Dizet, se completaba con una figura contemporánea española, la del nacido en Zaragoza, Jesús Torres, en un ejemplo programador que se aplaude apriorísticamente. Esta inclusión, se refirió a una obra de bien medidas dimensiones- -unos diez minutos- -su Movimiento cuyos pentagramas pudimos escucharlos como si se tratara de página de repertorio, que tal fue su dominio y perfecciones interpretativas por parte de los profesores sinfónicos y de la rectoría de Noseda, que totalizaron la muy clara traducción del español entre franceses, Jesús Torres, buen conocedor del cañamazo tímbrico, de la ráfaga colorista, así como de la confrontación melódica en secciones determinadas dentro de un claro sentido que podría ser resumen de actualidades, cuyo éxito obligó a subir al escenario al compositor para compartir una acogida grande y elocuente. El programa se inició con los cuatro fragmentos, deliciosos que se integran en la suite Op. 80, de Gabriel Fauré, Polléas et Mélisande escritos para la escena, en los que la batuta dibujó la vaporosa de sus enriquecidas armonías. Le siguió la afortunada interpretación del Concerto (el de las dos manos) para piano y orquesta del ya impresionista francés, Maurice Ravel, cuyo solista en esta ocasión fue Jean- Bernard Pommier, dominador desde un extraordinario concepto de la seriedad, vertiendo además sus esencias de directa influencia del jazz perfectamente llevado por Noseda y los excelentes profesores de la colectividad de Cadaqués. Sitúo en el lado opuesto la Sinfonía de Georges Bizet, cuyas repeticiones motívicas y de procedimiento, poseen un relativo interés y que, aún así, fue festejada por el público en clima de jornada triunfal, en sus algo excedidos contornos. B