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ABC SÁBADO 14 1 2006 Sociedad 51 Salud PEDIATRÍA Científicos británicos identifican síntomas tempranos de meningitis Fuertes dolores en las piernas, manos frías o palidez avisan de la presencia de la infección b Las señales de aviso más conoci- Cinco señales conocidas Fiebre, dolor de cabeza, rigidez de cuello, dolor de garganta y vómitos son los síntomas más definitorios de la meningitis. La rigidez provoca la imposibilidad de movimientos en el cuello o muchos dolores cuando el paciente trata de conseguir que la barbilla toque el pecho. La enfermedad se manifiesta en veinticuatro horas en adultos, aunque en niños puede ocurrir antes. Irritabilidad, confusión y somnolencia son otras características que presentan los afectados, un estado que puede progresar hacia el estupor, el coma y, finalmente, la muerte. La infección causa inflamación de los tejidos cerebrales e impide el flujo sanguíneo, lo que provoca síntomas de un ataque vascular cerebral, como una parálisis. En niños menores de dos años, la meningitis suele causar fiebre, vómitos, irritabilidad y convulsiones. Meningitis, que ha patrocinado el estudio, las señales de alarma que suponen los síntomas identificados por la investigación pueden llevar al reconocimiento de esta enfermedad mortal cuando sólo se llevan cinco o más horas de infección, lo que hace posible un das (rigidez de cuello, vómitos... aparecen apenas un par de horas antes de que el paciente entre en una situación crítica EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. Un grupo de investigadores de la Universidad de Oxford ha catalogado tres síntomas tempranos de la meningitis, que pueden aparecer a las primeras ocho horas de contraer la enfermedad. La atención a esas señales podría salvar numerosas víctimas, normalmente niños y adolescentes, ya que los síntomas conocidos hasta ahora tardan en presentarse entre 13 y 22 horas, y con frecuencia no lo hacen hasta un par de horas antes de que el paciente entre en una situación crítica. La meningitis es una inflamación de las meninges, las membranas que envuelven el encéfalo y la médula espinal. La más grave- -puede provocar la muerte de hasta el 10 por ciento de los pacientes- -es la generada por el meningococo, que da lugar a la meningitis cerebroespinal epidémica. Vacunación contra la meningitis C en el poblado El Cañaveral (Madrid) más temprano tratamiento que salvará vidas Para Matthew Thomson, que ha encabezado el equipo de la Universidad de Oxford, es importante que esta información llegue tanto a las familias como a los médicos de cabecera, para EFE Sin poder caminar De acuerdo con el estudio publicado en la revista médica The Lancet referido a ese tipo de meningitis de origen bacterial, la enfermedad puede llegar acompañada de un fuerte dolor en las piernas, de manera que el niño no puede estar de pie ni caminar. Otro posible síntoma es tener las manos o los pies fríos, cuando el resto del cuerpo está a alta temperatura en un proceso de fiebre. También la piel puede adquirir un color pálido, tal vez con tonos azules alrededor de los labios. Estas conclusiones se han extraído de la revisión de 448 casos de meningitis provocadas por el meningococo, que afectaron a niños y adolescentes de menos de 16 años. De ellos, 103 murieron y 345 pudieron recuperarse. En el 72 por ciento de los casos, los pacientes desarrollaron alguno de los citados síntomas hacia las ocho horas de contraer la enfermedad. Hasta ahora, los síntomas conocidos, que se muestran con posterioridad, eran sobre todo fuertes dolores de cabeza, rechazo a la luz, cuello rígido y, en el estadio más avanzado de la infección, la extensión por la piel de sarpullidos, que no cambian de color ni desaparecen cuando se aprisiona un vaso contra esas erupciones rojizas. Según Denis Vaughan, director de la Fundación para la Investigación de la que rápidamente pueden enviar a los niños al especialista y así sean tratados con rapidez De todos modos, Thomson advirtió de que no siempre que se desarrollen los síntomas ahora descubiertos se está ante la presencia de la meningitis. ENDOCRINOLOGÍA La diabetes tipo 2 aumenta en Nueva York al doble de velocidad que en el resto del mundo N. R. C. MADRID. Imagínese que alguien llama a su puerta y le asalta con preguntas del tipo: ¿cómo tiene hoy la glucosa? ¿hace ejercicio físico regular? ¿come bien? o ¿se ha tomado su medicación? En Nueva York esas visitas no están tan lejos de ser una realidad para las miles de personas diabéticas que pueblan la ciudad. En la capital del mundo se ha desatado una auténtica epidemia de diabetes tipo 2 y las autoridades sanitarias están dispuestas a detenerla. Las últimas estimaciones aseguran que hay más de 800.000 adultos diabéticos y los casos aumentan al doble de velocidad que en el resto del mundo. La presencia de esta enfermedad, relacionada directamente con la obesidad, es incluso mayor que en otras ciudades estadounidenses, con un porcentaje de afectados que triplica la media de Estados Unidos. Las cifras no han dejado indiferentes a los responsables sanitarios de Nueva York, decididos a tomar medidas para atajar cuanto antes la epidemia. El plan puesto en marcha prevé monitorizar los niveles de azúcar en sangre de los ciudadanos con diabetes. Es la primera vez que un gobierno en los Estados Unidos utiliza tácticas habituales en el manejo de epidemias y enfermedades infecciosas para frenar un problema crónico. No se irá casa por casa para conocer los niveles de azúcar de cada enfermo, pero casi. El Ayuntamiento de Nueva York pedirá a los laboratorios que informen de los resultados de los análisis de azúcar directamente al de- partamento de salud, cuando los pacientes se hagan sus revisiones anuales. Esa información se utilizará para verificar la calidad y seguimiento de los tratamientos. Las autoridades municipales prevén también llamar la atención a los médicos y a sus pacientes cuando los niveles de glucosa empiecen a descontrolarse. Como una enfermedad contagiosa Medidas sanitarias, como encarcelar a enfermos de tuberculosis que no seguían el tratamiento y ponían en riesgo a otros ciudadanos, ya no extrañan en Estados Unidos. Pero nadie se había atrevido a poner en marcha planes tan agresivos para combatir un problema que no es contagioso ni entraña riesgos para terceros. Como era de esperar, la decisión no ha convencido a todos los ciudadanos que claman contra un plan intervencionista y en contra de la confidencialidad de los datos de los enfermos. Los responsables sanitarios aseguran que sólo quieren valorar si los diabéticos están controlando su enfermedad y cuál es la calidad de su asistencia.