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6 Opinión SÁBADO 14 1 2006 ABC AD LIBITUM DESDE MI BUHARDILLA EN EL TÚNEL DEL TIEMPO LOS HUMOS D ESPUÉS de un largo camino por la Historia en el que se han conformado los Estados nacionales como célula de organización política y núcleo de los proyectos comunes- -patrióticos- -de sus ciudadanos, tras atravesar guerras, revoluciones y conflictos que han fortalecido el sentido nacional de esos Estados, vivimos un momento en el que, con distintas identidades según los territorios de observación, se retorna a ideas del pasado y caminamos vertiginosamente hacia la Edad Media. Entonces, como escribe Boyd C. Shafer, un hombre debía sentirse antes que nada cristiano, en segundo lugar borgoñón y, solamente en tercer lugar, francés. M. MARTÍN Si trasladamos a nuesFERRAND tro- ¿nuestro? -territorio el orden de los valores medievales de la región gala que hoy tiene capital en Dijón y prescindimos del reconocimiento cristiano de nuestra naturaleza cultural, que no está de moda ninguna apelación al espíritu, veremos que, en puridad, un militante fervoroso de ERC es lisa y llanamente catalán y, por supuesto, catalanista. El separatismo es siempre de cercanías y no admite la larga distancia. El resto de las condiciones que venían marcando la evolución de los tiempos y modernizando su propia condición, según marca su propia y anacrónica voluntad, han caducado. En ese sentido puede explicarse el disparate analítico del secretario general de ERC, Joan Puigcercós, cuando compara a Mariano Rajoy con Blas Piñar. El líder separatista, incapacitado por su patología política para distinguir la izquierda de la derecha y matizar sobre sus extremos, ve el nombre de España como denominador común entre el líder democrático del PP y el fundador de FN, y eso le sirve como razón suficiente para su descalificación conjunta. Puigcercós, pobrecito, atrapado en el túnel del tiempo, tendrá que volver a ver como los turcos conquistan Constantinopla, Colón descubre América, los franceses hacen la Revolución e, incluso, como los españoles se machacan entre sí a lo largo de varias guerras civiles. Lo que no entiende Puigcercós, y en eso se puede coincidir con él, es el farisaico matiz socialista que permite aceptar que Cataluña es una nación en el preámbulo del pretendido nou Estatut y no en su articulado. Entregados al disparate y en un callejón de difícil salida, salvo que José Luis Rodríguez Zapatero sea un disfraz de Spiderman, no hay ya matices posibles. Si Cataluña es una nación, exprésese en cualquiera de los párrafos estatutarios en que se quiera, convendría ir organizando civilizadamente, incluso con las correspondientes tasaciones, la desmembración de la Nación española. Tenemos la experiencia americana del XIX y no es cosa de que, para que Cataluña esté contenta, haya que condenar a todo el Estado a renunciar al progreso de los tiempos y a la experiencia de la Historia. C quieren saber, lo que nos espera. Hay que ser muy peOMO a todos los que aún fumamos, me gustaría queño, o muy manso, o estar uno muy conforme consigo dejar de hacerlo, pero con dignidad, por decisión mismo y con los tiempos- -que ya hay que tener el alma propia y poniendo yo el cuándo. Me gustaría, en de leche- para viajar por estas cruces con los dientes realidad, no haber empezado nunca, y que mi vida hutan blancos. biera transcurrido por todos los senderos de la pasión, Yo a los míos los llevo mucho al dentista, que es visita la incertidumbre, el amor y el desconsuelo sin la compade pago, y hasta les permito reírse un poco de esñía de un amigo tan doble. Sin ese puro sabor te mundo adosado y perfecto que nos estamos americano a que me convocaron una y mil veces construyendo, donde todos acabaremos, si Dios los escaparates de los estancos, los vendedores no lo remedia, conectando el amor a las alarmas. callejeros de la Gran Vía, las vallas publicitaYo a mis flaquezas y perezas las saco mucho de rias o los héroes de Hollywood. Y que tomé como paseo, no vaya a ser que alguien se piense que no quien acepta un presente. Os confieso que me las tengo, y a veces las riego de vino y les prendo habría gustado enfrentarme a todas mis peripela mecha, para que ardan. Yo a mi impaciencia, cias con tan sólo mi sangre, y salir de mis placey a mi fatiga, y a mis honduras, lo mismo que a res y mis tropiezos ilesa de herrumbre y presaLAURA mi garganta, las tengo más que enseñadas a no gios oscuros. CAMPMANY toser en el teatro. Pero parece que no es suficienTambién desearía, pongo por caso, que los te, de forma que en la cárcel, cuando ya no me admitan osos polares siguieran ejerciendo su derecho a la superen los hoteles, pediré celda de fumador. Creo que allí sí vivencia en el país de las nieves eternas, que parece que se puede. se nos funden, y que las aguas de los ríos bajaran llenas Y ya puestos a exigir un buen trato, me gustaría que de espuma clara, y no de azufre o mercurio. O que deslos legisladores, maestros en hacer con sus propias viaparecieran de un plumazo, a golpe de decreto, los puendas lo que les da la gana, me hicieran el inmenso favor tes mal construidos que se derrumban, las presas que se de no desbaratarme a mí la mía para ahorrarse lo largo desbordan, los talleres donde los niños destejen su infany ancho de mi muerte. De no sacarme como un perro a la cia, la trata de mujeres, los abusos, las chabolas, las vuelcalle cada vez que se me antoje satisfacer mi pequeña tas de campana, el miedo a los callejones, las jeringuihambre de infierno. De no amargarme el café y la tertullas cargadas, los sobornos, los coches explosivos, los lia. De no exponerme, de forma tan innecesaria, a la depactos inmundos, las alambradas y los bosques heridos, lación o al desprecio. De no apartarme de esos amigos porque todo eso te mata mil veces, y ni siquiera te da un que hasta hace poco, y sin que a ellos les costara ni un beso en los labios. estornudo, hasta con gusto me toleraban. El humo que Tengo para mí que la gente que nunca ha fumado, o yo genero nace en mi boca, en mi pecho se clava y apepracticado algún otro género de gozoso martirio, no conas ofende. Más ofende el que escupen las bocas de las noce ni la plenitud ni la derrota. Que es gente que se fábricas, de los automóviles, de los portaaviones, de los ama demasiado. Seres que no saben qué hacer con su cobardes, de los vendidos, de los ambiciosos, de los malealegría, cuando la diosa les invita a su alcoba, ni cómo dicentes, de los tristes, de los canallas, de los poderosos. desprenderse de la ira, si no es a coces, ni cómo vengarY me aguanto. Más me ofenden a mí los humos de esta se del dolor, si no es ignorándolo. A mí me resultan terriley sin sentido que me convierte, no sé si por cálculo o blemente sospechosos, porque intuyo que se miran muignorancia, en el único trofeo de los que aspiran a nada. cho al espejo, y no oyen lo que se les dice, y no saben, o no -Y contigo, Pepe, ¿qué debo hacer? ¿te destituyo, te arresto o hago que te excomulguen?