Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
90 VIERNES 13 1 2006 ABC Deportes LOS 7 PECADOS CAPITALES DE BIANCHI 1 Nunca conoció a su plantilla No valoró a sus hombres. Maxi triunfó como medio punta y actúa en la derecha. Petrov es cambiado de banda. Ibagaza tardó en jugar. Galletti, ni eso. 2 No se adaptó al fútbol español Ni siquiera lo intentó. Vino con su concepto argentino del balompié y no quiso conocer los diferentes estilos españoles de juego, desde el Osasuna al Betis. 3 Empecinado en sus ideas Primero jugó un 4- 4- 2 con un once fijo, sin calidad e Ibagaza, sin jugar. Pasó a un sistema de tres medios centro, con Petrov como única entrada por banda. El Atlético destrona al Virrey y asciende a Pepe Murcia Si obtiene resultados, el ex entrenador del filial continuará hasta mayo TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN MADRID. Enrique Cerezo, Miguel Ángel Gil y Toni Muñoz volvieron a reunirse ayer para confirmar el despido de Bianchi, decidido en la noche del miércoles, y elegir a su sucesor, que es Pepe Murcia, hasta ahora entrenador del filial. Finalizada la cumbre, las caras de Enrique Cerezo y de Toni Muñoz lo decían todo. La destitución del argentino significaba el fracaso del proyecto más ambicioso del club desde el año 2000, basado en el técnico y apuntalado con Petrov, Kezman, Maxi y Galletti. La tez del presidente reflejaba la de- cepción después de haberse invertido 34 millones de euros en contrataciones. La fe en Bianchi ha existido siempre- -decía Enrique Cerezo- Sin embargo, en el mundo del fútbol mandan los resultados y no los hubo. Aunque él quería continuar, se ha decidido de mutuo acuerdo que lo mejor era que dejase el Atlético. El equipo tenía mucha presión y puede hacerlo mejor. Indiscutiblemente, esto es lo más cruel y lo más injusto; es más fácil que uno ceda- -el entrenador- -que hacer un conjunto nuevo a mitad de temporada El rostro del director deportivo también exponía la desilusión de una pla- JOSÉ MURCIA GONZÁLEZ Nuevo entrenador del primer equipo del Atlético de Madrid Curioso. A mitad de temporada, el Atlético y el Real Madrid son entrenados por los sabios de sus canteras. Murcia es el López Caro rojiblanco. Su virtud es saber sacar la savia a las promesas. nificación realizada por él y argumentada como una apuesta personal con el Virrey Confiado en el acierto de sus adquisiciones, Muñoz propuso al club no cobrar un euro si el Atlético no entraba en Europa. No le preocupan sus emolumentos, sino hacer funcionar a un equipo que tiene mayor potencial del demostrado. Soy el primero en asumir las responsabilidades cuando las cosas no van bien- -señalaba el director deportivo- No es agradable tomar estas decisiones. Por encima de apuestas personales está el bien del club. Estoy convencido de que tenemos una buena plantilla y hay que confiar en ella Si Bianchi no pudo, espera que el hasta ahora responsable del filial, Murcia, saque a estos futbolistas, a sus fichajes, el jugo que su antecesor ha dejado sin exprimir. El técnico andaluz dirigió anoche su primer entrenamiento y debutará con un reto clave para alejarse del infierno: vencer mañana en la cancha del Betis. Forjador de talentos T. G. -M. Acuerdo: Bianchi se lleva 3,6 millones Mientras el cordobés trabajaba con sus nuevos futbolistas, el abogado del entrenador suramericano alcanzaba un acuerdo con el club para la rescisión del contrato. El pacto era sencillo: el despedido exigía percibir la totalidad de sus emolumentos, 3,6 millones de euros netos por dos años. Así será. La única concesión que admite es cobrar a lo largo de cuatro años. Su sustituto llega al cargo junto al cuadro técnico del Atlético B, Roberto Simón Marina y el preparador físico, Julio Ortega, grupo al que se suman dos hombres que ya pertenecían al equipo A César Mendiondo y el entrenador de porteros, Bastón. Manuel Romero se encargará del filial, a expensas de la continuidad de Murcia al frente del primer plantel. El presidente del club precisó que el nombramiento es definitivo aunque si los resultados no surgieran se buscaría a un profesional de renombre. Como le sucede a López Caro, su colega rojiblanco vive también la gran oportunidad. Su credencial son los chavales. Todos le quieren. Fichado el 16 de junio de 2003, Pepe Murcia González (Córdoba, 3- 12- 64) puede decir con orgullo que elevó al Atlético B al máximo nivel y que supo alimentar una buena cantera para el primer equipo. Otra cuestión es que los entrenadores, presionados por los resultados, no la aprovechen bien. Ferrando ya contó con ocho de sus noveles: Braulio, Molinero, Cuéllar, Medina, Sergio Torres, Sicilia, Mané y David Rodríguez. Y en la presente campaña, doce de sus jugadores han trabajado con Bianchi. Cinco de ellos- -Falcón, Mario, Roberto, Braulio y Del Moral- -han vivido el sueño de jugar al lado de Torres. Los otros siete fueron convocados: Sicilia, Basilio, Galán, Llorente, Pollo, Rufino y Azcárate. Son su pasaporte y a la vez los cul- pables, por su ausencia, de que el filial realice hoy su Liga menos brillante desde que el cordobés cogió sus riendas. Porque en las dos anteriores estuvo sensacional. Murcia llegó, vio y convenció. En su primer año le hizo campeón del Grupo II de Segunda B. En el segundo se quedó a tres puntos de la liguilla de ascenso. El andaluz celebró el domingo sus cien partidos con el filial y este ascenso es un premio. Su virtud es, precisamente, obtener el cien por cien del rendimiento de sus equipos, sacar el jugo a esas promesas. Sabe domarlos, darles la confianza, la zanahoria y el palo necesario. No tiene un sistema fijo. Lo adapta a sus mimbres. Es lo que requiere el Atlético, un técnico que prime la clase de Maxi, Kezman, Torres y Petrov sobre un esquema. Entrenador desde 1992, conoce bien la idiosincrasia del club y el fútbol español. Con eso ya supera a Bianchi. Enrique Cerezo definió bien la razón de su ascenso: No vamos a traer prematuramente a nadie. Pepe sabe muy bien cómo es el equipo, lo conoce y yo creo que estará perfecto Finalizada su primer sesión de trabajo, Murcia expuso con sabiduría las necesidades del conjunto: Lo primero que debo hacer es recuperar la ilusión y la autoestima de la plantilla Demos-