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ABC VIERNES 13 1 2006 Nacional 15 Detenido el jefe de las dos últimas células apresadas, que ayudó a huir a tres implicados en el 11- M Omar Nakhcha tenía contactos con el grupo de Maymouni, relacionado con la matanza de los trenes b Además de reclutar al autor del Detectado en diciembre atentado suicida de Nasiriya, en el que murieron 28 personas, envió a Irak a Mohamed Afalah, que al parecer se inmoló allí en otro ataque Uno de los tres detenidos ayer en Santa Coloma de Gramanet D. MARTÍNEZ P. MUÑOZ MADRID. La Comisaría General de Información de la Policía ha detenido en Santa Coloma de Gramanet al máximo responsable de las dos células terroristas desmanteladas esta misma semana en Barcelona y Madrid, dedicadas al reclutamiento de mujahidines para enviarlos a Irak. Además, en el caso del grupo desmantelado en la capital de España, también tenía planes de atentar en el futuro en España o en otro país europeo. Omar Nakhcha, nacido en la localidad marroquí de Lsar Kebir el 10 de octubre de 1982, está considerado por los investigadores como uno de los individuos clave en la trama del terrorismo islamista en España, entre otras razones porque tenía contactos al más alto nivel en Siria, país por el que pasan muchos de los que luego viajan a Irak para engrosar las filas de la red que dirige allí Abu Musab Al Zarqawi. Además, su detención en la madrugada de ayer en una calle de la mencionada población barcelonesa- -también se han practicado dos registros en esa localidad y otros tantos en Badalona- permitirá avanzar en otras líneas de investigación ya abiertas. Nakhcha comenzó a despertar con fuerza el interés de los investigadores al comprobar que parte de los implicados en la matanza del 11- M habían recurrido a la red liderada por este individuo, vinculada con el Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM) y formada por las dos células desmanteladas esta semana, para huir de España. En concreto, los agentes del Cuerpo que dirige Víctor García Hidalgo creen que Omar Nakhcha dio cobertura para que pudieran huir Mohamed Belhadj, que alquiló la vivienda de Leganés en la que se suicidaron siete de los terroristas del 11- M; Mohamed Alfalah, lugarteniente de Allekema Lamari que logró huir de esa vivienda y del que se cree que viajó a Irak, donde se habría inmolado en un ataque suicida, y Daouh Ouhnane, cuyas huellas aparecieron en una bolsa con detonadores hallada en la furgoneta localizada en Alcalá de Henares. Los agentes han llegado a esta conclusión por las declaraciones de Larbi Ben Sellam, detenido en el mes de junio pasado en la operación Tigris DGP Omar Nakhcha, considerado por la Policía como el jefe de las dos células desmanteladas esta semana, había sido detectado el pasado mes de diciembre en Barcelona. No obstante, los investigadores no descartan que hubiera estado antes en España y de hecho creen que cuando se realizó la operación Tigris en junio pasado, estaba en nuestro país y huyó precipitadamente. Las fuentes consultadas no descartan que su papel en el 11- M fuera mayor que el de ayudar a huir a tres de los implicados. que permitió desmantelar otra red dedicada al reclutamiento de terroristas. Este cabecilla aseguró que Nakhcha era la persona que desde Bélgica organizó el viaje de los fugitivos a Siria, como paso previo a su entrada en Irak. Por tanto, habría actuado de puente de la red del GICM encargada del reclutamiento y envío de mujahidines a Irak- -estaba encargado de dar el visto bueno definitivo a los candidatos a los que facilitaba documentación falsa- para lo que se servía de sus contactos con los dirigentes terroristas asentados en Siria. Asimismo, facilitaba el regreso de estos individuos desde allí a Europa para que se encuadraran en células criminales. La organización liderada por Omar Nakcha está relacionada con el grupo formado en Madrid por Mustapha Maymouni- -encarcelado en Marruecos por los atentados de Casablanca- que está directamente implicado en los atentados del 11- M. Esta célula tenía como líder espiritual a Rabei Osman el Sayed, el Egipcio que asegura haber planeado la matanza de Madrid. Precisamente, el grupo de Mohamed Larbi Ben Sellam pertenecía a la red creada por Mustapha Maymouni. Ben Sellam fue quien ordenó a Mohamed el Idrissi entregar un teléfono móvil al padre de Mohamed Alfalah para que este implicado en el 11- M pudiera despedirse de su padre antes de inmolarse en un ataque terrorista en Irak. Esa conversación se produjo a las 16.43 del 12 de mayo del pasado año. Además de a Omar Nakhcha, los agentes de la Comisaría General de Información detuvieron a otros dos individuos a efectos de identificación. Uno de ellos es un catalán de origen árabe. Víctimas del 11- M cuestionan la política antiterrorista del Gobierno B. TORQUEMADA MADRID. La presidenta de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11- M, Ángeles Domínguez, manifestó ayer escuetamente su rechazo a la política antiterrorista del Gobierno no desde el corazón, sino desde la lógica con motivo de la presentación de un informe sobre las secuelas de los atentados de Madrid realizado so- bre una muestra aleatoria de 120 miembros de esta entidad. Algunos datos del documento son elocuentes: el 39 por ciento de las víctimas aún no se ha reincorporado a su trabajo, casi un 70 continúa padeciendo daños sensoriales (sobre todo pérdida de audición) la mitad continúa en tratamiento psicológico y 76 de cada cien no se siente nada informado de los avances en la investigación. Domínguez ha explicado a ABC que ninguna instancia pública ha habilitado un canal de información específico para las víctimas y que, en esa situación, nos hemos opuesto siempre a que la Comisión del Congreso eche el cierre A pesar de que la otra asociación en liza (la de Afectados 11- M que preside Pilar Manjón) ha abanderado quejas sobre la asistencia psicológica tras los atentados, este informe concluye que el 70 por ciento de los consultados quedó satisfecho en ese aspecto. Además, la encuesta revela el abandono en que están sumidos los afectados por la explosión de Leganés, a los que no se reconoce oficialmente como víctimas a pesar de que el 80 por ciento de ellos tuvo que darse de baja laboral por el shock anímico.