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12 Nacional EL DESAFÍO DEL ESTATUTO CATALÁN VIERNES 13 1 2006 ABC CATALUÑA DEVORA A SUS HIJOS on la defensa del Estatuto los socialistas no sólo quieren pasar por ser los constructores decisivos de la nación catalana (y lógicamente los deconstructores de la española) sino que, de paso, quieren clarificar el sistema de partidos en Cataluña. Pretenden, en definitiva, ser los principales beneficiarios de este proceso. Por esa razón Maragall ha dicho que CiU no es necesaria para la aprobación del Estatut. Con la renovación de los estatutos los socialistas C. ALONSO DE quieren, al mismo LOS RÍOS tiempo, asegurar la hegemonía de la izquierda en Cataluña. Del mismo modo que pretenden eliminar al PP como alternativa de poder con el establecimiento de un sistema confederal. Es una apuesta temeraria la de Maragall pero nada estúpida. Con una defección (con la petición de retirada del Estatut) Convergència i Unió podría jugársela para siempre. Pero demos tiempo al tiempo. De momento es gratificante comprobar cómo la nación catalana se va comiendo a sus hijos. Desapareció el PSUC que en las elecciones regionales llegó a sacar cerca del veinte por ciento de los votos, fruto del trabajo de oposición que había hecho desde primeros de los años sesenta y de su capacidad para organizar la nueva cultura catalana. El PSUC estuvo detrás de la Nova Cançó, trajo a Espriu a Madrid Ronda de mort a Sinera dio la batalla por el bilingüismo como primera fase para la imposición del catalán y en definitiva identificó nacionalismo con izquierda. Y ¿en qué ha quedado el PSUC? ¿Qué hace ahora Rafael Ribó para quien el nacionalismo catalán se confundía con la izquierda e, incluso, para ser más exacto como el comunismo? Cayó el muro de Berlín, cayó el PSUC... Un naufragio del que queda un señor triste que se llama Saura y que va con una especie de primos muy jóvenes que militan en el ecologismo... Y ahora, después de haberse tragado al PSUC, Maragall y Carod Rovira quieren morder en el electorado de CiU. Parece una maldición del nacionalismo esta de ser devorado por los más temerarios o los más radicales o los más oportunistas. Es algo que va en la propia naturaleza de las ideologías totalitarias como lo es el nacionalismo. Su desarrollo no es sino la liberación de unas fuerzas condenadas a la radicalización. En 1959 fue encarcelado por hacer país Estaba prácticamente solo. Ahora tiene que mantenerse en guardia porque en cuanto entorna los párpados ya se les están comiendo por los pies. C Pasqual Maragall, ayer en Lérida, donde se interesó por los planes urbanísticos de la ciudad EFE Maragall desbarata el plan con que el PSOE intentaba rebajar las exigencias de CiU Las peticiones consorciadas del cuatripartito complican la negociación b El listón pactado en la cum- bre convocada el martes por el presidente de la Generalitat, con el asentimiento del PSC, resulta inasumible para el Gobierno GONZALO LÓPEZ ALBA MADRID. El último parte sobre la marcha de las negociaciones para la reforma del Estatuto de Cataluña refleja preocupación en las filas del Gobierno y del PSOE. La intempestiva convocatoria hecha en la mañana del martes por el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, para reforzar el consorcio del cuatripartito con el resultado de que el PSC participa de la exigencia de una Agencia Tributaria única para Cataluña y de su definición como nación en el articulado, ha desbaratado la estrategia de los negociadores socialistas para forzar a CiU al pacto, según admitieron a ABC fuentes próximas a la negociación, no sólo socialistas sino también de otras formaciones del tripartito preocupadas igualmente porque se han visto arrastradas a recuperar planteamientos maximalistas de los que, en la práctica, ya habían abdicado en las negociaciones bilaterales. El malestar en el Gobierno y en el PSOE con Maragall es mayúscu- lo por cuanto se le había hecho llegar con antelación la conveniencia de que, en esta fase del proceso, se mantuviera al margen, un anonimato que, a tenor de lo ocurrido, no ha podido soportar. Las conclusiones de la reunión del consorcio catalán impulsado por Maragall afectan a los dos escollos fundamentales de la negociación, y ello ocurre, precisamente, cuando, según fuentes próximas al proceso, empezaban a encarrilarse. Así, el PSOE había conseguido que las exigencias de CiU y ERC se centraran en el modelo de financiación, relegando a un plano secundario la definición de Cataluña, al tiempo que José Luis Rodríguez Zapatero lograba que todos los dirigentes territoriales de su partido, incluso los más reacios y aunque a regañadientes, asumieran la inclusión en el preámbulo del texto de una referencia a la identidad de Cataluña como nación En el capítulo de financiación, aunque sin acuerdos cerrados, se había logrado también reconducir los planteamientos del texto original, que implicaban un nuevo modelo de características bilaterales, hacia una reforma del modelo general que, beneficiando a Cataluña, favorecería también al resto de las comunidades y tendría carácter generalizable, aplacando también así la inquietud de los dirigentes territoriales del PSOE. En esta coyuntura, ha sido Maragall quien ha avalado políticamente la exigencia de una Agencia Tributaria única para Cataluña, inasumible para el Gobierno y el PSOE, pero públicamente respaldado no sólo por el presidente de la Generalitat, sino también por el PSC. Maragall activa una bomba Así las cosas, Maragall ha introducido en la negociación una bomba que plantea gran complejidad para su desactivación puesto que pasa por que el cuatripartito se desdiga, en bloque o uno a uno, del compromiso público suscrito el martes. Además, según las fuentes consultadas, ha dado alas a CiU que, si ya planteaba importantes obstáculos para llegar al acuerdo, se ha encontrado con el regalo de que, no habiendo sido esta federación la promotora de ese acuerdo, y teniendo la llave política para que la reforma pueda prosperar, se ve cargada de El PSOE cree que Maragall ha dado alas a CiU para exigir compensaciones adicionales