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6 Opinión VIERNES 13 1 2006 ABC AD LIBITUM ÍDOLOS DE LA CUEVA LO FUNDAMENTAL Y LO ACCESORIO APATERO, como en el viejo anuncio de la televisión, está dispuesto a aceptar que el pulpo es un animal de compañía con tal de seguir jugando a presidente del Gobierno y no perder los entorchados y bicocas que visten el cargo. En lo que respecta a las negociaciones vergonzantes, y por eso lejanas de su escenario natural, sobre el nou Estatut el líder socialista, según parece, está dispuesto a aceptar también que Cataluña es una nación a cambio de una cierta flexibilidad presupuestaria. Es decir, a establecer un trueque entre principios esenciales para la idea de España y valores meramente técnicos en el mecanismo fiscal de la nación. ¿Habría que M. MARTÍN decir ya, anticipándose, FERRAND de las naciones españolas? No conviene olvidar que le estamos llamando castellano al idioma español para no ofender, ni de lejos, la españolidad del idioma catalán. Esa confusión entre lo fundamental y lo accesorio, entre el peso y el volumen, que tanto define a José Luis Rodríguez Zapatero es la clave para entender lo que dice- -hacer, lo que se dice hacer, hace poco- -desde que se desplomó en el gran sillón de La Moncloa. Hace sólo unas horas, en uno de esos foros que, en Madrid, desempeñan la función de las plazas mayores de los pueblos y permiten que todo el mundo se vea con todo el mundo, el presidente del Gobierno defendía la opa de Gas Natural sobre Endesa argumentando que es bueno para el país tener una empresa energética fuerte Ese sería justamente el argumento más certero para descalificar la intentona de Gas Natural y la maniobra de su valedora La Caixa; pero Zapatero, verdaderamente inasequible al desaliento, juega con los conceptos como si fueran de goma y, lo que tiene más mérito, sin que le asome a las mejillas, bajo sus crecientes ojeras, el mínimo sonrojo que exige el pudor. Gas Natural, luctuosamente, vuelve, en Santa Coloma de Gramanet, por donde solía en los tiempos de la calle del Capitán Arenas en Barcelona. Olvida desde su pequeñez que, como acaba de recordar Manuel Pizarro, Endesa es una de las diez mayores empresas energéticas del mundo, la quinta entre las empresas europeas del sector, y, sobre todo, la primera de España. Si Zapatero no quiere ser, como él mismo dice- -supongo que sabiendo lo que dice- el único presidente del mundo que no desea una gran empresa energética para su país, ha equivocado su apuesta, como, por otra parte, resulta inevitable después de aceptar que el pulpo es un animal de compañía. La sinrazón exige también una concordancia y, para sacar a pasear un pulpito faldero es preciso tener agallas y aletas en lugar de pulmones y pies. En esa ceremonia de la confusión Zapatero es un presidente, pero no se comporta como tal. ¿Lo haría si no necesitara la adhesión de los separatistas catalanes? Dicho de otro modo: ¿lo suyo es esencial o circunstancial? EL FINAL RUSO mujeres, que son las que organizan la existencia cotidiaprincipios del siglo XX, la industria cinematona entre las ruinas. El relato anónimo Una mujer en Bergráfica danesa ofrecía al mercado la posibilidad lín (Anagrama) proporciona un inexcusable testimonio de adquirir sus películas con dos finales alternade su papel decisivo en esos meses terribles. tivos. Los había felices y luminosos, que eran los exigiEs el momento en que las Trümmerfrauen, mujeres dos por los norteamericanos, y también trágicos y peside los escombros surgen como zombies de los refugios mistas. A estos últimos se les conocía en la jerga del mépara buscarse la vida y la de los suyos en un simulacro tier como finales rusos Ya se sabe, el alma rusa y sus de laboriosidad. La escasez, la miseria, la enferprofundidades insondables. medad, el suicidio y la delincuencia son el telón Me he acordado de ello estos días pasados, dude fondo de las miserables transacciones en las rante una estancia en Berlín, una ciudad a la que todo vale como moneda de cambio. Durante que amo cada vez más, quizás porque he aprenlas primeras semanas más de 100.000 berlinesas dido a admirar su capacidad de sobrevivir con son violadas por los ocupantes soviéticos (Beeenergía a los dos totalitarismos engendrados en vor afirma en que en torno a dos millones en toda Europa durante el siglo pasado. Lo del final ruso Alemania en los últimos meses de guerra) con la viene a propósito de la lectura, en los últimos MANUEL aquiescencia más o menos explícita de sus manmeses, de algunos libros que se refieren a las reRODRÍGUEZ dos militares, que premian así la tensión de un laciones del ejército soviético con la población RIVERO ejército diezmado y sometido a una brutal preberlinesa durante e inmediatamente después de sión de combate. En esa particular guerra de extermila caída de la ciudad, es decir, en la primavera de 1945. nio como la ha llamado Laurence Rees, que enfrenta al Berlín ha sido liberada por el Ejército Rojo. La capital Tercer Reich y a la Unión Soviética, y que reviste caracse muestra como un escenario lunar de destrucción y terísticas propias dentro del conflicto mundial, la regremuerte. Hitler no tuvo piedad: la identificación enloquesión moral presente en toda guerra ha llegado a extrecida de la existencia de su país con la suya propia le mos inconcebibles. Sólo mediante la consideración de había llevado a concebir la derrota inminente como un los enemigos como seres desprovistos de humanidad Götterdämmerung operístico, un espectáculo históripueden entenderse comportamientos que parecen exco de ocaso total según Joachim Fest. Si él desapareclusivamente basados en la voluntad de total aniquilacía, también debía hacerlo el pueblo que no había sabición del contrario. do secundarle. Su política de tierra quemada, junto con El final ruso de la batalla de Berlín tuvo un epílogo el sistemático bombardeo de los aliados y el feroz combaque duró un largo cuarto de siglo. El muro, que seccionó te casa por casa, acaban definitivamente con la faz de la una vez más la ciudad, convirtiendo su parte oriental en ciudad. Ese paisaje de destrucción absoluta es lo que una especie de prisión y la occidental en escaparate queda del sueño urbanístico de Germania, la futura camantenido artificialmente, dividió también a sus habipital del Reich de los mil años que proyectaban Hitler y tantes, creando fronteras interiores cuyas secuelas son Speer en sus delirantes ensoñaciones. apreciables. Hoy, sin embargo, esa ciudad- pastiche en Tiempo de liberación, pero no de alegría. La poblala que, junto a lo más nuevo y a la reconstrucción del ción, sobrecogida por su paulatina conciencia de la caesplendor prusiano, todavía pueden rastrearse las huetástrofe, no contempla el retorno a la vida normal collas del terrible pasado reciente, sigue siendo un buen mo horizonte de esperanza, sino como mero sarcasmo recordatorio de lo que nunca debe volver. en un momento protagonizado esencialmente por las Z A