Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
86 JUEVES 12 1 2006 ABC Deportes Sentenciado Bianchi, oferta a Irureta a la espera de Aguirre Jabo no acepta los cinco meses que le ofrece el Atlético y pide un contrato hasta 2007, pero el club tiene atado al mexicano para junio TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN MADRID. Carlos Bianchi no posee la confianza del consejo de administración del Atlético. Anoche se produjo una reunión de crisis en la que estuvieron Enrique Cerezo, Toni Muñoz, Miguel Ángel Gil, Bianchi y sus dos ayudantes, Carlos Veglio y Julio Santella. El técnico argentino y sus colaboradores salieron de esa cumbre al cabo de una hora, en la que se analizó la situación deportiva del equipo. Después, el presidente de la entidad- -Cerezo- -y el consejero delegado- -Gil Marín- -continuaron reunidos durante otra hora para sopesar el despido económico del Virrey que cuesta tres millones de euros. Bianchi sigue, de momento no hay una solución Las palabras de Enrique Cerezo desvelaban las negociaciones emprendidas. La falta de ese acuerdo económico y la necesidad de encontrar un entrenador que admita firmar por cinco meses son la causa de la continuidad provisional del preparador. Se le ha dado de margen hasta el partido del sábado, frente al Betis, por esa razón de orden práctico: los máximos accionistas de la entidad tampoco tienen todavía al relevo. El club madrileño busca un López Caro porque tiene apalabrado al mexicano Aguirre para la próxima temporada. El tiempo que la entidad le había concedido a Bianchi se ha gastado a fuerza de siete empates y tres derrotas, la última de ellas copera. La entidad rojiblanca ya se estaba cubriendo las espaldas ante la crisis y la derrota de anoche ha sido el detonante. Sus dirigentes habían dialogado con Javier Irureta para Enrique Cerezo, Gil Marín y Toni Muñoz se reunieron anoche con el técnico y el club estudió su rescisión El despido del argentino cuesta tres millones y la entidad buscará un acuerdo en las próximas horas que fuera el sucesor y tomara las riendas del equipo inmediatamente. El problema es que el preparador vizcaíno exige un contrato mínimo de año y medio, no ser una solución temporal. Este es el fundamento por el que el Virrey sigue aún en la casa. Hay otra causa de su continuidad, la económica. Si el club tuviera en caja los tres millones de euros que cuesta su indemnización, ya le habría despedido. El club aceleraría la obtención de esa cifra si se planteara aceptar la pro- puesta de Irureta, pero tiene atado al entrenador osasunista y no desea romper ese acuerdo. En esta situación, se pretende encontrar un profesional que conozca el fútbol español y que firme por esos cinco meses. Se niega a dimitir Lo que Bianchi dejó claro es que no dimite. Al principio, durante y al final del partido con el Zaragoza, la afición volvió a cantar su mejor single del mes de enero: Bianchi, vete ya El argentino fue claro en su sordera: Acepto la opinión de los seguidores, pero nunca he pensando dimitir. Admito lo que dice la grada, la respeto. Si a la afición no le damos lo que merece es lógico que silben. Anímicamente no estamos bien. No hay confianza y los jugadores no arriesgan. Dan el balón en corto y no despliegan sus capacidades Los pitos también los sufrieron en el campo Colsa y Zahínos. Protestas que volvieron a centrarse en el banquillo cuando Kezman sustituyó a Maxi. No por el serbio, sino por quitar a otro hombre ofensivo. La despedida fue el colofón a una noche de divorcio total. El que ahora desea el club. El equipo toca fondo en ausencia del fútbol Nefasto partido de los rojiblancos, ahogados por la presión T. GONZÁLEZ- MARTÍN MADRID. El recurso del despido del entrenador es casi siempre injusto, porque quienes juegan son los futbolistas y los directivos se cubren de los silbidos con la destitución del responsable deportivo. Pero el Atlético vive una de esas situaciones en las que es necesario el cambio de técnico. Porque el técnico vive la misma desconianza que sufre la plantilla. No puede transmitir nada, porque es el primer afectado por la crisis general. El partido de Copa frente al Zaragoza confirmó, desgraciadamente, esa necesidad. El hundimiento del conjunto madrileño no para de tocar fondo. La carencia de ideas y la falta de calidad reinantes durante cinco meses se han consolidado por culpa de esa presión del público, contra el banquillo y contra el equipo, que los profesionales sienten. En la fría noche del Manzanares la pelota quemaba, a cincuenta grados, a los pies del Atlético. En esas condiciones, sin intentar marcar la diferencia, el Atlético se convirtió en un cua- ATLÉTICO DE MADRID ZARAGOZA 0 1 REACCIONES Enrique Cerezo Presidente del Atlético Carlos Bianchi sigue como entrenador del Atlético. De momento no hay solución, no hemos tomado un solución definitiva Atlético (4- 3- 1- 2) Falcón; Varela, Pablo, García Calvo, Antonio López; Maxi (Kezman, m. 71) Zahínos, Colsa (Mario, m. 61) Ibagaza; Torres y Petrov. Zaragoza (4- 4- 1- 1) César; Ponzio, Álvaro, Gabriel Milito, Toledo (Cuartero, m. 82) Óscar, Zapater, Celades, Cani; Sergio García (Generelo, m. 65) y Diego Milito (Ewerthon, m. 46) Árbitro Mejuto González. Tarjeta a Toledo, Cani, Valera, Gabi Milito, Kezman y Zahínos. Gol 0- 1, m. 57: Ewerthon. dro aún más vulgar de lo habitual. Petrov y Maxi tuvieron de nuevo excelentes oportunidades de adelantar a sus colores, creadas, como siempre, por Ibagaza. Pero es evidente que la negación ante el gol aumenta en la misma medida que la tensión. Se repitió en la Copa la historia de los últimos nueve enfrentamientos ligueros del Atlético, saldados con dos derrotas y siete igualadas. Desaprovechó sus ocasiones y pagó la partida. Sin jugar bien, el once de Víctor Muñoz comenzó a contragolpear con peligro y decidió. Óscar avisó con dos disparos que Falcón, excelente, rechazó. Y a la tercera fue la vencida. Ewerthon desbordó a Pablo y cruzó el balón con un toque de distinción. Kezman reaparece y falla la ocasión El público, que animaba a sus ídolos en cualquier atisbo de clase, ya no se engañó más y expresó su decepción. Incluso protestó la reaparición de Kezman, porque Bianchi quitó a Maxi en vez de sentar a un hombre defensivo. Ya daba igual. Se protestaba por impotencia. El serbio reaparecía veintisiete días después de su operación de menisco y desperdició la oportunidad del empate. Se plantó ante César y el portero le desvió el remate. El que debe operarse es el Atlético. Empezando por el banquillo. Aunque cueste tres millones y no haya dinero en caja. Bianchi ya no tiene crédito. Carlos Bianchi Entrenador del Atlético No dimito, nunca he pensado en marcharme. Acepto las críticas de la afición, porque ellos también lo están pasando muy mal y los comprendo. Tengo que buscar una solución. A los jugadores les falta confianza y dan pases cortos para no arriesgar. Deben explotar sus cualidades y no lo hacen