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ABC MIÉRCOLES 11 1 2006 Nacional 23 Pueblo a Pueblo Cartagena: 197.665 habitantes; 17.447 extranjeros; 8,8 de inmigrantes. Torre Pacheco: 26.806 habitantes; 5.500 extranjeros; 20,5 de inmigrantes. Fuente Álamo: 13.210 habitantes; 3.525 extranjeros, 26,7 de inmigrantes. San Javier: 24.686 habitantes; 4.864 extranjeros; 19,7 de inmigrantes. San Pedro del Pinatar: 18.746 habitantes; 2.689 extranjeros; 14,3 de inmigrantes. Los Alcázares: 11.306 habitantes; 3.408 extranjeros; 30,4 de inmigrantes. Región de Murcia: 1.294.694 habitantes; 132.918 extranjeros; 10,26 de inmigrantes. Las tres denunciantes conversan con su intérprete, Mustafá Chaala, delegado de la Federación Agroalimentaria de UGT P. SÁNCHEZ Las denunciantes afirman que la mayoría son de su nacionalidad, marroquíes, aunque también hay españoles deshonra muy grande sufrir abusos sexuales, aunque sólo sean sospechas Otra circunstancia que puede haber influido para que este delito no haya trascendido hasta ahora es que se trata de abusos selectivos: No ofrecen trabajo ni a viejas ni a casadas, y quieren verte antes de darte el trabajo, porque si no les gustas... señala una de las denunciantes. Sobre la reacción de los empresarios ante estos atropellos, comentan que no se preocupan por ello, mientras no falten trabajadores y hagan su trabajo Mujeres inmigrantes revelan que capataces agrícolas exigen sexo a cambio de trabajo Aseguran que la práctica está generalizada en el Campo de Cartagena b Los empresarios de esta zona no se preocupan ante estos atropellos mientras no falten trabajadores y hagan su trabajo afirman las denunciantes J. MOLLEJO TORRE PACHECO (MURCIA) Llegaron a la Región de Murcia en busca de una oportunidad de ganarse la vida dignamente, dejando atrás tanta pobreza como discriminación. Y se han encontrado con una situación denigrante, que les impide trabajar si no consienten los abusos sexuales de los encargados de darles trabajo. Tres inmigrantes marroquíes de la localidad de Torre Pacheco han accedido a relatar las humillantes circunstancias en que viven y trabajan cientos, quizá miles, de mujeres extranjeras en el campo murciano. La única condición que han puesto es no dar sus nombres. Las tres coinciden en denunciar como algo general la exigencia de favores sexuales a cambio de trabajo, por parte de encargados de las empresas agrarias que realizan la selección de los temporeros para las labores del campo. La mayoría de estos encargados, supervisores o capataces son de su misma nacionalidad, marroquíes, aunque también los hay españoles según explicó a La Verdad una de ellas. Las tres denunciantes afirman haber recibido estas vejatorias exigencias, pero las rechazaron y prefirieron no trabajar o buscar colocación en otros lugares. Otras han tenido que hacerlo, con todo el dolor, para sobrevivir y poder mantener a sus familias indica Mustafá Chaala, presidente de la Asociación de Inmigrantes Argelinos en Murcia (AIAM) que hace de intérprete a estas tres mujeres. Todos piden lo mismo Las mujeres marroquíes afirman que esta situación no es nueva. Llevo dos años aquí legalmente y desde que llegué existe este problema indica una de ellas, que cubre su pelo con un velo según la tradición musulmana. Tam- poco es un caso aislado. Vayas donde vayas, todos piden lo mismo en esta zona declara otra en alusión a los municipios del Campo de Cartagena. El miedo a la vergüenza pública es la principal razón que ofrecen para explicar por qué hasta ahora ninguna ha presentado denuncia ante la Guardia Civil o la autoridad laboral. Mustafá Chaala apunta varias más: El idioma es un problema, la ignorancia también; no saben a quién recurrir ni a dónde ir, pero el mayor es su estricta religión. Para una musulmana es una Se sienten indefensas Mustafá Chaala conoce por propia experiencia la dura vida de los inmigrantes y las tropelías que con frecuencia sufren. Él mismo denunció ante la Guardia Civil al encargado de una empresa agraria que le exigió 50 euros por darle trabajo. Chaala, delegado de la Federación Agroalimentaria de UGT, explica que las inmigrantes, en su mayoría de origen magrebí, que sufren abusos sexuales o son extorsionadas para conseguir trabajo se siente totalmente indefensas y desprotegidas, tanto dentro como fuera de la empresa. No sólo no se atreven a denunciarlo, si no que tampoco saben a quién recurrir para que defiendan sus derechos, por lo que esta situación ha ido a más con el paso del tiempo El hecho de que los infractores sean en su mayoría inmigrantes y de la misma nacionalidad que las víctimas puede haber contribuido a mantener en la oscuridad este delito. Uno de las motivos que ha llevado a estas tres mujeres a revelar ahora los abusos sexuales en el campo murciano es la esperanza de que otras tomen conciencia, se unan y acudan a las autoridades o a los sindicatos y denuncien, y que nos tomen en cuenta y nos protejan indica una de las mujeres. Aunque este sentimiento no es unánime. Yo no creo que cambie nada, porque está muy enraizado apunta su compañera. Hay encargados que tienen chicas para buscarles trabajadoras jóvenes La exigencia de favores sexuales a cambio de trabajo está tan extendido en el campo, afirman las tres inmigrantes que han denunciado esta práctica, que incluso existen encargados que pagan a una mujer para que les busque y lleve trabajadoras que puedan gustarles, que sean jóvenes Quien cuenta este detalle lleva unos meses en España y aún no ha podido trabajar porque se ha negado a aceptar las indignas proposiciones de los supervisores de las empresas agrarias. Fui a un encargado a pedirle trabajo y le dije que lo necesitaba porque debía mantener a mi familia, pensando que lo conmovería, pero me dijo que si quería trabajar tenía que bajarme las bragas Vivo por la caridad de una familia española y a la ayuda de mis compañeras de piso. Para muchas, la única puerta que se abre es ésa agrega la misma mujer, en referencia a las humillantes proposiciones de los encargados. Otra de las denunciantes lleva dos años en España, y gracias a que ha encontrado trabajo en una casa particular puede vivir sin tener que recurrir al campo. Ella sufrió las propuestas deshonestas al llegar a Murcia: Había que acostarse con el encargado para trabajar, pero yo tuve suerte y encontré trabajo en un casa. Además se aprovechan de que la ley te exige haber trabajado al menos seis meses para poder renovar el permiso de trabajo