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ABC MIÉRCOLES 11 1 2006 Nacional 19 Caen dos redes islamistas que enviaban terroristas a Irak y planeaban atentar en España en el futuro La Policía detuvo a doce yihadistas y la Guardia Civil a ocho, en Madrid, Cataluña y País Vasco detenidos intentaron llegar a Irak junto a Mimoun Belhadj, hermano de un imputado en el 11- M al que se le atribuye un comunicado de reivindicación del 11- M D. MARTÍNEZ MADRID. Dos células islamistas han sido desarticuladas por la Comisaría General de Información de la Policía y la Guardia Civil. Una, con base en Madrid, estaba lo suficientemente estructura para cometer en el futuro un atentado en España o en otro país europeo. La segunda, asentada en Cataluña, también se dedicaba al envío de terroristas a la red que en Irak dirige Abu Musab Al Zarqawi. Uno de los enviados fue el autor del atentado suicida contra las fuerzas de seguridad italianas establecidas en Nasiriya (Irak) Otros dos intentaron desde España llegar a Irak en compañía de Mimoun Belhadj, hermano de Youssef, imputado en el 11- M, motivo por el que Bélgica lo extraditó a España. Veinte son los islamistas detenidos en Cataluña, Madrid y País Vasco por integrar dos células- -estaban relacionadas- -que tenían la misión de reclutar, adoctrinar, financiar y enviar mujahidines a Irak. Ambas tenían ramificaciones en Francia, Bélgica, Holanda, Argelia, Marruecos, Turquía, Siria e Irak y sus miembros estaban a las órdenes del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate y el Grupo Islámico Combatiente Marroquí, al que pertenecen varios islamistas del 11- M. Las dos operaciones- -en las que destaca también la información aportada por el CNI- -se desarrollaron de forma simultánea. La llevada a cabo por la Guardia Civil con el nombre de Chacal se realizó en Vilanova i la Geltrú (Barcelona) con un balance de ocho detenidos. Este grupo, dirigido por Mohamed Mrabet Fahsi, funcionaba en Cataluña desde 2003. Además de captar y enviar combatientes a Irak, se dedicaba a la obtención de fondos para la causa iraquí y costear los viajes de los mujahidines Para ello, había montado un entramado económico, integrado por negocios pantalla legalmente constituidos. Tres fueron los yihadistas que la red planeó enviar a Irak. Uno, Belgacem Belliel murió como terrorista suicida en el atentado contra fuerzas de seguridad italianas desplegadas en Nasiriya. Otros dos, Ahmed Said Hssisni y Hassan Mordoude- -ambos detenidos en la operación de ayer- -salieron de España a principio de 2003 con destino a Siria. En el viaje se les unió Mimoun Belhadj, quien vivía en Bélgica junto a su hermano Youssef Belhadj, imputado en el 1- M, ya que se cree que puede ser autor de uno de los comunicados de reivindicación del 11- M. El objetivo de los tres era llegar a b Dos de los Uno de los doce detenidos por la Policía es esposado en su domicilio a la espera de ser llevado a dependencias policiales Irak, pero en Siria fueron detenidos junto a otros cuatro islamistas. Todos fueron expulsados por las autoridades sirias a Marruecos el 19 de enero de 2005. La cuestión es que Ahmed Said y Hassan Mordoude regresaron a España. Los dos estaban muy vinculados al español detenido, Francisco Ródenas Ruiz, convertido al islam y que utilizaba el sobrenombre de Yusef Miembro también de la célula asentada en Cataluña era el imán de la mezquita de Vilanova i la Geltrú, que, según fuentes de la investigación, tenía la misión de adoctrinar. La segunda operación, llamada Camaleón fue desarrollada por la Policía en Madrid, Sant Boi (Barcelona) y Lasarte (Guipúzcoa) Son doce los detenidos. La célula la dirigía el argelino Djamel Dahmani, que había recibido entrenamiento en Afganistán. Se trata de un activista ya conocido por la Policía española y en la actualidad era responsable de la obtención de infor- D. G. P. Tenían ramificaciones en Francia, Bélgica, Holanda, Argelia, Marruecos, Turquía, Siria e Irak mación sobre posibles objetivos. De hecho, el ministro del Interior, José Antonio Alonso, afirmó ayer que esta red estaba muy estructurada y en el futuro sus miembros podrían haber cometido acciones violentas en algún país europeo, y también, desde luego, en España De hecho, Djamel Dahmani mantenía contactos con un marroquí llamado Redoun A. que tiene conocimientos sobre detonación de artefactos explosivos, eléctricos y electrónicos y en más de una ocasión ha servido de enlace para financiar las estructuras asentadas fuera de España. Miembro de la red también era Hussein Hssisni, detenido en Lasarte. El ADN puso nombre al atentado de Irak contra los carabinieri Una prueba de ADN ha servido para averiguar que el argelino Belgacem Belliel fue el autor del atentado suicida que el 12 de noviembre de 2003 asesinó en Nasiriya (Irak) a doce carabinieri, cinco militares, dos civiles italianos y nueve iraquíes. Por sufrir el mayor número de víctimas, el cuerpo de Carabinieri estuvo en primera línea de investigación del acto criminal. Así, junto a las fuerzas de seguridad iraquíes, consiguieron indentificar a todos los fallecidos. Pero hubo una excepción, unos restos que, por su estado, hacían sospechar que podrían corresponder a lo que fue el cuerpo del terrorista suicida. Ante esta posibilidad, se tomaron muestras de ADN de los fragmentos de carne que luego quedaron registradas en el banco de datos de los Carabinieri. La reseña genética no quedó en el olvido y gracias a los cruces de información que mantienen tanto las Fuerzas de Seguridad como los servicios de inteligencia europeos se dio un importante paso en el esclarecimiento del atentado de Nasiriya. Por un lado, los Carabinieri tenían un ADN sin identificar y, por otro, la Guardia Civil, seguía los pasos de una red que desde España enviaba mujahidines a Irak. Por aquellas fechas, los investigadores policiales tuvieron conocimiento por una fuente de información que la célula había mandado a territorio iraquí a un argelino y apuntó la posibilidad de que hubiera participado en un atentado suicida. Su nombre era Belgacem Belliel. Antes esta información los agentes policilaes se pusieron en contacto con un primo del sospechoso, residente en Argelia, con el objetivo de obtener muestras de ADN para luego cotejarlas con las que tenían los Carabinieri. La comprobación fue un éxito, puesto que se hallaron un 90 por ciento de coincidencias. Aunque los investigadores ya no albergan duda alguna sobre la identidad del terrorista, en breve varios agentes de los Carabinieri viajaran a España para concluir la investigación en los laboratorios de la Guardia Civil, cuerpo con el que mantiene desde hace años una excelente colaboración.