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30 MARTES 10 1 2006 ABC Madrid Tiroteo en Correos 1. -El agresor deja su coche aparcado en doble fila y entra al edificio portando una escopeta y una canana repleta de cartuchos 18.19 Edificio de Correos Plaza de Cibeles Calle de A lcalá Entrada principal 3. -Al oir los disparos, otros dos compañeros salen a su encuentro. También abre fuego sobre ellos. Una queda malherida y el otro muere en el hospital. 2. -El vigilante de la garita intenta detenerle, pero recibe 7 impactos en la cara y el cuello. Muere instantáneamente Paseo del Pr ado Lugar del tiroteo 4. -A continuación, el presunto homicida se dirige al patio interior y se dispara a sí mismo en la cabeza. Arma utilizada por el agresor Calle Montalbán Cuartel General del Ejército Plaza de Cibeles Palacio de Linares á Alcal Plaza de la Independencia P del Pra do Canana de cartuchos Infografía ABC A diferencia de una bala, que contiene un solo proyectil, un cartucho de caza contiene entre 30- 36 gr de plomo (unos 300- 400 perdigones) Si se dispara a corta distancia (hasta 20- 25 metros) el resultado es fácilmente mortal debido a que el plomo va muy concentrado; el efecto es similar a disparar con una bala Cartucho de caza calibre 12 70 Lugar del tiroteo Montal bán Juan de M ena Un vigilante mata a dos compañeros por pedir su retirada del servicio y se suicida en Correos El homicida, con problemas psiquiátricos, hirió a otra guardia de seguridad con una escopeta b El agresor se quejó a sus superio- res de que sus víctimas le anotaban más horas en el cuadrante de los turnos y se sentía perseguido. Estaba en tratamiento por depresión CARLOS HIDALGO MADRID. El corazón de la capital se tiñó de sangre a media tarde de ayer cuando el vigilante de seguridad Manuel Ramírez Torrecilla, de 35 años, acabó con la vida de dos compañeros de trabajo, la suya propia y dejó herida de gravedad a otra mujer, con la que hasta hacía poco también había trabajado. Los hechos ocurrieron en el interior de la sede de Correos, el Palacio de las Telecomunicaciones, en plena Cibeles. Todo apunta a que el suceso se debe a una venganza por problemas laborales, llevada a cabo por el también fallecido en plena enajenación mental. Pasadas las seis y cuarto de la tarde, el presunto agresor llegó con un Renault Scenic gris plateado, vehículo de sustitución de un taller, por la calle de Montalbán. Dejó el turismo aparcado en doble fila junto al portón de entrada y se dirigió al interior del edificio por el pasadizo que da al número 5 de la mencionada vía. Según uno de los testigos que se encontraba en el lugar en esos momentos, aparcó tan mal y con tanta virulencia su coche, que reventó uno de los neumáticos. Manuel Ramírez Torrecilla se apeó del vehículo con el semblante desencajado. Iba vestido de paisano y empuñaba una escopeta de caza modelo Franchi, arma que conocía de sobra desde que en junio de 2004 aprobara las pruebas de Guarda Particular del Campo, especialidad caza. En su cinto llevaba una canana con cartuchos de posta del calibre 12. Guardaba otra más dentro del vehículo. Pasó por el portón, que estaba abierto, y, tras recorrer sólo 5 metros, presumiblemente, fue al compañero que se encontraba en la garita al primero al que disparó. Fue éste quien le franqueó el paso: ¿Tú dónde vas? le preguntó. La respuesta fueron entre seis y siete impactos certeros en la cara y el cuello, ocasionados por un mismo dis- Un furgón funerario retira los cuerpos de los dos vigilantes fallecidos paro- -hay que recordar que un tiro de este tipo de armas puede provocar varios impactos- Este hombre, Juan Pedro Jiménez Ortega, español de 49 años, falleció de inmediato. fue alcanzado por un tiro en el abdomen, con orificio de entrada y salida, que le afectó al riñón. Aunque pudo ser sacado de una parada cardiorrespiratoria por el Samur- Protección Civil, falleció minutos después en la sala de urgencias del Hospital Clínico San Carlos, antes de que pudiera ser intervenido quirúrgicamente. La tercera persona blanco de los disparos fue Inés García Pedregosa, también vigilante, que, al cierre de esta edición, se debatía entre la vida y la muerte por los cinco impactos que había recibido en el hemitórax izquierdo en el Hospital Gregorio Marañón. Luego, Manuel cruzó la barrera de acceso a los coches, pasó junto Casi quince impactos Los primeros indicios apuntan a que, alertados por lo ocurrido, otros dos vigilantes de seguridad, que no podían llevar armas de fuego, bajaron desde la zona de recepción, más cercana al portón principal y próximo al acceso a la Secretaría de Estado de Comunicación, y fueron sorprendidos por nuevos disparos. Uno de ellos, otro varón, de 50 años, Manuel Montañés Riesco, Alfons o XII Escopeta de caza Edificio de Correos Alfonso XI Parque del Retiro Calle de Alfonso XI