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ABC MARTES 10 1 2006 23 El presidente Ahmadineyad ordena la reanudación del programa de investigación nuclear iraní El Gobierno francés propone que policías de paisano patrullen en el interior de los centros escolares Israel escribe en hebreo las reglas de las elecciones palestinas en Jerusalén Oriental Hamás lanza una televisión en Gaza con los comicios en su punto de mira Interior palestino reconoce la incapacidad de sus hombres para garantizar la seguridad en los colegios electorales el próximo 25 de enero J. CIERCO JERUSALÉN. Mahmud Abbas no está dispuesto a aceptar que la ley electoral palestina esté escrita en hebreo. Tanto la ANP como los principales partidos en liza para los comicios (con Al Fatah y Hamás a la cabeza) han criticado con dureza- -por las trabas impuestas- -la decisión de Israel, confirmada por su ministro de Defensa, Saúl Mofaz, de permitir la celebración de las elecciones en Jerusalén Oriental, algo a lo que el Gobierno de Ariel Sharón se había opuesto en las últimas semanas. Y es que el visto bueno israelí tiene truco, con condiciones inadmisibles para los palestinos, que ven a Jerusalén Oriental como una más de las ciudades ocupadas por el Ejército hebreo: Si no aceptamos la ocupación en Ramala, Qalquilia o Yenín ¿por qué íbamos a aceptarla en Jerusalén Este, ocupada ilegalmente desde 1967? se preguntaba Saeb Erekat. Israel, en efecto, ha dado un paso al frente al permitir dicha campaña electoral donde antes no lo aceptaba, pero ha dado dos hacia atrás al poner unas condiciones que dirigente palestino alguno, con la carga simbólica que además tiene la Ciudad Santa, podría asumir: ningún candidato de Hamás o de cualquier otro partido b El ministro del contrario a la Hoja de Ruta podrá participar en dicha campaña; cualquier candidato que quiera hacerlo deberá antes pedir permiso a la Policía israelí. Además, en palabras del propio Ezra, la autorización para sacar a los candidatos y los carteles electorales a las calles de Jerusalén Oriental no significa que el Gobierno antes de Sharón, hoy de Ehud Olmert de manera interina, vaya a permitir la celebración de dichos comicios pese a las presiones de EE. UU. y de la UE. Los palestinos de Jerusalén Este sí pudieron votar en las legislativas de 1996 y en las presidenciales de hace un año. Lo hicieron en las oficinas de correos de Israel en la ciudad tres veces santa. La excusa perfecta para Abbas De no permitir Israel el voto en Jerusalén, las elecciones palestinas serían a buen seguro canceladas. Abbas tendría la excusa perfecta así para espantar la amenaza de Hamás, que puede ganar los comicios o llevarse un buen trozo del pastel. Para ello, los integristas no ahorran esfuerzos y ya han lanzado incluso un canal de televisión en Gaza, bautizado Al Aqsa, como la segunda Intifada, a imagen y semejanza de Hizbolá y su cadena Al Manar. Otro factor de riesgo electoral, el caos y la anarquía en los Territorios Palestinos. De hecho, el ministro del Interior, Naser Yusef, se rindió ayer a la evidencia y reconoció que sus Fuerzas no serán capaces de garantizar la seguridad en los colegios el 25 de enero. Para echarse a temblar. AP permanentemente incapacitado para ejercer sus funciones. En ese caso, el Gobierno israelí, en un plazo límite de 24 horas, tendrá que elegir un nuevo primer ministro, pero sólo entre los cinco miembros de Kadima, el partido creado por Sharón hace poco menos de dos meses a su imagen y semejanza tras romper su larga unión con el Likud, que forman parte en la actualidad del Ejecutivo. El relevo sería Olmert Poco importa el nombre de los otros cuatro porque Ehud Olmert, el ex alcalde de Jerusalén, primer ministro ya en funciones desde la hospitalización de Arik cuenta con todas las papeletas para recibir esa pesada responsabilidad. En todo caso, su mandato tendría fecha de caducidad, que no es otra que la del 28 de marzo, fecha en la que, a diferencia de las legislativas palestinas del 25 de enero, que pueden ser aplazadas en cualquier momento, los israelíes tendrán sin duda alguna una cita con las urnas. Una cita a la que faltará con toda seguridad, pese al optimismo demostrado por su hijo mayor Omri, en conversación con el titular de Defensa, Saúl Mofaz, el político israelí de más peso e influencia desde la desaparición del padre y fundador del Estado de Israel, David Ben Gurión: Ariel Sharón.