Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
22 MARTES 10 1 2006 ABC Internacional Sharón despierta poco a poco del coma, aunque permanece en situación crítica Los médicos que le atienden creen prematuro determinar la reacción de su cerebro ministro israelí respira por sí solo y ha movido el brazo y la pierna derechos, pero estas primeras reacciones positivas no garantizan que salga con vida JUAN CIERCO. CORRESPONSAL JERUSALÉN. Una pierna, la derecha. El brazo, del mismo lado. Ambos, movidos ligeramente en respuesta a los primeros estímulos ante el dolor. Una respiración espontánea, sin asistencia de la máquina a la que sigue conectado pese a todo por si acaso. Unas toses bien recibidas. Un despertar lento, pausado, mirado con lupa, imprevisible todavía aunque esperanzador para los galenos. Ariel Sharón ya no está en coma inducido. Pronto dejará de dormir inconsciente. Eso al menos es lo que esperan los médicos que le atienden desde el pasado miércoles. Ese es, en efecto, el segundo paso. El crucial. El momento en que el primer ministro de Israel se despierte en la planta séptima del hospital Hadassah de Ein Karem, a las afueras de Jerusalén, en una habitación de la unidad de cuidados intensivos, será el que determine la capacidad de respuesta de su cerebro después de un infarto cerebral, una masiva hemorragia y tres operaciones quirúrgicas en sólo dos días. b El primer Peregrinación al hospital, día y noche J. C. JERUSALÉN. El hospital Hadassah de Ein Karem se ha convertido en uno de los lugares de peregrinación más visitados de Tierra Santa, que ya es decir, desde el ingreso de Ariel Sharón. Día y noche, bajo el sol primaveral de los primeros días y la lluvia y el frío, más propios de la estación, de los últimos, centenares de personas, en cascada, uno a uno, en grupo, se han acercado hasta las puertas del centro clínico, tomadas por decenas de medios de comunicación nacionales y extranjeros, para rezar por su primer ministro, depositar unas flores o entregar unas cartas o dibujos. Judíos ortodoxos; ancianos y jóvenes; profesoras de guarderías cargadas con los detalles de sus niños para el paciente; senadores judíos de Estados Unidos; supervivientes del Holocausto que se unen a las oraciones de un rabino con pancarta incluida... Ni en sus mejores sueños habría pensado Arik como se le conoce en su país, ser el centro de la diana de tanto cariño y tanta preocupación espontáneos. Algunos, sobre todo los colonos de Gaza evacuados este verano, no le perdonan su traición pero incluso ellos se han acercado hasta aquí con los mejores deseos e intenciones. Dos judíos ultraortodoxos, a su llegada ayer al hospital Hadassah, en Jerusalén Lento despertar programado Primero debe despertar, cosa que no todos los pacientes que han pasado un trago tan amargo como el de Arik han conseguido. Si abre los ojos, y mira a uno y otro lados, y reconoce a los suyos, y gesticula, se podrá aventurar un regreso tranquilo, tras una muy prolongada convalecencia, a la normalidad diaria. No a la actividad política, algo descartado por completo, pero sí a una vida de la que habría estado a punto de irse para siempre. Para la mayoría de israelíes está pues muy claro que Sharón ya no será el mismo que antes del pasado miércoles. Pero, a la espera del momento de la verdad, previsto para las próximas horas, quizás incluso días, cruzan los dedos y permanecen pegados atentos a la pantalla, conscientes de que todavía es demasiado pronto para sacar conclusiones y de que el granjero rebelde, el guerrero que nunca colgó del todo el Un pistolero palestino apuntaba ayer su arma en Gaza contra un cartel del primer AP ministro israelí con la leyenda (en árabe) Sharón, al basurero de la historia lor. Sólo cuando el primer ministro se siente al borde de la cama, sin complicación secundaria, sin infecciones amenazadoras, y nos hable, podré decir sin temor a errar que su vida no corre peligro. Pero sólo entonces declaró el doctor Umansky. hem Mazuz, de las consecuencias concretas en su cerebro del infarto y la hemorragia sufridos hace casi una semana, y de las tres operaciones de urgencia posteriores. Mazuz, con dicha información oficial, sin hacer por supuesto caso a la rumorología que ha montado su particular tienda de campaña a la puerta del hospital, como han hecho muchas de las televisiones locales e internacionales aquí acampadas, decidirá entonces si declara o no al primer ministro fusil pese a dar el salto sin paracaídas a la política, sigue en situación crítica. Así se encargaron en la tarde de ayer de recordarlo el director del hospital, el doctor Shlomo Mor- Yosef, y el neurocirujano de origen argentino, el profesor Félix Umansky, uno de los dos especialistas que intervinieron al jefe del Ejecutivo hebreo. Sharón tendrá además que someterse a partir de ahora a unos exámenes concienzudos para comprobar cómo reacciona a la luz, a los ruidos, al do- Informe médico al fiscal general Con todos los datos en sus manos y en sus ordenadores, los componentes de su equipo médico habitual informarán al fiscal general del Estado, Mena-