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20 Nacional MARTES 10 1 2006 ABC Una pareja de adolescentes alemanes se quita la vida en Denia por un pacto b Los muchachos, un chico y una chica de apenas 17 años, se marcharon de sus casas para preparar durante días su suicidio en una vivienda de alquiler I. B. ALICANTE. Ni signos de pelea ni indicio alguno de violencia en torno a los cuerpos de los dos adolescentes alemanes hallados muertos ayer en el interior de un chalé situado en la urbanización Les Marines, perteneciente al municipio alicantino de Denia. La tesis del suicidio pactado constituye para los investigadores policiales el principal razonamiento capaz de explicar la muerte de la joven pareja- -los dos, chico y chica, tenían 17 años- producida, al parecer, por una ingesta masiva de fármacos. La inspección ocular de la Policía, desarrollada después de que un técnico de mantenimiento de la urbanización alertara del hallazgo de los cadáveres ayer por la mañana, reveló una gran cantidad de pastillas diseminadas en torno a los cuerpos. Éstos, de acuerdo con fuentes próximas a la investigación, no presentaban ningún signo aparente de violencia. De igual modo, el domicilio, emplazado en una zona residencial en la que vive una apreciable colonia de ciudadanos alemanes, no estaba forzado en ninguno de sus accesos. Compañeros de Gaspar García se concentraron ante el hospital Virgen del Rocío, donde trabajaba el asesinado EFE La familia gitana implicada en el crimen del conductor quería irse de su poblado tras participar en un tiroteo anterior La Policía ha detenido como encubridor a un tío de la pequeña atropellada b Los tres hermanos fugados y su familia fueron tiroteados en el Vacie a finales de diciembre desde un coche. Además, son parientes del asesino de un policía luso JOSÉ L. GARCÍA SEVILLA. El enfrentamiento armado ocurrido el pasado 27 de diciembre en la barriada marginal de El Vacie, en Sevilla, en el que fueron tiroteados los familiares de el Pecas -detenido la pasada semana por el asesinato de un policía en Portugal- ha resultado ser la causa remota del asesinato de Gaspar García, el pasado domingo en la calle Isaac Peral, habida cuenta de que los autores de la muerte del celador y toda su familia estaban recogidos voluntariamente en el albergue de la Junta de Andalucía para huir de los autores de aquella agresión, sobre los que por el momento no hay noticias de su paradero. La causa hay que buscarla en el parentesco del padre de la pequeña atropellada, y consiguientemente de sus dos hermanos, huidos tras el asesinato del celador, con el propio Pecas cuya familia en pleno fue tiroteada aquella noche del mes de diciembre desde un vehículo en marcha por un grupo de personas, asimismo de etnia gitana, que se supone llegado o relacionado con las Tres Mil Viviendas. Hasta ese momento, la familia residía en una chabola del Vacie, donde estaba censada. La tragedia del pasado domingo cobró ayer aún mayor dimensión al conocerse por boca del jefe superior de Poli- Una acción muy pensada Pese a que se especuló en un principio con que la casa en que fueron encontrados los cadáveres perteneciera en régimen de alquiler al padre de uno de los jóvenes fallecidos, parece ser que fue uno de los adolescentes el que logró las llaves de la vivienda, donde se piensa que llevaban varios días preparándose para materializar su fatal propósito. La Policía trata de confirmar este extremo dada la extrañeza que causa a los agentes la facilidad que tuvieron los fallecidos en poder alquilar la casa pese a su minoría de edad. En este sentido, tampoco queda descartado que los muchachos lograran la llave, encontrada junto a uno de los cuerpos, por otros métodos. Según sus familias, los chicos faltaban de sus domicilios desde hace varias jornadas. El de ayer no es el único episodio macabro registrado en una vivienda de este área del norte de Alicante. Así, en la localidad de Benissa fueron hallados hace seis días los cuerpos de un matrimonio británico muerto semanas atrás. El hombre falleció de un ataque mientras su esposa lo hizo de inanición tras fracturarse una cadera al tratar de socorrerlo. cía, Enrique Álvarez Riestra, que el asesino o los asesinos de Gaspar García tenían previsto abandonar el albergue el mismo domingo. Sin embargo todo cambió cuando acabaron a tiros con el celador del Hospital Virgen del Rocío, en represalia por el topetazo que con su coche dio a la hija de su agresor cuando ésta, junto con otros dos niños casi de su misma edad, saltó de improviso a la calzada entre unos contenedores de basura. La reacción inmediata del conductor, que circulaba a una velocidad prudente y correcta según el jefe policial, no pudo impedir que el vehículo García circulaba de forma prudente y correcta SEVILLA. La niña herida en el accidente que tuvo como colofón el asesinato de Gaspar García sufrió heridas leves y en ningún momento hubo el menor indicio de que la vida de la pequeña corriera peligro. El atestado policial tras el siniestro ha demostardo que el conductor transitaba a una velocidad más baja de la establecido, que circulaba de forma prudente y correcta y que frenó en cuanto vio salir a los niños a la calzada, a los que sólo dio un topetazo con el paragolpes del vehículo, que produjo leves hematonas y rasguños a los atropellados. empujara a la niña, con las consecuencias conocidas. Poco después del crimen, la Policía trasladó a las dependencias de la Jefatura Superior a cuatro miembros de la familia de los agresores, tres hombres y una mujer, a los que se sometió a un test de disparo para confirmar o descartar que alguno de ellos hubiera empuñado el arma, o las armas, asesinas. Tres de los interrogados quedaron posteriormente en libertad, mientras que un tío de la pequeña fue formalmente detenido como encubridor del crimen. La víctima recibió dos disparos en la cabeza, mortales. El cuerpo presentaba otros impactos, hasta un total de nueve. En el lugar del crimen, la Policía recogió diez casquillos de bala además de un proyectil no percutido que, según el jefe superior, se cayó lo que indirectamente podría dar pie a la teoría de que sólo hubo un asesino que tuvo la sangre fría de recargar la pistola. No obstante, en tanto no se conozcan los resultados de balística, no será posible aseverar si hubo una o varias armas implicadas. El jefe superior confirmó que el asesinato fue perpetrado sin mediar palabra con la víctima y que los huidos son tres hermanos que tienen entre 25 y 30 años, con antecedentes por delitos contra el patrimonio. De lo que no cabe duda, por los testimonios recogidos, es que el padre de la niña disparó contra el conductor del vehículo, aunque lo que está por determinar es si también lo hicieron los demás. La Policía esperaba poder determinar este extremo tras un estudio de la grabación de las cámaras de seguridad del albergue, pero éstas no funcionaban correctamente