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ABC MARTES 10 1 2006 Nacional EL DESAFÍO DEL ESTATUTO CATALÁN EL CESE DEL TENIENTE GENERAL MENA 13 Bajo arresto y con normalidad laboral J. L. GARCÍA SEVILLA. Una actividad laboral normal marcó ayer el primer día laborable del teniente general José Mena Aguado, dentro de los ocho de arresto que le fueron impuestos tras su polémica alocución del pasado día de la Pascua Militar. El general acudió como cada día a su despacho oficial, colindante y comunicado con su vivienda particular, ambos enclavados en el histórico edificio que alberga a la Capitanía de Sevilla, actual sede de la Fuerza Terrestre. Como corresponde a la normativa disciplinaria vigente, el general Mena, a quien no le ha sido retirado el mando al ser de carácter leve la sanción impuesta, siguió con su labor diaria y despachó con sus colaboradores, señalaron fuentes militares. Estas mismas fuentes recordaron que el régimen disciplinario vigente obliga a que el sancionado continúe con su trabajo y posteriormente cumpla con el arresto en el lugar asignado. Antes de la última reforma, los arrestados leves tenían que permanecer obligatoriamente en el lugar del arresto. En este caso, se da la circunstancia de que el mismo edificio alberga tanto el domicilio como el despacho del teniente general Mena, de quien ayer se recordaba que no fue el pasado día 6 el primero que utilizaba para expresar su temor ante las amenazas de ruptura de la cohesión de España Así lo manifestó ya en 2005, apenas quince días después de tomar posesión como jefe de la Fuerza Terrestre. Precisamente, en aquella alocución hizo suyas las palabras del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y del ministro de Defensa, José Bono, y recordó que las Fuerzas Armadas son un elemento de estabilización El caso Mena ha provocado una lluvia de artículos en la Prensa internacional. Unos destacan el trasfondo político y otros han desempolvado a Tejero Del fantasma de Franco al Zapatero equilibrista TEXTO: JUAN PEDRO QUIÑONERO EFE personas, con la presencia del Jefe del Estado Mayor o de la Prensa, en los que hay veces que sí hay un control previo de los textos, pero porque lo normal es que una persona que habla en último lugar tenga conocimiento de lo que han dicho los anteriores para no repetir y para ver que no haya contradicciones entre las diferentes voces De su puño y letra En todo caso, y según confirmaron a ABC fuentes militares en Sevilla, el discurso de Mena Aguado es obra de él mismo porque no tiene amanuense no lo entregó a nadie hasta cinco minutos antes de pronunciarlo, cuando llegó a la Capitanía General y lo dio para que fuese fotocopiado para la Prensa. Además, añadieron, hizo sobre la marcha improvisaciones, como una referencia a Azaña que no aparecía en el texto original, informa José Luis García. Por su parte, fuentes del Gabinete del ministro confirmaron que el texto del teniente general Mena tampoco pasó en ningún momento por los servicios centrales del Ministerio de Defensa en Madrid, puesto que tampoco existe normativa escrita que lo imponga, y habida cuenta de que- -dijeron- intentar controlar los textos de todos los altos cargos militares en todos los actos públicos sería una labor policial imposible Al igual que en el Ejército de Tierra, subrayaron que la práctica en aquellos actos a los que asiste el ministro es pedir a veces, nunca de forma sistemática los discursos del militar de turno o de las otras autoridades que van a intervenir con idéntico fin que en el Cuartel General: Evitar que se repitan ideas, que en todos se recuerde la efeméride histórica que dio lugar al acto PARÍS. El New York Times, el Times londinense, Le Monde, Suddeutsche Zeitung, Clarín, Liberation y Der Spiegel, entre otros medios de referencia europeos y americanos, parecen coincidir que el caso del general Mena refleja un malestar de fondo porque nadie parece comprender con claridad donde comienzan y donde terminan unas reformas que desentierran enfrentamientos imprevisibles. Cuando el Times destaca a dos columnas de su primera página de su edición internacional una foto del general, para hacer una llamada a sus páginas interiores, donde habla, a toda página, del fantasma de Franco parece evidente que una de las referencias históricas de la prensa europea está insistiendo en la gravedad de un inflamable debate institucional. El Times y el Irish Independent coinciden en destacar, igualmente, las declaraciones del coronel José Conde Monje, presidente de la Asociación Militar Española, insistiendo en que, a su modo de ver, los políticos no quieren reconocer la gravedad de un problema que amenaza con romper España Quizá sea sintomático que dos medios tradicionalmente sensibles a los puntos de vista gubernamentales españoles, Liberation y Le Monde, publiquen desde hace días advertencias en esa misma línea. Liberation publicó a finales de año un largo informe que llevaba este título: El federalismo español, en peligro Y Le Monde ha destacado a toda página un severo artículo insistiendo en la gravedad del malestar y la crispación condenando al presidente Zapatero a una función de mero equilibrista Un semanario tan poco favorable a las derechas europeas como Der Spiegel ha insistido, igualmente, en la gravedad del trasfondo político, utilizando la palabra golpistas para hablar de algunos militares españoles. Más allá de la exactitud o inexactitud de tal tipo de calificativos, es de subrayar que se trata de una terminología que bien refleja una crisis de credibilidad y confianza entre varias instituciones. Desde otro punto de vista, Clarín ha creído oportuno subrayar que, en verdad, desde su óptica, Mena Aguado era un militar que contaba con la más absoluta confianza de las más altas jerarquías del Estado. Detalle que tampoco parece abonar la tesis de un caso aislado Bien al contrario. Süddeutsche Zeitung considera oportuno ilustrar una larga crónica del caso con la legendaria foto del coronel Antonio Tejero, en la tribuna del Parlamento, empuñando su pistola con la mano derecha y levantando el brazo izquierda: imagen que tampoco transmite a la opinión pública de la primera potencia europea una imagen de serenidad política absoluta, para destacar con severidad extrema la gravedad de las tensiones de fondo. Liberation, por el contrario, insistía ayer en los esfuerzos y fidelidad del estamento militar a las instituciones. Este rotativo ligaba su artículo de fondo sobre el caso Mena Aguado a otras informaciones del mismo periódico presentados con estos titulares: La región que se convierta en Estado saldrá de la UE o Los catalanes, desunidos en sus pruritos separatistas