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70 LUNES 9 1 2006 ABC Economía La Justicia europea estudia medidas cautelares sobre la opa previas al veredicto del Gobierno El próximo día 13 hay una vista pública en el Tribunal de Luxemburgo con Gas Natural y Endesa b Aunque el Gobierno español parece decidido a aprobar la opa sin demasiadas exigencias, todavía no se descarta del todo una solución negociada, que implicaría que Gas Natural retirara su oferta hostil M. NÚÑEZ Á. LASO D LOM BRUSELAS MADRID. El 7 de febrero es la fecha. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea tiene previsto decidir antes de ese día si toma o no medidas cautelares sobre el recurso presentado por Endesa a la decisión de la Comisión Europea de que la opa lanzada por Gas Natural la analicen las autoridades de competencia españolas en lugar de las comunitarias, según ha sabido ABC de fuentes solventes. Esta fecha tiene su origen en que, al parecer, sería el plazo máximo del que dispone el Gobierno español para pronunciarse sobre la operación, una vez que el Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) envió el pasado jueves 5 de enero su dictamen sobre la opa al ministro de Economía, Pedro Solbes, quien a su vez se lo ha hecho llegar al Gobierno. Desde ese momento, el Ejecutivo dispone de un plazo máximo de un mes para decidir. Por ello, y según fuentes del Tribunal de Luxemburgo, la Justicia europea tiene previsto pronunciarse sobre posibles medidas cautelares previas, derivadas del recurso de Endesa, antes de que el Gobierno español decida sobre la operación y ésta se ponga en marcha. La comisaria de Competencia, Neelie Kroes, firme partidaria de que Bruselas analizara la operación el Gobierno español. Expertos jurídicos comunitarios justifican la adopción de estas medidas cautelares. Uno de sus argumentos es que no sería lógico que, si el Gobierno español aprueba definitivamente la operación- -lo que provocaría la consiguiente compra de acciones y venta de activos- posteriormente hubiera un fallo judicial que amparara el recurso de Endesa y, por tanto, paralizara la opa al declarar el Tribunal a la Comisión Europea competente en la materia, y no al Gobierno español. AFP Posiciones antagónicas En ambos casos, tanto en la decisión sobre la posible imposición de medi- Seguimiento cercano Este tribunal también está siguiendo muy de cerca lo que ha sucedido en nuestro país en los últimos días relacionado con la opa. Su atención se ha dirigido sobre todo al rechazo frontal del TDC a la operación y la respuesta del Gobierno al fallo de Competencia, en la que acusaba al PP de haber politizado la decisión del tribunal ejerciendo su mayoría en el pleno. Así, algunas fuentes consultadas no descartarían tampoco que Bo Vesterdof, presidente del Tribunal de Primera Instancia de la Unión Europea, también intente dictar su fallo definitivo sobre el recurso de Endesa antes de que acabe el plazo que tiene el Gobierno español para pronunciarse, es decir, en torno al 7 de febrero. Sin embargo, esto no parece lo más probable, sobre todo si finalmente se decide a dictar severas medidas cautelares que puedan proteger su posterior fallo del recurso de Endesa sobre lo que decida das cautelares o no como en el fallo final al recurso, el juez se encuentra asesorado por un equipo de expertos en contabilidad empresarial. Se trata de una medida lógica, pues los argumentos de ambas empresas para que el caso se quede en Bruselas o en Madrid son en su mayor parte económicos. Hay que recordar que la comisaria ¿Solución amistosa? Todas las miradas están puestas en el presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa. Muchas fuentes le otorgan la posibilidad de convertir en amistosa la opa hostil, por su condición de mayor accionista de Endesa, con un 9 del capital, y consejero de la eléctrica, siempre que atienda a las ofertas que le está haciendo La Caixa para que sea un socio de peso en su poderoso grupo industrial. Sin embargo, aunque siempre de buenas maneras con la caja catalana, Blesa hasta la fecha no se ha movido de la posición del consejo de Endesa de rechazo frontal a la opa y está muy condicionado por el Partido Popular. Por ahora la posición de Blesa es la misma que la del presidente de Endesa, Manuel Pizarro: negociar sólo si se retira la opa. Pizarro ha dejado muy claro que no piensa ser empleado de La Caixa. Dice, además, que únicamente aceptaría sentarse a negociar con el presidente y el director general de la caja catalana, Ricardo Fornesa e Isidro Fainé, si éstos retiran la opa. Esto, desde luego, parece muy improbable, a menos que el Gobierno imponga fuertes condiciones a la operación. De hecho, hay fuentes que no descartan que desde determinados sectores de La Caixa se esté pidiendo al Gobierno un listón muy alto, aunque no imposible, para facilitarles una retirada a tiempo y poder abrir negociaciones con Endesa y Caja Madrid. Y esto sucede por algo evidente: porque tras el desgaste sufrido por la entidad catalana en todo este proceso está muy clara la existencia de un plan B que ya ha desvirtuado en parte la operación. La Caixa, aunque ganase la opa, no podría entrar en Endesa como un elefante en una cacharrería. Además de vencer tiene que convencer, y a lo mejor para eso puede valer una negociación, aunque al Gobierno y a otros sectores del grupo industrial de la caja catalana no les guste esta posibilidad.