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ABC DOMINGO 8 1 2006 Internacional 37 Un reportaje de la TV alemana asegura que Castro preparó el asesinato de Kennedy El espionaje cubano prometió a Oswald 6.500 dólares por el magnicidio GUILLEM SANS. SERVICIO ESPECIAL BERLÍN. Fidel Castro se acerca al medio siglo de gobierno en Cuba, y si el documentalista alemán Wilfried Huismann tiene razón, como parece demostrar en una producción recién estrenada en la televisión pública alemana, el dinosaurio del Caribe no sólo habrá sobrevivido a casi una decena de presidentes de EE. UU. sino que tendrá también en su historial el asesinato de uno de ellos: John Fitzgerald Kennedy. La investigación del magnicidio concluyó que el francotirador que mató al presidente el 22 de noviembre de 1963, Lee Harvey Oswald, era un fanático que actuó por su cuenta. Pocos se lo creyeron. Esa explicación oficial alentó múltiples teorías, entre ellas la Cuba Connection que Huismann considera ahora confirmada en su trabajo Cita con la muerte. Castro y Kennedy emitido por el canal ARD. Huismann, que viene a rebatir las teorías que ven a la CIA y a la mafia tras el crimen, investigaba en realidad la vida de una amante de Castro, Marita Lorenz. En sus pesquisas topó con James Hosty, agente del FBI que interrogó a Oswald. Hosty dice que sólo una pregunta puso nervioso al francotirador: ¿Qué había hecho en México ocho semanas atrás? Helena Garro de Paz, hija de Octavio Paz, recuerda en el documental haber visto entonces a Oswald con una funcionaria de la embajada cubana en una fiesta de comunistas mexicanos. Huismann defiende que el espionaje cubano contactó con Oswald un año antes del atentado y lo utilizó para matar a Kennedy. Tanto el sucesor de Kennedy, Lyndon B. Johnson, como su hermano, Robert Kennedy, ocultaron esa hipótesis porque ésa revelación conduciría necesariamente a una barbaridad atómica mundial. Huismann ha dado con un telegrama del KGB al G 2 con la recomendación de vigilar a Oswald en México. Podría serles útil. mann entrevista a Rolando Cubela, ex comandante revolucionario que se hizo pasar por disidente ante los americanos, que le encargaron eliminar a Fidel. Cubela, agente doble, le avisó. Pero Huismann da jaque mate a las teorías rivales con el testimonio de Óscar Marino, ex alto oficial del G 2 que asegura ante la cámara haber conoci- do en su momento el plan de asesinar a JFK. Oswald, cuenta Marino, no era el mejor para ejecutarlo, pero sí el único disponible. Se ofreció para matar a Kennedy, y nosotros lo utilizamos declara. El trabajo de Huismann es exhaustivo, resulta plausible y encaja por todos los lados. Más no se le puede pedir a un documental. Fidel Castro REUTERS Una semana clave El documentalista indagó los movimientos de Oswald durante los seis días de su estancia mexicana y entrevistó al ex agente del FBI Lawrence Keenan. Encargado de investigar la pista mexicana, Keenan regresó a los tres días por orden de Johnson. No tuvo tiempo para nada. Cuarenta años después, Keenan regresa a México con Huismann y ambos obtienen acceso a un expediente inédito del espionaje mexicano. Título: Oswaldo- Kennedy donde se demuestra que Oswald contactó allí con el G 2 en septiembre de 1963 y recibió el encargo de matar al presidente por 6.500 dólares. Fracasada la intervención de Bahía de Cochinos, Robert Kennedy quería matar a Castro. Alexander Haig, que sería ministro de Defensa de Ronald Reagan y entonces coordinador de las actividades anticastristas, habla de ocho planes para ello. En España, Huis-