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6 Opinión DOMINGO 8 1 2006 ABC AD LIBITUM PROVERBIOS MORALES EL PRECIO DE UNA ALARMA HUMOS de Arnaldo, sus camisetas de rayas, la emoción pugnanA primera semana del año ha visto alfombrarse do por derretirse en los ojos de los empresarios vascos de colillas las aceras y uno transita sobre el muante aquel nuevo estilo, tan distinto del bronco bramillido sedimento de la desesperación con la solemdo de Idígoras (la indumentaria es lo de menos, decían: nidad boba del camello de Gaspar entre los llamazares antes de un mes se pondrá corbata) Recuerda, oh, rede Bactriana. Ya Evomorales se fue, buscando un sol de cuerda, imborrables días del setenta y nueve, con la papaya, con su combito aymará, con su chaleco de raizquierda cantando a coro las alabanzas de la Reyas. Evo se marchó y sólo nos dejó recuerdo de volución Islámica (las melenas y las minifaldas su ausencia, sin la menor indulgencia. Quizá son reaccionarias en Teherán, había escrito Painmensos depósitos de tobas fermenten duransolini diez años atrás) Recuerda, por qué no, al te millones de milenios sobre lo que un día hapayaso de la pipa, el pasamontañas, el huipil y el brá sido Caballero de Gracia o Aribau o Sierpes escarabajo pelotero en los confines de la Selva o la Avenida de Sabino Arana y acaso cuando Lacandona. Recuérdalo cuando oigas el enésilos últimos catalanes de diseño inteligente se mo elogio del poncho y de la pollera. hayan extinguido en la reserva de Terrassa a Tapizan los pingajos del vicio las calles de Escausa de una pelagra atípica transmitida por el JON paña y en La Paz pintan bastos para los claritos langostino navideño, un descendiente indigeJUARISTI de piel. Los Reyes Magos han vuelto a la Persia nista de los primitivos colonizadores marciazoroastriana gobernada por un loco sediento de sangre nos reclame para su pueblo la propiedad del hidrocarjudía. La temperatura desciende. Por todo el litoral del buro resultante. Evo se fue y yo escribo mis proverbios Guadarrama llueve y gracias a ello las pisadas de los (Morales) mientras miro a través de la ventana cómo se madrileños no levantan tsunamis de ceniza que arrasadesploman ateridas las pobres empleadas a las puertas rían la península desde la Puerta del Sol. Entramos en de las oficinas bancarias, la luciérnaga roja del pecado un evo revo porque Evo toma el relevo. Otra vez la seasomando entre sus garras tintas en púrpura invernal. ducción de los pobres, o sea, de los que hablan en nomEvomorales se fue. Rodríguez no ha tenido arrestos bre de los pobres y llaman terrorista a Bush o rezan para cobrarle la deuda en hoja de coca, con lo que nos para que muera Sharon. Recuerda. Otegui nunca se puhabrían aliviado el mono, durante la trémula cuesta de so corbata: Eguíbar se la quitó. Uno de los asaltantes de enero, sus infusiones probadamente terapéuticas. Pela embajada americana en Teherán preside hoy el goro también la coca boliviana es de los bolivianos, sobre bierno iraní, anuncia que seguirá adelante con su protodo de los indígenas. Evo no la cambia por nada, ni por grama nuclear y sueña con hundir a los israelíes en el petróleo de Chávez ni por los puros del Comandante, Mar Rojo. Recuerda: el Che murió en Bolivia, hace casi cuánto menos por deuda condonada, que, viniendo de cuarenta años, después de ver frustrarse su esperanza los españoles y teniendo en cuenta lo que todavía nos de hacer de los Andes la Sierra Maestra suramericana. deben del expolio colonial, es un insulto, aunque inverEvo Morales sólo aspira a reconstruir el imperio anditirla, por supuesto que la invertiremos. En el Gran Prono de las Cuatro Regiones (él lo ha dicho, ¿te parece que yecto: la restauración del Tahuantinsuyu (y esto no es bromea? No es un tiempo propicio a que le bajen los mío, es de Evo) ¿Que suena a cachondeo? Ya me lo dihumos. Estamos en dos mil seis y los únicos humos a rás cuando impongan el aru unificado como lengua nabajar son los de la presunta minoría que enmoqueta de cional. Evo vino y se fue, disfrazado de Rigoberta Menpitillos consuntos la ciudad. Ya sabes: fumar no es prochú sindicalista. Cuándo he vivido yo esto, me pregungre ni solidario. Evo, pasa coca. to. Recuerda, oh, sí, recuerda, el inenarrable chalecazo S UMAMOS muchos millones los ciudadanos que compartimos una gran preocupación por el futuro de la unidad de España Incluso sería insensato no vibrar con esa inquietud; pero cuenta, a nuestro favor, que a diferencia con José Mena Aguado, no somos tenientes generales del Ejército y, menos todavía, jefes de la Fuerza Terrestre del Ejército de Tierra. Cualquiera de nosotros puede, y hasta debe, proclamar tan patriótica inquietud y, sin embargo, el teniente general Mena se equivocó al hacerlo vestido de uniforme y en el transcurso de un solemne acto castrense en la Capitanía General de Sevilla. Las formas son fundamentales para el juego M. MARTÍN democrático. Claro está FERRAND que, como indica el artículo octavo de la Constitución, las Fuerzas Armadas tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defen- der su integridad y el ordenamiento constitucional pero sólo al poder civil, legal y democráticamente constituido, le corresponde señalar, si es necesario, el momento y el modo en el que el Ejército deba que cumplir con tan trascendental misión. El ministro de Defensa, José Bono, destituyó ayer de su mando al teniente general Mena y así, en puridad democrática, quedó subsanado un error formal, no conceptual, al que el ambiente dominante empujó a un militar de limpia y brillante carrera. El problema se superpone ahora al error del general, no caduca con su sanción. En el Ejército y en el mundo civil es claramente mayoritaria la sensación y la inquietud que Mena trasladó, como resumen del sentir de sus subordinados, a sus superiores. Eso no cambia y es responsabilidad del Gobierno acallar esa inquietud colectiva por la vía de la supresión de las causas que la motivan, no por la de la palabrería hueca que le define. ¿Está el Gobierno de Zapatero en condiciones de enfrentarse al problema después de haber sido el catalizador de la ambición independentista catalana con el rácano fin de su propio confort parlamentario? El teniente general Mena ha pagado con una nota adversa en su propio historial un gran servicio a España. Nos ha dado la alarma, en el momento más oportuno, sobre algo en que, nacionalistas fervorosos aparte, coincidimos más del ochenta por ciento de la población. Verdaderamente, la preocupación por la unidad de España se ha desatado con la presentación del proyecto de Estatuto de Cataluña Castigar al general Mena por recordárnoslo es justo y necesario, que los cauces son los cauces; pero resultaría insensato no dar por oída la advertencia de un militar tan generoso como para sacrificar el brillo de su carrera y ponernos en guardia frente a un peligro cierto. Trasladar el debate a la Carrera de San Jerónimo, donde corresponde, y hacerlo cursar con luz y taquígrafos sería empezar a recorrer el buen camino. Menos capillitas de compadres y más sesiones representativas. L