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ABC SÁBADO 7 1 2006 Sociedad 47 Jesús Caldera, en su despacho, durante la entrevista concedida a ABC El TC dará la razón al Gobierno sobre el Archivo de Salamanca ¿Cree que el Tribunal Constitucional se pronunciará a favor de la Junta de Castilla y León en el asunto de los papeles del Archivo de Salamanca, o del Gobierno? -La ley está muy bien fundamentada y el recurso de inconstitucionalidad es oportunista, dedicado sólo a intentar frenar el desarrollo de una norma legal. Mi impresión es que el TC dará la razón al Gobierno, pero en todo caso siempre hay que respetar lo que diga. ¿Está de acuerdo con que los papeles salgan del Archivo antes del dictamen del TC? -Sí, por supuesto, como la mayoría de los salmantinos. No conviene dejarse cegar por el espejismo. Los manifestantes del otro día en Salamanca eran muy pocos. Somos una gran mayoría de salmantinos quienes estamos por la conciliación, por la unidad del Archivo, porque la unidad del Archivo no se toca. Eso de que se desmiembre el Archivo es algo inaudito. Somos más quienes estamos por que una parte de los documentos, el 2,5 por ciento, se devuelva a sus legítimos propietarios. No es lógico que el original del Estatuto de Autonomía de Cataluña se encuentre en el Archivo de Salamanca. ¿No supone abrir la puerta para que otras comunidades soliciten sus documentos? -No. La ley es muy clara, establece quiénes son los titulares legítimos de esos derechos: sólo las instituciones públicas que en su momento tenían competencias en la materia, y en este caso era Cataluña, las demás no. trimonio debe mantenerse. No es justo, ni solidario ni ético que los familiares vacíen el patrimonio de estas personas y luego las lleven a una residencia. Cuando una persona necesite una residencia para el resto de su vida y no disponga de recursos suficientes puede alquilar su patrimonio o acudir a la hipoteca inversa; existen fórmulas financieras que se pueden desarrollar y son buenas. Nadie va a quedar de- samparado en sus necesidades. Eso está no sólo en el espíritu, sino también en la letra de la ley. ¿No teme que un sector del mercado vea un negocio floreciente en esos casos? -No. Estableceremos mecanismos de control suficientes, a través de acreditaciones, para las entidades financie- ras. Es intolerable que a una persona se la engañe. Ya se preocupará el sistema de que no haya fraude. ¿Se trata de que quien más tenga más pague? -Se trata de que el servicio, que tiene un coste elevado, sea sufragado por el usuario según su capacidad económica. Supongamos que un enfermo de alzheimer precisa una plaza en una residencia que cuesta 1.700 euros al mes y recibe la pensión máxima, unos 1.900 euros, además no tiene familiares ni otras cargas; lo lógico es que pague el 90 por ciento del coste de la residencia, que es lo que se hace ahora. Pero si el usuario percibe una pensión de 600 euros y no tiene más recursos, el sistema tendrá que aportar los mil euros restantes. Quien disponga de más re- cursos pagará más parte del servicio, pero quien tenga menos, obviamente, no puede hacer frente a más pago. Ese es el principio de solidaridad. -También los ayuntamientos ofrecen servicios sociales. ¿Cuál será su función? -La ley recoge que los ayuntamientos se incorporen, por ejemplo, cediendo terrenos para la construcción de centros o cooperando en la atención domiciliaria. Son titulares de servicios sociales, pero el titular fundamental es la comunidad autónoma y la que más capacidad financiera tiene. La ley establece un núcleo básico de derechos, que pueden ser ampliados por comunidades y ayuntamientos. Sin duda, sería muy positivo que los ayuntamientos cooperaran según sus posibilida- des, pues así la red se extenderá antes. -La ley de igualdad es otra norma social prevista para este trimestre. ¿En qué estado se encuentra? -Estamos trabajando en el ámbito del diálogo social. Esperamos que al acabar este primer trimestre llegue un anteproyecto al Consejo de Ministros y antes del verano al Parlamento. -El texto regulará el permiso de paternidad. En el programa socialista se fijaba una duración de dos semanas, pero ahora se habla de una. ¿Puede concretar su duración? -Puedo garantizar que habrá un permiso de paternidad como se ha acordado en la Administración para el empleo público, pero no sabemos todavía su duración. Al menos será de una semana, adicional a los dos días de los que ahora disponen los padres. Si podemos iremos un poco más allá. En el programa electoral se hablaba de quince días, pero el coste resulta muy, muy elevado. Hay que tener presente que lo paga la Seguridad Social, no impondremos ninguna carga a las empresas. ¿Cuál es el coste? -En el caso de dos semanas, alrededor de 500 millones de euros al año. Ya tenemos una previsión presupuestaria de 200 millones de euros para este año. ¿La ley establecerá otras medidas de conciliación de la vida laboral y la familiar? -Sí, también habrá otras medidas de mejora, sobre todo de mejora de la situación de la madre... ¿Horarios flexibles, jornadas reducidas? -Ese es un problema que sólo se puede resolver a través de la negociación colectiva. Sí habrá ampliación de derechos para la mujer. ¿La ley obligará a las empresas a que la mujer esté representada al 50 por ciento en órganos directivos? -Esa ley transversal estimulará que exista una representación cada vez más amplia de las mujeres en los consejos de administración, pero no puede ser obligatorio, eso sería intervenir. ¿Qué más medidas incorporará? -Queremos que haya, mediante negociación colectiva, la obligación de aprobar planes de igualdad en las empresas que fomenten la participación de la mujer en los órganos de máxima representación, su igualdad salarial... Por último, habría que abrir un debate para que la negociación colectiva pueda ordenar mejor los tiempos de trabajo y conciliar la vida laboral y la familiar. Será objeto de reflexión en la norma. -De portavoz del grupo parlamentario socialista en la oposición, a ministro de Trabajo y Asuntos Sociales ¿Qué ha cambiado? -Bastante. Antes me dedicaba más a asuntos de leyes horizontales de todo tipo y ahora estoy mucho más concentrado en la política social y de empleo, que es muy hermosa, porque cuando te ocupas de asuntos que llegan directamente a los ciudadanos resulta bastante gratificante. Si tuviera que elegir me quedo con esto. -Aunque los asuntos sociales se aparcan más que la política en los propios medios de comunicación... -Ya sé que no ocupan las primeras páginas, pero muchas veces son el principal interés de la gente aunque no lo parezca, porque les afecta en su vida diaria.