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ABC SÁBADO 7 1 2006 45 Sociedad Una niña de once años, tercera víctima mortal por gripe aviar en una familia de Turquía La OMS pide redoblar la vigilancia para evitar una pandemia, pero recomienda que no cunda el pánico b Un grupo de expertos de la Orga- El ministro de Trabajo asegura que el sector privado tendrá un gran papel en la atención a la dependencia nización Mundial de la Salud se ha desplazado a Turquía para estudiar si se trata del primer caso de transmisión entre humanos ABC ANKARA. La desgracia se volvió a cebar ayer con la familia Kocyigit con el fallecimiento de la pequeña Hulya, de 11 años, después de que su hermana Fatma, de 15, y su hermano Mehmet, de 14, murieran durante esta semana por gripe aviar. Los tres hermanos- -junto con otro miembro de la familia que permanece en estado grave- -fueron hospitalizados la pasada semana con fiebre, tos y hemorragia en la garganta. El jefe médico del Hospital Universitario de la ciudad oriental de Van, Husein Avni, explicó que Hulya murió tras seis días ingresada en la sala de cuidados intensivos con respiración asistida. El hecho de que los fallecidos pertenezcan a la misma familia ha levantado la hipótesis de que la enfermedad pudo ser contagiada de unos a otros. Esta posibilidad será estudiada por un equipo de cinco expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) desplazados a la zona. La portavoz de este organismo, Fadela Chaid, puntualizó ayer que la primera hipótesis de trabajo es que los niños se infectaron a través de los pollos enfermos, pero precisó que también se va a tratar de ver si estamos frente a un primer caso de transmisión humana lo que sería el comienzo de una epidemia de gripe. Desde este organismo se insiste en que no hay que tener pánico tras las muertes anunciadas por Turquía, incluso si la enfermedad está ahora a las puertas de Europa. No obstante, insta a redoblar la vigilancia para evitar una posible pandemia. Por el momento, el Gobierno turco confirmó ayer que los análisis realizados- -validados por el laboratorio de referencia de la OMS en Londres- -revelan la presencia del virus H 5 N 1, de momento, en tres personas. Los casos son los dos primeros hermanos fallecidos y una tercera persona de otra familia. La noticia fue anunciada ayer por el subsecretario de Sanidad turco, Neclet Unuvar, quien no obstante insistió en que no se trata de una epidemia, y que los enfermos no se contagiaron unos a otros, sino por contacto directo con las aves enfermas. Contacto habitual con las aves Un contacto que se produce de manera habitual, como en el caso de los menores fallecidos, que jugaron con las cabezas de las gallinas sacrificadas. Además, el padre de los niños admitió que su familia consumió la carne de una de las aves de la granja que había muerto de manera súbita, infectada por el virus H 5 N 1. Para más inri, cuando se detectaron los primeros casos, el fármaco Tamiflu que se usa contra el virus no estaba disponible en la ciudad y no llegó hasta días después, por lo que no se pudieron evitar las primeras muertes. No obstante, las autoridades turcas mantenían ayer que no existe una epidemia de gripe aviar en el país. El primer ministro, Recep Tayyip, insistió en la necesidad de informar a la población sobre los riesgos. Es importante que los ciudadanos sean conscientes El cadáver de la pequeña Hulya, enterrado ayer en Turquía del peligro señaló, al tiempo que solicitó la colaboración de los profesores en las escuelas y de los predicadores en las mezquitas. Además, llamó la atención sobre la costumbre- -expandida en todo el país- -de esconder las aves enfermas en lugar de aceptar la indemnización de las autoridades. Un problema acrecentado por el hecho de que los campesinos sólo sacrifican a los animales cuando aparecen los primeros síntomas de la enfermedad, congelándolos para comérselos después. En Dogubeyazit, donde ha surgido el mayor foco de la enfermedad, los padres de otros niños hospitalizados con posibles síntomas habían metido a las gallinas infectadas en casa para protegerlas del frío. AFP Con todo ello, la alarma se ha disparado en las cinco regiones del sureste de Turquía- -Erzurum, Agri, Igdir, Van y Sanliurfa- todas ellas muy pobres y en las que el Ministerio de Sanidad ha confirmado los casos de la enfermedad en las aves. Hasta el momento, cerca de medio centenar de personas han acudido a hospitales de la zona al sentir síntomas de la afección. En Dogubeyazit se ha decretado el estado de crisis y las autoridades han ordenado el sacrificio de más de tres mil aves en el plazo de una semana, y se ha ordenado que sean enterradas a una distancia de veinte kilómetros del lugar. En el hospital de Van permanecen en estado grave tres personas y otras quince están ingresadas con posibles síntomas del virus.