Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
12 Nacional DESTITUIDO EL JEFE DE LA FUERZA TERRESTRE EL DISCURSO SÁBADO 7 1 2006 ABC El jefe de la Fuerza Terrestre asegura que sus palabras recogen el sentir en los cuarteles Citó el debate territorial, el terrorismo y la Justicia como las tres preocupaciones básicas de los militares b El jefe de la Fuerza Terrestre, de quien dependen la mayor parte de las unidades, alerta de que las distintas lenguas cooficiales pueden provocar dificultades en los destinos JOSÉ L. GARCÍA SEVILLA. El general jefe de la Fuerza Terrestre, José Mena Aguado, advirtió ayer de la inquietante preocupación que el proyecto de Estatuto de Cataluña ha generado en el seno del Ejército y avisó públicamente que si su tramitación desbordara los límites infranqueables que marca la Constitución, sería de aplicación el artículo octavo de la Constitución que señala a las Fuerzas Armadas y al Ejército del Aire como garantes de la soberanía e independencia de España. No olvidemos- -agregó- -que hemos jurado o prometido guardar y hacer guardar la Constitución. Y para los militares, cualquier juramento o promesa constituye una cuestión de honor El teniente general Mena, que dijo hablar al margen de sus opiniones particulares, aprovechó la tradicional alocución de la Pascua Militar en la sede de la Capitanía de Sevilla para advertir con rotundidad que la preocupación por la unidad de España se ha desatado con la presentación del proyecto del Estatuto de Cataluña conforme, según dijo, ha percibido durante sus visitas a las unidades que de él dependen como jefe de la Fuerza Terrestre, cuyo ámbito abarca todo el territorio nacional. Rodríguez Zapatero saluda al general Sanz Roldán durante la celebración de la Pascua Militar ayer en Madrid nomía sea exigida su lengua particular es una aspiración desmesurada dado que obligaría a las Fuerzas Armadas a regular los destinos a esa Autonomía de la misma forma que actualmente se regulan los destinos en el extranjero Sobre este particular, el general Mena fue más allá de la cuestión catalana, para aludir también al País Vasco y Ga- CHEMA BARROSO Dos grandes preocupaciones Si bien incluyó al terrorismo dentro de las dos grandes preocupaciones de los mandos y soldados a sus órdenes, el general Mena volcó las últimas alusiones de su discurso en la unidad de España, no sin antes precisar que durante sus visitas a las unidades bajo sus órdenes siempre ha ido transmitiendo a sus mandos un mensaje de tranquilidad aunque ésta no exenta de inquietante preocupación ante las graves consecuencias que podría conllevar la aprobación del Estatuto de Cataluña en los términos en que está planteado, tanto para las Fuerzas Armadas, como institución, como para las personas que las integran En este sentido, ante una audiencia fundamentalmente militar, el jefe de la Fuerza Terrestre señaló tres aspectos básicos que preocupan al Ejército por encima de los demás De un lado, aludió al concepto de nación sobre el que no hizo mayores precisiones porque- -dijo- el artículo segundo de la Constitución Española lo expresa clara y rotundamente La segunda de las preocupaciones, en sus palabras, es la lengua, ya que, a su juicio, el hecho de que en una auto- licia, ya que dijo que si en estas Autonomías se exige una lengua concreta, los destinos militares a las mismas estarían supeditados a la voluntariedad de los militares que quisiesen acredi- Aviso a navegantes en la Plaza de España BENITO FERNÁNDEZ SEVILLA. Al teniente general Mena Aguado le quedaban dos meses escasos para el retiro y nadie de los presentes, ayer, en el acto de la Pascua Militar en Sevilla, pensaba que sus palabras de cierre del tradicional discurso iban a romper la monotonía machadiana del agua tras los cristales en el magnífico salón del Trono de Capitanía que Aníbal González diseñó en la sevillana Plaza de España. En el acto había apenas medio millar de personas, la mayor parte de ellas altos representantes de las Fuerzas Armadas, y una escasa representa- ción política (solamente el subdelegado del Gobierno, quien no quiso hacer declaración alguna) pese al empeño del jefe de la Fuerza Terrestre de abrir la Pascua Militar a la sociedad civil. El comentario general, a la salida del acto castrense, era que el general Mena Aguado no había hablado a título personal sino que recogía un generalizado sentir de los mandos de la región- -y quizás de algunas instancias superiores- -como si se tratara de un aviso a navegantes ante las aspiraciones de ciertos nacionalismos de romper la unidad de España. Algunos comentaban que Mena no se juega nada, le faltan dos meses para retirarse y nadie va a atreverse a abrir una crisis a estas alturas Claro que Defensa y Bono saben a qué carta jugar en este complicado juego del Risk y tuvo que mover ficha ante el polémico discurso de Sevilla. Ya veremos, pero esa poco velada referencia a argumentos del 32, esa alusión a Azaña y a Companys, van a levantar ampollas no sólo en Cataluña y en el País Vasco, sino también en muchos sectores políticos del resto del Estado y los fantasmas de olvidadas intentonas y de antiguas campanadas golpistas vuelven a sonar como tambores de una guerra que comenzó hace ahora setenta años y que nadie quiere volver a resucitar. El discurso del teniente general Mena Aguado, ayer, en Sevilla, no se salió de un guión escrito en la Constitución española, pero no está el horno para roscones de reyes que se salgan de lo políticamente correcto y su llamada de atención a estatutos que atentan contra la unidad de España no van a caer en saco roto. Aunque la Pascua Militar no fuese ni el lugar ni la ocasión.