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6 Opinión SÁBADO 7 1 2006 ABC AD LIBITUM TRIBUNA ABIERTA MICHEL ROCARD EX PRIMER MINISTRO DE FRANCIA Y EURODIPUTADO SOCIALISTA LA GUERRA DE LOS CAVAS N O podéis gobernar a un mismo tiempo moderados y progresistas? Así, en voz alta, le preguntaba Isabel II a los líderes políticos de su tiempo con la infundada esperanza que merece siempre la convivencia entre españoles. No se nos puede llamar cainitas, escribía el heterodoxo Luis Bonafoux, porque Caín era un arcángel si se le compara con cualquiera de quienes hoy vamos por la calle. Algo de eso hay por ahí y así venimos arrastrándonos por la Historia, en gran despilfarro de las buenas oportunidades que, como la actual, nos salen al paso. La Transición, que marcó un rumbo y abrió una puerta llena de posibilidades, se M. MARTÍN nos va adelgazando opriFERRAND mida por el corsé que aprietan los dos grandes partidos nacionales en beneficio de algunos caciques periféricos revestidos de autoridad. No faltan ejemplos que lo demuestren. No muy lejos de Granollers, en el Vallés oriental, hay un pueblo conocido por La Roca, gobernado por el PSC, en el que mantienen la benéfica costumbre de que el Ayuntamiento, llegada la Navidad, regale a todos los mayores de 65 años allí empadronados un lote de productos propios de la fecha. Este año, la empresa encargada de preparar tales presentes incluyó en el paquete una botella de vino espumoso asturiano. Eso ofendió a los granollerenses beneficiarios de la atención municipal y, unos cuantos entre ellos, han ido pasando por la Casa Consistorial para devolver un cava que no es catalán Es, naturalmente, una anécdota menor de la que no deben sacarse demasiadas conclusiones, pero sirve para reflexionar sobre los escasos fundamentos que suelen sostener las guerras fratricidas que tanto nos gustan y entretienen. Algunos insensatos, tan separatistas como Carod- Rovira, decidieron proclamar un boicot al magnífico cava que producen en Cataluña. Es un gesto que retrata la escasez mental y moral de sus autores porque un daño inferido a cualquiera de las regiones de España es, de hecho, perjudicial para la totalidad del conjunto nacional. Considerar ese boicot como un castigo a los catalanes por la díscola actitud de algunos de sus líderes, evidenciada en la contumacia estatutaria, es como darse un tiro en el pie ante la imposibilidad de hacer puntería sobre el enemigo Algo ridículo. La respuesta de algunos ancianitos de La Roca del Vallés al mirarle el diente al caballo regalado viene a demostrar que son mínimas las pretendidas diferencias entre los españoles. ¿Hay algo más parecido al boicot contra un cava de San Sadurní de Noya que otro a uno de las proximidades de Gijón? Me temo que los pueblos que, como nosotros, no son capaces de gozar con el muestrario que ofrecen sus diferencias están condenados a morir de aburrimiento, en la monotonía de un bostezo, y, peor, en la más innecesaria y estéril confrontación. POR TURQUÍA, POR EUROPA El autor apuesta por la integración turca en las instituciones comunitarias. El supuesto choque de las civilizaciones -dice- -no tiene por qué ser fatal, y el proyecto europeo puede distribuir sus beneficios mucho más allá de la mitad occidental del continente F INALMENTE Turquía está negociando con la Comisión Europea los términos de su posible adhesión a la Unión Europa. Pero que posible se convierta en futura sigue siendo una pregunta muy abierta. En efecto, es probable que cerrar las negociaciones resulte tan difícil como la decisión de iniciarlas. Recordemos que Turquía presentó su primera solicitud de adhesión en 1959, y que desde 1963 la Comunidad Económica Europea, precursora de la actual UE, respondió con una táctica dilatoria: pidieron un acuerdo aduanal. Al mismo tiempo, puesto que nunca se le contestó que no- -y después de recibir varias señales que indicaban que tal vez algún día llegaría a ser miembro- las expectativas turcas en cuanto a una futura integración a la UE se hicieron cada vez más palpables. Pero los europeos comunes y corrientes han empezado a consultar los mapas, y la geografía que ven no se puede negar: el 95 por ciento del territorio de Turquía y el 80 por ciento de su población están en Asia. Como resultado, el debate intenso y encendido- -en Turquía y con mucho más fuerza en la UE- -sobre si ese país pertenece realmente a Europa ha seguido, a pesar de que las negociaciones ya hayan comenzado. Por supuesto, la pregunta de la identidad europea de Turquía no se puede contestar con lecciones de geografía. Al menos la mitad de la producción teatral y filosófica griega proviene de Asia Menor. Los primeros viajes de evangelización de San Pedro y San Pablo fueron a Turquía. Posteriormente, la Turquía otomana fue considerada durante siglos como parte del concierto europeo y fue indispensable para definir y garantizar el equilibrio estratégico entre las grandes potencias del continente europeo. Con todo, estas evidencias históricas no son suficientes para crear un sentimiento europeo unificado en favor de la adhesión de Turquía a la UE. Al contrario, la cuestión turca se resolverá sobre la base de las preocupaciones políticas actuales en cuanto al futuro. Afortunadamente, esa cuestión no se decidió de manera prematura y perentoria: sólo se permitió que diera comienzo, mediante la apertura de las negociaciones, el proceso que habrá de conducir a una solución definitiva. Las pláticas sobre la adhesión tendrán que ser largas y arduas, entre otras cosas porque adoptar el acquis communautaire (el cuerpo legislativo de la UE) requerirá que Turquía integre alrededor de 10.000 páginas de texto a su legislación. Sin embargo, parece que hay buenas posibilidades de tener éxito. Pero Turquía asusta a incontables europeos. Con una población actual de 67 millones de personas, y que llegará a los 80 millones en veinte años y a 100 millones en 2050, está destinada a convertirse en la más poblada de todas las naciones europeas. También es un país musulmán muy pobre. -Conchi: mis papás no quieren que los juguetes guíen mi futura inclinación sexual, y le han regalado a su hijo un balón y una muñeca. ¿Los tuyos no son progres