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34 Madrid VIERNES 6 1 2006 ABC MADRID AL DÍA Para muchos iberoamericanos que viven en Madrid, la celebración de los Reyes Magos supone la recuperación de una tradición sustituida por la de Papá Noel en sus países; para otros inmigrantes implica consumismo, pero todos se muestran entusiasmados con esta fiesta REYES IGNACIO RUIZ QUINTANO ircula por Internet un manifiesto nada intelectual- -quiero decir, que no te piden dinero a cambio- -de apoyo a los Reyes Magos frente al San Nicolás de la Coca- Cola que conocemos por Papá Noel. Se nos ofrecen muchos tipos de argumentos para animarnos a vitorear a los Reyes Magos. Hay un argumento sindical, y por tanto, de progreso: Si no existiesen los Reyes Magos, las vacaciones se acabarían el 2 de enero Y hay un argumento gastronómico, y por tanto, reaccionario: Sin los Reyes Magos no se habría inventado el roscón de Reyes Por respeto a la plantilla del Atlético de Madrid, la mayoría de cuyos miembros anda estomacalmente en tente mientras cobro por un postre de más o de menos, lo que ha ocasionado la suspensión de un partido de Copa del Rey precisamente, no quisiera uno hablar hoy de comida y detenerse a valorar lo que significa para la salud de la población el consumo de esos roscones de Reyes que cuelgan como neumáticos en todas las pastelerías y que parecen concebidos como bombas para, una vez dentro, hacer estallar a la acedía. ¿Quién, en Madrid, controla esos recetarios? ¿Quién, esas masas? ¿Quién, esos azahares? ¿Quién, esas sorpresas? Hablando de sorpresas: Esperanza Aguirre, en plan exquisito, que para eso es marquesa- -para eso y para dar rabia a Simancas- nos ha presentado como un gateau de roi la clausura en la Comunidad de Madrid del Consejo Audiovisual, un órgano censor que nunca se había reunido porque en Madrid no hay mucho que censurar. Si acaso, y a imitación de los catalanes, podrían fundirse en negro aquellas pantallas de TV que en la capital hacen chistes sobre la presidenta de la Comunidad. Pero ni eso. Y así, ante la noticia del cierre del Consejo Audiovisual en Madrid, la Libertad de Expresión, que es una cosa que todo el mundo alaba y que nadie paga, se fue de copas, pero hay que decir que la creación de Consejos Audiovisuales era, curiosamente, una promesa electoral del partido de Esperanza Aguirre, en cuyo programa- -página 259- -se amenazaba con crear un monstruo de esos para velar por la protección de nuestras almas en TV e Internet. Luego, hemos tenido suerte y nos ha tocado el muñeco del roscón. C Los Magos de Oriente ganan terreno a Papá Noel entre los inmigrantes TEXTO: JOSÉ M. CAMARERO FOTO: DANIEL G. LOPEZ, JULIAN DE DOMINGO MADRID. Los regalos de Papá Noel ganan terreno frente a los de los Reyes Magos Es la percepción generalizada que se ha implantado entre muchos españoles. Eso sí, no todos, porque para para algunos madrileños- -los inmigrantes iberoamericanos que viven en la región- esta fiesta constituye la vuelta a una tradición que en sus países sí que se ha perdido totalmente. Así lo expresaban ayer muchos padres que acompañaban a sus hijos a la Cabalgata de Madrid, contentos por ver a sus pequeños fascinados con la lluvia de caramelos y por recordar viejos tiempos en sus lugares de origen. Allí hace muchos años que no celebramos los Reyes Magos afirma Berta Romero, ecuatoriana, con cara de nostalgia. De hecho, la figura de Papá Noel ha arrasado con una tradición que en toda Iberoamérica contaba con muchas peculiaridades. presas les esperan. Además, la cena de la víspera de Reyes era tan importante como la de Nochebuena, y más aún la adoración al Niño Jesús y la misa del día 6. Porque los iberoamericanos de Madrid también recuerdan que aquí es una fiesta consumista, donde se ha olvidado el carácter religioso como indica Isabel Verrú, de Perú. De hecho, en casi toda Iberoamérica, la celebración de los Reyes Magos implica una particular costumbre: la de sortear entre los niños de la familia quiénes son los agraciados para bajar a los Reyes del Nacimiento hasta el pesebre. Para el año siguiente, esos mismos niños recolectan dinero con el que celebrar la Navidad. Incluso las comidas cobran un papel especial en el Día de Reyes: arroz con leche, chocolatada a base de coco y buñuelos para esperar los regalos. Con toda esta amalgama de actos y costumbres, no es de extrañar que añoren una fiesta totalmente olvidada. Espero que aquí no se pierda, porque es encantador ver a los niños felices en la calle y ansiosos por ver sus presentes señala María Remé, de Bolivia. Será precisamente el entusiasmo de los niños- -prosigue María- -el que consiga asentarla en el tiempo. Los marroquíes y su propia fiesta Son, sin duda, los iberoamericanos los más apegados a esta tradición. Porque el resto de nacionalidades se une a la fiesta a su manera. Para los marroquíes, otro de los grandes grupos de población instalados en la región, se trata, simplemente, de una transición hacia su gran día: la Fiesta del Cordero, el próximo lunes 9. Nosotros ahora estamos preparando el comienzo de nuestras fiestas afirman Fátima y Nadir. Para ellas, acostumbrarse a la Navidad es muy difícil por el carácter religioso que tiene. Sin embargo, para otros inmigrantes sin arraigo en la cultura cristiana, resulta bastante fácil: Sólo hay que comprar regalos, y ya estás implicado aseguran Belina Melise y su marido, dos filipinos instalados en la capital desde hace cuatro años. Los regalos llegan a medianoche Ni carbón para los niños malos ni anís para Sus Majestades ni zapatos en la ventana. En Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia... la tradición se basaba en dar los regalos a los niños a las doce en punto de la noche del día 5, y no al día siguiente. Era una costumbre muy bonita que siempre se ha respetado afirma Javier Gambayo, de Perú. Hasta la medianoche tienen que esperar los niños para poder ver qué sor- En Iberoamérica, los Reyes llegan a las 12 de la noche, se juega con el Belén y se come chocolate con buñuelos Espero que no se pierda esta tradición, porque es encantador ver a los niños ansiosos por sus regalos Unas niñas iberoamericanas, ayer, en plena vorágine de la Cabalgata de Reyes