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26 Internacional ISRAEL, EN LA ENCRUCIJADA VIERNES 6 1 2006 ABC SEGUNDA CAUSA DE MUERTE JOSÉ ALVAREZ- SABÍN Jefe del Servicio de Neurología del Hospital Vall d Hebron El Kadima, en cuidados intensivos como Sharón para no morir en el intento El partido creado por Arik a su imagen y semejanza precisa otro líder ya b Benjamín Netanyahu asoma, l ictus, la segunda causa de muerte y primera de incapacidad en todo el mundo, comprende todas aquellas enfermedades del cerebro provocadas por alteraciones de la circulación sanguínea. El 80 por ciento son debidos a una oclusión de un vaso que irriga el cerebro y conducen a que una zona del cerebro quede muerta, es lo que llamamos infarto cerebral; el otro 20 por ciento de los ictus obedecen a una rotura en la pared de un vaso sanguíneo con salida de la sangre que se acumula en el cerebro, es lo que denominamos hemorragia cerebral, también conocida como derrame cerebral. La persona que ha presentado un ictus tiene un riesgo mayor que las demás de volver a tener otro. Según la información disponible, Ariel Sharón tuvo hace dos semanas un infarto cerebral del que se recupero bien y estaba tomando tratamiento con anticoagulantes para prevenir otro posible infarto cerebral. Este tipo de tratamiento es altamente eficaz en los casos indicados, pero también conlleva un incremento de 7- 11 veces en la probabilidad de sufrir una hemorragia cerebral. La combinación de este tratamiento y la fragilidad de las arterias cerebrales que se desarrolla con la edad avanzada, puede explicar la hemorragia cerebral que tuvo Sharón. Estas hemorragias suelen ser de gran volumen y a veces múltiples, siendo necesario dentro de las medidas terapéuticas evacuar el hematoma del cerebro, como ocurrió en éste caso. La hemorragia cerebral tiene un pronóstico peor que el infarto cerebral. Si bien depende de varios factores, del 35 al 50 por ciento fallecen en el primer mes y sólo un 20 por ciento están independientes a los 6 meses. Según la información disponible y en el caso de que consiga sobrevivir es muy probable que quede con secuelas del tipo de pérdida de fuerza en un lado del cuerpo, incapacidad para poder hablar o entender, o pérdida de visión, que con una alta probabilidad le pueden impedir continuar realizando sus actividades previas. E detrás de la esquina del hospital Hadassah de Jerusalén, como el principal beneficiado de la nueva situación política J. CIERCO JERUSALÉN. Imparable hacia adelante- -eso significa Kadima en hebreo- -iba el nuevo partido creado por Ariel Sharón hace dos meses, después de romper en mil pedazos al Likud y provocar un terremoto político en Israel. Los pronósticos y sondeos electorales le deban claramente vencedor en los comicios generales del 28 de marzo. Pero todos los observadores nacionales coincidían asimismo, sobre todo después del primer infarto cerebral sufrido el 18 de diciembre por Sharón, en el riesgo que suponía fiar toda la estrategia política en una sola persona de 77 años de edad y 142 kilogramos de peso. Sólo 17 días después de aquel primer susto se confirmaron los peores pronósticos. El primer ministro de Israel se debatía al cierre de esta edición entre la vida y la muerte en la cama del hospital Hadassah de Jerusalén mientras sus socios, unos más forzados que otros, del nuevo partido, Kadima, se las veían y se las deseaban para dibujar un horizonte cercano exento de negros nubarrones. Érase un partido a un hombre pegado, que hubiera escrito Francisco de Quevedo caso de ejercer de cronista en la corte del Rey Arik El Kadima, sin Milicianos palestinos celebraban ayer en el sur del Líbano la gravedad de Sharón ese hombre, apunta a la depresión. Sus dirigentes caminaban ayer con la cabeza gacha; muchas de sus esperanzas de formar un Gobierno de centro que mirara a los ojos a los palestinos parecían rotas; los 42 escaños sobre los 120 de la Kneset que aventuraban los sondeos pueden sufrir las rebajas de enero en las elecciones de marzo... La clave pasa, según los analistas, por elegir un líder, con respaldo más que suficiente, en las próximas 48 ó 72 horas; formar sin disputas internas las listas electorales y dar sensación de no ser el partido de un solo hombre. De lo contrario, una vez más, sacará AP tajada el oportunismo sin límite del jefe del Likud, algo para lo que Benjamín Netanyahu no necesita consejeros ni consejos. ¿Presentar a Peres? Como primera y desconcertante muestra de la crisis, un sondeo realizado ayer a matacaballo reflejaba que el 42 por ciento de los israelíes consultados votarían a Kadima si estuviese encabezado por el eterno perdedor Simón Peres, de 82 años. A buen seguro, haría las delicias, después de los obligados días de luto, de Bibi y los ultranacionalistas del Likud. Cosas más raras se han visto por estos convulsos lares. NO SUPO AVANZAR EN EL PROCESO DE PAZ ADNAN AL AYOUBI Periodista experto en Oriente Próximo N o hay duda de que Israel pierde al hombre más fuerte y popular de los últimos años. Un infarto cerebral puede cambiar la situación de forma radical y acabar con el hombre que, con casi 78 años, fundó hace unas semanas un partido a su medida, Kadima, que reúne en sus filas a veteranos de la vida pública israelí, que queda huérfana políticamente. Puede que la ausencia de Sharón sea la muerte de Kadima pese a su reciente creación; algunos de sus miembros volverán a sus partidos de origen, el Laborista y el Likud. La desaparición del mapa político de Sharón favorecerá a estas dos formaciones políticas. El presidente palestino, Mahmud Abbas, ha llamado a los líderes israelíes para expresar su preocupación por la salud del primer ministro, deseándole que salga pronto de esta crisis y afirmando su voluntad de seguir tratando con aquellos que han sido elegidos por los israelíes y alcanzar un acuerdo de paz definitivo. Sentimiento que no es común entre los palestinos de a pie... Que se lo pregunten a los palestinos de Sabra y Shatila, Yenín, Gaza, Nablus, Belén... a los que sufren las consecuencias de la construcción del muro ilegal que separa sus vidas. La mayoría de los palestinos le consideran responsable del asesinato de sus líderes. Arafat dijo en Madrid a un periodista que Sharón había intentado en dieciséis ocasiones acabar con su vida... la convicción general es que lo logró en un intento posterior. Se va sin aprovechar la coyuntura política para avanzar en el proceso de paz con árabes y palestinos. Hubo un repliegue de Gaza que representa un 2 por ciento de la Palestina histórica, y a cambio se intensificó la colonización judía en Cisjordania, se aumentó la ju- daización de Jerusalén Este y continuaron los asesinatos. La experiencia lo dice todo, los dirigentes israelíes se parecen a los magos. No hay que mirarles a la boca y centrarse en lo que dicen, más bien hay que fijarse en el movimiento de sus manos, hacia dónde apuntan para disparar. Mientras Simón Peres, compañero de partido de Sharón, suele decir sí a casi todo, pero nunca cumple... Sharón cumple cuando promete, pero ha sido incapaz de prometer. Su ausencia inaugura nuevas reglas de juego político en Oriente Próximo. Pocos niegan que el conflicto palestino- israelí representa un tumor que, si no se soluciona pacíficamente, afectará a toda la zona y a la paz mundial. Algunos echarán de menos a Sharón, pero la región no necesita otro Sharón, sino voluntad de paz por el bien de árabes, de israelíes y de todo el mundo. En las próximas elecciones generales del 28 de marzo en Israel, los palestinos esperamos que trabajadores e intelectuales, orientales y occidentales, pobres y ricos, mujeres y hombres israelíes opten por la paz. Es lo que millones de personas desean.