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22 JUEVES 5 1 2006 ABC Internacional La vida de Ariel Sharón, en serio peligro tras sufrir una hemorragia cerebral masiva El viceprimer ministro y ex alcalde de Jerusalén, Ehud Olmert, asume todos los poderes del jefe del Gobierno israelí b Operado de urgencia en el hospital Hadassah de Jerusalén, Arik sufrió el ataque cerebral cuando era trasladado en ambulancia de su rancho del Neguev hacia el centro sanitario de la Ciudad Santa JUAN CIERCO. CORRESPONSAL JERUSALÉN. Israel- -laicos y religiosos, pacifistas y colonos, ultraconservadores y laboristas, sefardíes y ashquenazíes, rusos y sabras, etíopes y occidentales- -rezaba por la vida de Ariel Sharón, operado esta pasada medianoche a vida o muerte en un quirófano del hospital Hadassah de Jerusalén, tras sufrir una grave hemorragia cerebral. A primera hora de la noche, el jefe del Gobierno de Israel, en su rancho de Los Sicamores, en el desierto del Neguev, dijo a sus hijos Guilad y Omri que se sentía mal y notaba un fuerte dolor en el pecho. Junto a sus hijos y su médico personal, Sharón, que sólo diecisiete días antes, el pasado 18 de diciembre, había sufrido un primer ataque cerebral, fue trasladado en ambulancia por carretera hacia el principal centro médico de la Ciudad Santa. No llegó todo lo rápido que las circunstancias requerían. Durante el trayecto, el primer ministro hebreo fue víctima de un segundo ataque cerebral- -mucho más dañino que el de diciembre- -que le provocó una hemorragia cerebral masiva informó el doctor Shlomo MorYosef, director del hospital Hadassah. Nada más llegar la ambulancia fue sacado en camilla, con el quirófano ya preparado. Cirujanos y anestesistas comenzaron la intervención de inmediato, mientras los distintos medios de comunicación israelíes informaban de lo delicado de la situación: el Canal 2 de la televisión hebrea hablaba de parálisis de torso para abajo el Canal 10 decía que su vida estaba en peligro y otros medios se hacían eco de las escasas posibilidades de recuperación del primer ministro israelí, a menos de tres meses de las elecciones generales previstas para el 28 de marzo. En coma inducido Anestesiado, en un coma inducido, conectado a un respirador mecánico, se daban sin duda las condiciones clínicas, y así lo entendió el fiscal general del Estado, Menajem Mazuz, para transferir sus poderes, como ya hiciera hace poco más de dos semanas durante sólo unas horas, al viceprimer ministro y ex alcalde de Jerusalén, Ehud Olmert. Como corresponde a un primer ministro en funciones por tiempo indefinido- -hasta un máximo legal de cien días- Olmert pasó a ser objeto de protección prioritaria: la unidad de escoltas del servicio secreto Shabak tomó posiciones en torno a su domicilio. A medida que avanzaba la madrugada, se sucedían los malos presagios. Así, los más estrechos colaboradores de Sharón señalaban desde el interior del hospital estar ya sólo a expensas de un milagro para salvar su vida Con un notable sobrepeso y una edad ya más que respetable, 77 años, Arik como popularmente se le cono- Sus más estrechos colaboradores señalaban que se encuentra sólo a merced de un milagro La Casa Blanca y el presidente de la Autoridad Palestina hacen votos por su recuperación PANORAMA CRÍTICO MIGUEL SALVATIERRA l panorama político que se dibuja ante la posible desaparición física o política deAriel Sharón se presenta de una extrema gravedad. Aunque el jefe del Gobierno israelí logre salvar la vida, los primeros análisis dudaban sobre su capacidad para volver a ejercer sus funciones de primer ministro. La salida de escena de Sharón puede suponer un terremoto político mucho mayor que el que ya supuso su abandono del partido Likud. En esa ocasión se veía una salida tranquila avalada por los sondeos en la que la nueva formación del dirigente israelí, Kadima, saldría ganadora en los comicios del 28 de marzo. E Ausente Arik las perspectivas de futuro se centran en tres claves: las posibilidades de Kadima sin su carismático líder, las opciones de los laboristas, que pudieran recoger el legado negociador con los palestinos, y la recuperación del liderazgo político por que el que ya fuera primer ministro, Benjamín Netanyahu. En el primer caso, resulta difícil aventurar que Ehud Olmert, el vicepresidente que ha asumido las funciones del jefe del Gobierno, o algún otro líder, tengan la suficiente fuerza para mantener el impulso electoral que ha tenido hasta ahora el partido recién nacido. En cuanto a los laboristas, aunque quizá sean la formación que mejor pudiera encarnar la opción negociador con los palestinos, su nuevo líder, Amir Peretz, resulta poco contrastado y la situación se presenta para pocos experimentos. En un análisis apresurado sería el duro entre los duros Benjamín Netanyahu, el que podría salir favorecido en las urnas por la nueva situación. A la ausencia de su gran rival, se podrían unir las posibles defecciones de elementos del Likud que se unieron al Kadima y que sin su fundador ya no tendrían tan claro su futuro político. A estas tres variables habría que añadir la escalada de anarquía y caos surgida en Gaza tras la salida de los israelíes. La incapacidad de la autoridad palestina para poner orden hace que hoy día se dude mucho de la celebración de las elecciones en los territorios ocupados previstas para el próximo 25 de enero. En el exterior, la amenaza nuclear iraní y la crisis siria añaden su peso de inquietud. Ante este paisaje tan poco alentador sólo cabe pedir por la recuperación del primer ministro y por que los radicalismos de uno y otro signo no logren aprovecharse de una situación de incertidumbre. ce en Israel, había comenzado un estricto régimen de comidas por orden de los facultativos y hoy tenía, de hecho, programada una cita en el mismo hospital donde fue ingresado anoche de urgencia para someterse a una operación de corazón, un cateterismo que no debía suponer serios riesgos. Desde diversas capitales del mundo, La ambulancia, a su llegada al hospital