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ABC MIÉRCOLES 4 1 2006 45 La Generalitat de Cataluña puede cerrar ya un medio si juzga que no da información veraz Benedicto XVI pide al camino Neocatecumenal que adapte su liturgia a la de la Iglesia Los servicios de limpieza de Zaragoza se vieron ayer obligados a hacer un llamamiento a los ciudadanos ante la acumulación de colillas a las puertas de las oficinas desde la entrada en vigor de la ley antitabaco. Pretenden así que, además de cumplirla, acaten las normas de limpieza El Ayuntamiento de Zaragoza pide a los fumadores que salgan con cenicero TEXTO: MANUEL TRILLO FOTO: FABIÁN SIMÓN NIEVES SANZ ZARAGOZA. En la guerra sin cuartel contra el tabaco que ha desatado la nueva ley ha aparecido un nuevo efecto colateral no previsto en el articulado del texto normativo: el amontonamiento de colillas a las puertas de las oficinas, de las que se escapan por unos minutos los fumadores que ya no pueden calmar el vicio en su puesto de trabajo. La imagen que desde hace años se observaba en ciudades como Nueva York comienza a hacerse corriente en España desde el pasado día 2: grupos de oficinistas encorbatados, aunque estén pelados de frío, salen a echarse un pitillo a la calle, uno de los pocos espacios públicos donde aún pueden hacerlo. Pero la nueva ley no se ocupa de un detalle que ya comienza a convertirse en un problema de limpieza, el destino de los restos del cigarrillo. tivo. En este sentido, se pretende sensibilizar sobre riesgos objetivos, sin alarmas exageradas Uno de los puntos importantes es reforzar la colaboración con las centrales sindicales y organizaciones empresariales en el ámbito laboral y llevar a cabo actuaciones en el mundo laboral con la participación de todos los estamentos implicados Y, por supuesto, acciones específicas dirigidas a disminuir el consumo de bebidas alcohólicas en la población general y, especialmente, en la población joven Belloch, antiguo fumador Los servicios de Limpieza de Zaragoza comprobaron ayer- -primer día laborable del año en Aragón, ya que en esta comunidad el lunes fue festivo- -que, tras las primeras horas de vigencia de la nueva norma, las puertas principales de muchas oficinas aparecen llenas de colillas. Hasta tal punto se ha percibido este problema que el Ayuntamiento que preside el socialista Juan Alberto Belloch- -ex fumador empedernido- -se vio obligado a hacer un llamamiento público a los zaragozanos que salgan de su lugar de trabajo a fumar para que no tiren los restos al suelo. En este sentido, pide a estos ciudadanos que vayan provistos de algún cenicero o utensilio que les permita recoger los restos del cigarro De esta forma, explica el escrito, además de respetar la normativa que garantiza los espacios de trabajo libres de humo, cumplirán también con la Ordenanza de la Limpieza Pública La normativa municipal señala la obligación de evitar cualquier acción que ensucie las vías públicas y que sea contraria a la higiene haciendo especial hincapié en la prohibición de arrojar todo tipo de residuos a la calle. Pero el llamamiento del Consistorio no va dirigido sólo a los fumadores. Además, se recuerda que- -al menos en el caso de Zaragoza- -son los dueños de las fincas los responsables de mantener la limpieza de las aceras en el tramo que se corresponde con la longitud de su fachada. De hecho, la guerra al tabaco puede dar pie a roces entre fumadores y quienes se ocupan de la limpieza en los edificios de oficinas, algunos de los cuales ya hacían notar ayer su malestar por la acumulación de colillas. La solución de Palma de Mallorca Más allá del ejemplo de Zaragoza, parece que la suciedad a las puertas de las oficinas es un temor generalizado. El Ayuntamiento de Palma de Mallorca ha decidido instalar ceniceros en las papeleras de determinadas calles comeciales del centro de la capital balear. Con ello, según la teniente de alcalde de Medio Ambiente, la popular Catalina Terrassa, se pretende minimizar la presencia de colillas en las calles Se trata de cilindros de acero inoxidable de 18,5 centímetros de altura por 8,5 de diámetro, rematados por una corona circular de dos centímetros. Al lado de la corona se ha superpuesto una pletina ranurada con forma de media luna para permitir que el cigarrillo pueda ser apagado antes de ser vertido en el interior del cenicero. Seguro que más de un Ayuntamiento toma nota de la idea. La normativa municipal de la capital aragonesa prohíbe arrojar todo tipo de residuo a la calle Promoción y publicidad Se menciona en este sentido la necesidad de impulsar mecanismos de autorregulación y, en su caso, disposiciones que limiten la promoción y publicidad del consumo de alcohol dirigido a los jóvenes y acciones y programas tendentes a disminuir el consumo de alcohol ligado a la conducción de vehículos Según cifras oficiales, uno de cada tres fallecidos en accidente de tráfico tenía en sangre una tasa de alcohol más elevada de lo permitido. En la misma línea, se habla de reforzar programas dirigidos a reducir los daños derivados del consumo de alcohol y de otras drogas y de promover equipos de asesoramiento en comisarías y juzgados para atender a las personas drogodependientes detenidas Todo, sin embargo, parece supeditado a la realización, primero, de un estudio sobre consumo, problemas asociados y dependencia del alcohol en la población general y especialmente en el colectivo juvenil Los restos de cigarrillos se multiplicaban ayer frente a un edificio de oficinas en la capital aragonesa, donde, precisamente, se encuentran unas dependencias municipales de información y asistencia al contribuyente