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ABC MIÉRCOLES 4 1 2006 Nacional 21 Bebe, de musa del PSOE a azote de la Junta extremeña Si hay una figura admirada y premiada por el Gobierno de Ibarra que, sin embargo, le ha salido díscola por culpa de la refinería, es la cantante extremeña Bebe. Tras dos años de éxito nacional e internacional, cerró 2005 en su gira por Extremadura al grito de No a la refinería La artista, que ha sido puesta por el Ejecutivo de Ibarra como ejemplo de la Extremadura moderna y trabajadora que la Junta quiere proyectar al exterior, está animando a la juventud extremeña a movilizarse contra dicha industria y a apostar por energías renovables. Lo hizo durante los conciertos que ofreció la semana pasada en Cáceres, Badajoz y Mérida, en los que sacó una pancarta entre los aplausos del público que abarrotaba las salas. El Gobierno extremeño ha recibido con preocupación el gesto de la cantante. Así, la portavoz, Lola Pallero, intentó otorgar normalidad a lo ocurrido, asegurando que respetaba la opinión de Bebe, pero no pudo contener un irónico reproche que enfadó aún más a la artista. La animo para que en el futuro cree empleo y riqueza en la región dijo Pallero, a lo que la cantante contestó: Ya creo empleo en Extremadura y si quiere la consejera se lo enumero, cosa que dudo pueda hacer ella personalmente La extremeña Bebe mostró pancartas contra la refinería la semana pasada en sus actuaciones en Cáceres, Badajoz y Mérida Del efusivo apoyo que demostró este verano en una manifestación a favor de la refinería en Villafranca de los Barros, el presidente extremeño ha pasado, ante el aumento de la oposición que despierta el proyecto, a silenciarlo en su discurso navideño La contestación social a la refinería amarga a Ibarra el inicio de 2006 TEXTO: JOSÉ ENRIQUE PARDO FOTO: JORGE ARMESTAR MÉRIDA. Mucho tienen que cambiar las cosas para que 2006 no vuelva a estar marcado en Extremadura por uno de los asuntos que más agitación y polémica ha levantado en la región en los últimos años: el anuncio de la instalación de una refinería a escasos kilómetros de la localidad pacense de Villafranca de los Barros. No en vano será durante este año cuando se conozca el informe de impacto ambiental de este proyecto, promovido por el grupo empresarial Gallardo y la propia Junta de Extremadura. El creciente rechazo social a la ubicación de la polémica refinería ha generado durante 2005 no pocos quebraderos de cabeza al Gobierno extremeño, que ha optado últimamente por hablar lo menos posible de esta cuestión. De hecho, el presidente de la Junta, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, que hace un año aprovechaba cualquier oportunidad para sacar a relucir la refinería y subrayar que se trata del mayor proyecto industrial planeado sobre suelo extremeño, ha terminado el año sin hacer ni una sola mención a ese asunto en su tradicional discurso de fin de año. La ausencia de alusión alguna en el mensaje de Navidad de Ibarra llama la atención si tenemos en cuenta que este asunto es el único por el que el presidente extremeño ha participado activamente en una manifestación, al mar- gen de la de condena a los trágicos atentados del 11 de marzo en Atocha o en la que se pidió la liberación de Miguel Ángel Blanco. Ibarra, que ha señalado en varias ocasiones que el sitio de un gobernante no está en las manifestaciones, terminó liderando la de apoyo a la refinería que se llevó a cabo el pasado 9 de julio en Villafranca de los Barros con muchos menos asistentes de los esperados por el Ejecutivo regional. Después llegaron las multas de la Delegación del Gobierno contra unos cien vecinos que habían vociferado contra la refinería a la salida de un pleno municipal, y la agresión sufrida por el alcalde socialista de este municipio pacense, hecho por el que están siendo juzgados varios imputados. Nueva estrategia Esos fueron los momentos más críticos del conflicto y, desde entonces, el Gobierno extremeño ha cambiado de estrategia. Ya no se arremete de igual forma contra los opositores a la refinería, a los que, en los primeros momentos, se les acusaba sin dudarlo de estar siendo financiados por las grandes petroleras, acusación que formuló el propio Rodríguez Ibarra en sede parlamentaria, o de pertenecer a la derecha agraria montaraz Argumentos que la plataforma contra la refinería iba desmontando al tiempo que en sus listas aparecían profesores de institu- to, médicos, sindicalistas, bodegueros, militantes de base del PSOE, y por supuesto ecologistas. Entre estos últimos, los integrantes de la Asociación Adenex, galardonada por el propio Gobierno regional con la medalla de Extremadura por su trayectoria a favor de los intereses de la Comunidad. Sin embargo, el Ejecutivo de Ibarra sigue manteniendo que la ubicación de la refinería entre Villafranca de los Barros, Los Santos de Maimona y Fuente del Maestre fue una decisión del empresario que hay que respetar. Además, el Gobierno extremeño ha apostado por apoyar con dinero público la instalación, convencido de que Extremadura no puede desperdiciar una oportunidad así Esa es también la principal defensa que hacen colectivos tan destacados como la actual dirección de la patronal extremeña o los sindicatos UGT y CC. OO, aunque éste último tuvo que ocultar, hasta que fue filtrado a la prensa, un informe de la dirección nacional del sindicato en el que se desaconsejaba el apoyo a la refi- nería por considerarla una industria cuyas emisiones serían perjudiciales para la salud de las personas y las plantas de su entorno. Yo procuraría no vivir cerca A juicio de la oposición, las declaraciones de la Junta a favor de la refinería evidencian el fracaso del modelo económico llevado a cabo durante 23 años por Rodríguez Ibarra, quien, según los populares, llegó a presumir de haber cerrado en la década de los ochenta la Central Nuclear de Valdecaballeros, en base a un supuesto modelo de desarrollo sostenible que no han sido capaces de poner en marcha Los populares extremeños aseguran que defienden el proyecto, pero se cuestionan el sitio elegido por la Junta, en la comarca vitivinícola por excelencia, y sobre todo la forma en que se está intentando sacar adelante el proyecto, minimizando y despreciando a los extremeños que se oponen a él Otro de los que piensan que la futura refinería es la única salida económica que le queda a Extremadura es el profesor de Sociología de la Universidad de Extremadura, Artemio Baigorri. No veo- -argumenta- -otra salida para la región que admitir la construcción de la refinería pero también quiere dejar claro que no le gustan este tipo de industrias: Yo procuraría no vivir cerca de una de ellas Extremadura no puede desperdiciar una oportunidad así dice el Gobierno regional a los detractores del proyecto