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ABC MARTES 3 1 2006 Internacional 29 BAJO EL RECUERDO DEL HURACÁN KATRINA Cientos de cuerpos siguen esperando funeral en la morgue de St. Gabriel y cerca 4.000 personas se dan por desaparecidas, varios meses después del apocalíptico huracán Katrina que a punto estuvo de enterrar la patria del jazz Los fantasmas de Nueva Orleáns MERCEDES GALLEGO ENVIADA ESPECIAL NUEVA ORLEANS. Durante cuatro meses el fantasma de su madre ha perseguido sin descanso a Robert Green, que ha peregrinado sin descanso por las oficinas de gobierno para que recogiesen el cuerpo de la anciana de 72 años que él y su hermano tuvieron que abandonar en el tejado cuando los rescataron. El jueves pasado, su atormentada búsqueda ante una impenetrable montaña de escombros le llevó por fin hasta el manojo de huesos que le ha permitido empezar el año en paz. La reconocí por la ropa recuerda. Mi madre tenía Parkinson agudo, yo mismo tenía que vestirla El funeral tardará aún dos semanas, tiempo que emplearán los forenses en comprobar la identidad de uno de los pocos casos fáciles que tienen. Mi madre tuvo suerte, porque cuando visitó a mi hermano en Nashville se hizo pruebas y radiografías. La mayoría de la gente no tiene nada porque las consultas médicas también fueron destruidas. Yo se lo entregue todo a los forenses en septiembre, para encontrar las respuestas que no podía hallar aquí dice mirando la desoladora pira de seis metros de altura que abarca toda la manzana. En ella se retuercen, en un amasijo informe, al menos seis casas y diez coches. Perros entrenados han recorrido estos cementerios de destrucción, pero el tamaño y la densidad de los escombros frustra hasta los olfatos más finos. Green insiste en que una vez que las autoridades le autorizaron la semana pasada el acceso a la zona le ha resultado muy fácil encontrarla, lo que le hace dudar de los esfuerzos empleados por la compañía Kenya, contratada por el Estado para la búsqueda y recuperación de cadáveres, que dio por terminada la operación el 1 de octubre con 1.096 cuerpos solo en Luisiana. Residentes de Nueva Orleans marchan en uno de los tradicionales desfiles de Fin de año el pasado 31 de diciembre EPA Muertos en vida M. G. NUEVA ORLEÁNS. En las calles de St. Bernard no hace falta estar muerto para sentirse un fantasma. Kilómetros de destrucción rodean a Enola Mercadel, que cumplirá 90 años en febrero. Quienes alquilaban no tienen razón para volver, pero para la anciana, su casa es todo lo que tenía en la vida. Durante dos meses ha dormido en el coche de segunda mano que compró para volver a casa, ya que el Paradero desconocido En su día, el alcalde Ray Nagin había estimado en unos 10.000 los muertos. Cuatro meses después, la lista de desaparecidos sigue fijada en cerca de 4.000 personas, pero las esperanzas de la ansiada sepultura se extinguen por minutos. El día que entren las excavadoras serán almas en pena para siempre. Se han desintegrado le explica Errol Joseph a su esposa, que se niega a entender por qué no se hace más para encontrar a los muertos. La imagen que atormenta a la vecina de Green es la de Shenae, de 3 años, que se perdió en la riada de la mano de su bisabuela. La llamábamos Muphin (bollito) por los mofletes que tenía. ¿Se la habrán comido los caimanes? Su cuerpo ha aparecido entre la avalancha de cadáveres que inundaron en septiembre la morgue de San Gabriel. Allí Frank Minyard, jefe forense de la suyo forma parte de los 250.000 en estado de chatarra abandonados en las calles. Tras salir en televisión, el gobierno le ha mandado una rulotte Allí pasa los días y las noches, sostenida por la comida que a veces le trae la Cruz Roja, y las garrafas de agua de un sobrino lejano. Se mueve con torpeza, pero ya ha logrado sacar uno a uno todos los escombros y objetos arruinados que había dentro de la casa. El resto del tiempo lo pasa rezando, convencida de que el huracán Katrina respondía a la furia de Dios. Si no nos ponemos a bien con Él puede destruir el mundo entero advierte. Cuando se le pregunta qué puede haber hecho mal en su vida esta dulce y devota anciana que ha perdido a sus tres hijos de cáncer, vacila. A lo mejor no he rezado lo suficiente Y sobre las muchas vidas inocentes: A veces la gente buena paga por la mala hacia el otro mundo a Arthur Baptiste con ese preciado ritual que no se puede contratar con dinero, sino que se reserva para quienes han demostrado en vida sus méritos. El trompetista forense Eso no quiere decir que no falte actividad en la ciudad donde los cementerios eran una atraccion turística, y el oscuro mundo del vudú se anuncia en carteles luminosos. El padre Tony Ricard terminó el sábado el año con un funeral y lo empezó el lunes con otro. Es ahora cuando las autoridades empiezan a entregar los cadáveres a las familias, pero como cerca de 200 no tienen quién se haga cargo de ellos, el sacerdote espera la temporada alta en febrero. Otros 23 se quedarán en las cámaras como prueba del delito, ya que todo indica que murieron asesinados en la ola de violencia que acompañó a la tragedia. Por último, los 174 que se han resistido a las pruebas para ponerles nombre, pasarán a manos de la Comisión Internacional de Desaparecidos, con sede en Sarajevo. Con ese balance final, el trompetista forense ha vuelto a su casa del Barrio Francés, a buscar consuelo entre los lamentos del jazz y del blues, que acompañan en los bares a los más fieles de una población que ahora dobla la tasa nacional de suicidios y experimenta un rampante crecimiento de alcoholismo y violencia doméstica. Aunque no han faltado muertos carismáticos, no se ha celebrado un solo funeral de jazz desde el 29 de agosto ciudad, que toca la trompeta en sus ratos libres, ha pasado cuatro meses analizando los restos de sus vecinos, impotente ante la falta de medios y lo titánico de la misión. Ni siquiera podíamos traer gente para ayudarnos porque no teníamos donde alojarlos se lamenta. Una noche, cuando me dieron una rulotte intententé tocar la trompeta, y no pude porque me eché a llorar Los miembros de su banda están en paradero desconocido desde la diáspora del 29 de agosto. Por eso, aunque no han faltado muertos carismáticos, no se ha celebrado un solo funeral de jazz desde entonces. El primero ocurrirá el día 14, cuando los músicos le abran camino